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7 mitos sobre el Seguro Social

Beneficios perdidos para siempre, pagos con interés y otras falsedades.

Lupa sobre un papel donde se le Social Security

Istock

El Seguro Social tiene un conjunto de reglas complicadas y muchas excepciones a dichas reglas, por lo cual no sorprende que hayan surgido mitos con el pasar de los años.

In English | El Seguro Social tiene un conjunto de reglas complicadas y muchas excepciones a dichas reglas, por lo cual no sorprende que hayan surgido mitos con el pasar de los años. Desmentimos siete de los mitos e ideas equivocadas más comunes.

Mito 1: cuando trabajas y aportas impuestos del Seguro Social, el Tío Sam coloca el dinero de tus impuestos en una cuenta a tu nombre. Al jubilarte, te devuelven tu dinero con intereses.

Realidad: el hecho es que el Seguro Social está basado en un sistema de “pago según el uso”. Los impuestos que pagan los trabajadores de hoy cubren los beneficios de los jubilados actuales. Los impuestos del Seguro Social que pagué durante mi carrera ayudaron a pagar los beneficios que recibieron mi madre y padre jubilados. Y en la actualidad, los impuestos del Seguro Social que pagaron mis hijos ayudan a pagar los beneficios del Seguro Social que recibo cada mes.

Mito 2: a lo largo de sus vidas, a la mayoría de las personas el Seguro Social y Medicare les devuelven menos dinero de lo que pagaron en impuestos del Seguro Social y de Medicare.

Realidad: no es así, según un estudio del 2013 realizado por el Urban Institute que analizó los impuestos pagados y beneficios recibidos por siete categorías de personas, entre ellas hombres y mujeres solteros y parejas casadas con niveles de ingresos diferentes. En todos los casos, los individuos y parejas que se jubilaron a los 65 años en promedio recibieron más en beneficios del Seguro Social y Medicare combinados de lo que pagaron en impuestos.

Por ejemplo, una típica mujer soltera que ganaba $44,800 en el 2013 pagó $407,000 en impuestos durante sus años de trabajo y recibirá $544,000 en beneficios del Seguro Social y de Medicare a lo largo de su vida. Igualmente, una pareja típica de dos trabajadores donde cada cónyuge ganaba $44,800 en el 2013 pagó $816,000 en impuestos y recibirá casi $1.03 millones en beneficios. Sin embargo, en algunas situaciones los beneficiarios más jóvenes, tanto solteros como parejas con dos trabajadores, pagarán más en impuestos del Seguro Social de lo que les devuelven, aunque después de tener en cuenta Medicare, todos salen ganando, según el estudio.

Mito 3: si quedas discapacitado por una enfermedad grave y poco común, tendrás que esperar mucho tiempo en una fila larga con todos los demás solicitantes para recibir beneficios por discapacidad.

Realidad: no es así. El Seguro Social tiene un programa llamado Aprobaciones por Compasión, que fue creado para proporcionar beneficios por discapacidad con rapidez a personas con enfermedades poco comunes y potencialmente mortales. En la actualidad, hay más de 200 enfermedades en la lista de Aprobaciones por Compasión, que van de la “A” (angiosarcoma) a la “Z” (síndrome de Zellweger). El programa permite que el Seguro Social acelere los beneficios por discapacidad para solicitantes con discapacidades obvias sobre quienes se puede obtener rápidamente la información médica. Puedes ver la lista completa de enfermedades en el sitio web del Seguro Social (en inglés).

Mito 4: un hombre o una mujer casados que nunca han trabajado no reúnen los requisitos para recibir beneficios del Seguro Social.

Realidad: las reglas de hecho permiten que personas como estas reciban pagos del Seguro Social basados en el historial de trabajo de sus cónyuges. Los cónyuges que no trabajen pueden recibir beneficios de hasta el 50% de los beneficios que reciben sus cónyuges que trabajen. Para tener derecho a recibir beneficios, el cónyuge que no trabaje debe tener por lo menos 62 años y el cónyuge que trabaje por regla general debe estar recibiendo beneficios jubilatorios o por discapacidad.

El beneficio conyugal brinda oportunidades para implementar varias estrategias que con el tiempo pueden mejorar los ingresos del Seguro Social de una pareja de casados. Por ejemplo, cuando el cónyuge que trabaje llega a la edad plena de jubilación, puede solicitar los beneficios jubilatorios y luego inmediatamente suspender dichos beneficios. Hacerlo le permite al otro cónyuge solicitar el beneficio conyugal. Además, el cónyuge que trabaje puede seguir haciéndolo y obtener créditos por postergar la jubilación, del 8% cada año. Para obtener más información, lee “Planificador de beneficios por jubilación: beneficios para tu cónyuge”.

Mito 5: si el Seguro Social retiene una parte o la totalidad de tus beneficios de jubilación porque sigues trabajando y sobrepasas el límite de ingresos, pierdes ese dinero para siempre.

Realidad: si superas el límite de ingresos, el Seguro Social volverá a calcular tus beneficios después de que cumples la edad plena de jubilación para darte crédito por los meses en los que tus beneficios se recortaron por superar el límite. Como consecuencia, es probable que tus pagos mensuales aumenten para devolverte el dinero que no recibiste.

Por cierto, el límite solo aplica a personas que reciban los beneficios antes de cumplir la edad plena de jubilación, la cual en la actualidad es 66 años. Después de eso, el límite se elimina y puedes ganar todo lo que sea posible sin ninguna penalidad. El límite ahora es $15,720 al año hasta el año en que cumples la edad plena de jubilación. Por cada $2 que ganes por encima de esta cifra, el Seguro Social retiene $1 en beneficios. Durante el año en que cumples esa edad, el límite cambia a $41,880 para los meses antes del mes de tu cumpleaños. La fórmula en este caso es $1 retenido por cada $3 que ganes por encima del límite.

Mito 6: cuando comiences a cobrar tus beneficios de jubilación, serán proporcionales a cuánto ganaste durante tu vida laboral.

Realidad: no exactamente. Cuando decidas recibir tus beneficios de jubilación, las computadoras del Seguro Social analizarán cuánto ganaste durante tu carrera, enfocadas en los 35 años de mayores ingresos. Después aplicarán diversas fórmulas y ajustes a tu historial de ingresos, y calcularán tu cantidad de seguro primario, o sea tus beneficios básicos de jubilación al cumplir la edad plena de jubilación.

Uno de los cálculos que ayuda a determinar tu cantidad de seguro primario es la “fórmula de reposición”. Esta es una iniciativa del Seguro Social para nivelar los beneficios de jubilación entre quienes tienen ingresos altos, medios y bajos. Por consiguiente, en años recientes, el Seguro Social ha repuesto cerca del 35% de los ingresos por trabajo de las personas de altos ingresos ($72,138 o más), al mismo tiempo que ha repuesto un porcentaje mayor para las personas de bajos ingresos ($20,289 o menos), aproximadamente el 57%.

Otra cosa que hay que tener en cuenta: los ingresos por encima de cierto nivel ($118,500 en el 2015) no están sujetos a impuestos del Seguro Social, ni se incluyen cuando se calculen tus beneficios.

Mito 7: la mejor estrategia de jubilación es recibir pagos del Seguro Social reducidos tan pronto como estén disponibles cuando cumples 62 años. Si decides esperar unos años para obtener más beneficios y falleces antes de que comiencen tus beneficios, habrás perdido miles de dólares.

Realidad: algunos mitos, como este, tienen elementos verdaderos —algunas personas fallecen y nunca cobran sus beneficios—. Pero es un hecho que la mayoría de las personas no fallecen antes de que empiecen los beneficios y viven por muchos años. A menos que tengas mala salud o antecedentes familiares de poca longevidad, el temor a una muerte precoz podría ser infundado. Las mujeres en promedio viven hasta los 86 años y los hombres hasta los 84.

Por suerte, mientras más tiempo esperes para empezar a recibir los beneficios del Seguro Social, más dinero recibirás en cada cheque. Con todo y eso, sin importar cuándo cobres tus beneficios, el Seguro Social ofrece este consejo reconfortante: “Si vives de acuerdo con la expectativa de vida promedio para las personas de tu edad, recibirás aproximadamente la misma cantidad en beneficios totales durante tu vida, independientemente de si decides comenzar a recibirlos a los 62 años, a la edad plena de jubilación, a los 70 años o a cualquier edad entre los años mencionados”. Para obtener más información, lee “Cuándo comenzar a recibir los beneficios por jubilación”.

Stan Hinden, excolumnista de The Washington Post, escribió How to Retire Happy: The 12 Most Important Decisions You Must Make Before You Retire (Cómo jubilarte feliz: las doce decisiones más importantes que debes tomar antes de jubilarte). ¿Tienes alguna pregunta? Consulta el archivo del Buzón del Seguro Social. Si no encuentras la respuesta que necesitas, envíanos un mensaje electrónico al Buzón del Seguro Social.

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