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Estrategias para aumentar sus beneficios

Con la economía cayendo en picada y la gente teniendo que aplazar la jubilación para poder seguir cubriendo sus gastos, es más importante que nunca pensar cuidadosamente cómo y cuándo cobrar los beneficios del Seguro Social. Usted podría aumentar el monto que perciba cada mes, aplicando dos estrategias poco difundidas que describimos a continuación:

Estos dos enfoques están disponibles sólo si usted ha alcanzado la edad plena de jubilación, es decir, 66 años, subiendo gradualmente a los 67. Hasta el momento, no se los usa mucho.

Una razón es que la mayoría de las personas comienzan a cobrar el Seguro Social a los 62 años, que es la edad mínima a la que se puede resultar elegible para hacerlo —antes de la edad plena de jubilación—, y esa realidad se ha agudizado en los últimos meses, a medida que la gente enfrenta la presión financiera.
 
Mark Lassiter, vocero del Seguro Social, afirma que estas dos estrategias han estado disponibles desde hace algunos años, pero no mucha gente las ha utilizado. “En realidad, se ha comenzado a hablar de ellas durante el pasado año ”, explica.

Si usted o su cónyuge pueden esperar hasta la edad plena de jubilación, los beneficios pueden ser significativos.

1. Cóbrelos y suspéndalos
Si usted ya ha comenzado a cobrar el beneficio del Seguro Social, pero no necesita el dinero ahora, puede cambiar de parecer gracias a una disposición poco difundida llamada “cóbrelos y suspéndalos”. Eso significa que una vez que haya comenzado a cobrar sus beneficios, podrá dar marcha atrás y suspender su percepción por el tiempo que desee. Cobrarlos y suspenderlos puede beneficiarlo de tres maneras:

Primero, al inscribirse usted en el Seguro Social, su cónyuge también puede cobrar el beneficio conyugal, que, por lo general, es de alrededor del 50% del beneficio que le corresponde a usted. (El Seguro Social continuará pagando el beneficio conyugal aun cuando usted suspenda el suyo.)
Además, al suspender su beneficio y, luego, demorar su percepción, el monto que eventualmente reciba seguirá aumentando al 8% anual hasta que usted cumpla 70 años.
Y si usted llegara a fallecer primero, el beneficio más alto será transferido.
Sólo los beneficiarios del Seguro Social que hayan alcanzado la edad plena de jubilación y nunca hayan cobrado tempranamente los beneficios pueden utilizar esta estrategia de cobrarlos y suspenderlos.

2. Cóbrelos ahora; cobre más, más adelante
Esta estrategia funciona para parejas casadas que cobren los beneficios en función de sus propios antecedentes laborales. Si uno de ustedes ha tomado su beneficio, el otro puede pedir el beneficio conyugal —que, por lo general, es de alrededor del 50%—, aun cuando continúe trabajando.

Funciona así: Si su esposo (o esposa) estuviera recibiendo el beneficio y usted ya hubiera alcanzado la edad plena de jubilación, usted podría solicitar el beneficio conyugal y no el suyo propio. Por lo general, recibiría alrededor de la mitad de lo que recibiera su cónyuge.

Entre tanto, su beneficio jubilatorio continuará aumentando al 8% anual. Cuando usted llegue a los 70 años (momento en que el monto dejará de ser pasible del aumento anual), podría pasar de cobrar el beneficio conyugal a cobrar su propio beneficio, si éste fuese mayor.

El objetivo de la ley
Estas estrategias fueron incluidas en la Senior Citizens Freedom to Work Act del año 2000, aprobada para alentar a la gente a continuar trabajando más allá de la edad de jubilación. Según Patricia Dilley, profesora de leyes de la University of Florida y una asistente del subcomité del Seguro Social de la Cámara de Representantes, un modo de lograrlo fue permitirle a la gente acceder a algún nivel de beneficios jubilatorios, mientras continuaban trabajando.

Otras consideraciones
Estas tácticas no son para todos. Primero, conllevan algún riesgo. Lo más importante es que uno necesita vivir lo suficiente como para que los años extra de espera en cobrar sus beneficios valgan la pena. Además, el monto del beneficio podría afectar su factura de impuestos, de modo que, quizás, desee consultar a un abogado fiscalista antes de firmar.

Los críticos sostienen que estas estrategias benefician a las personas que tienen una mejor educación, mayores ingresos y que pueden llegar a trabajar por más tiempo. Según Alicia Munnell, directora del Center for Retirement Research del Boston College, el hecho de que la gente mejor educada sea más proclive a saber de ellas primero desvirtúa el objetivo del Seguro Social de ofrecer un beneficio que esté disponible para la sociedad en general.

Finalmente, ofrecen mayores beneficios a las parejas casadas, señala Kathryn Garnett, una consultora en planificación para la jubilación de Seattle. Y mucha gente con ingresos menores, especialmente mujeres mayores solteras, no puede darse el lujo de esperar para recibir mayores beneficios.
 
Sin embargo, si usted integra una pareja con un ingreso modesto o promedio, y está en condiciones de utilizar estas estrategias, posiblemente note un impacto significativo en las finanzas de su hogar, sostiene David Yeske, planificador financiero certificado de San Francisco.

“Si usted es un profesional que gana varios cientos de miles de dólares al año, el impacto será insignificante. Pero si su ingreso es de $50.000 y usted consigue un beneficio conyugal, eso sí podría tener un impacto sustancial en su hogar.”

Es posible que, en el futuro, el Congreso modifique estas normas; de todos modos, los especialistas sostienen que si usted ya comenzó a cobrar los beneficios, es probable que, aunque las reglas cambien, siga rigiendo para usted la normativa vigente al momento de comenzar a cobrarlos.

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