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El Seguro Social, un ingreso de longevidad

¿Prefiere recibir pagos reducidos de forma anticipada o mejores pagos más adelante?

In English | ¿Está preocupado por el futuro de sus beneficios del Seguro Social? Relájese. Si está próximo a jubilarse o ya lo ha hecho, poco o nada cambiará. Si bien las personas menores de 55 años pueden llegar a sufrir algunos ajustes, la aprobación de la nueva legislación tomará su tiempo.

Pareja de adultos mayores organizando sus finanzas

Cultura/Getty Images

Podría apostar a que todos los socios de AARP actuales, incluso aquellos que acaban de cumplir 50 años, disfrutarán de los beneficios del Seguro Social tal y como los conocemos en la actualidad.

Los beneficios para la próxima generación pueden reducirse un poco, pero no es el fin del mundo. El Congreso recortó los beneficios para la generación de los baby boomers (los nacidos entre 1946 y 1964) en 1983, año en que se elevó la edad plena de jubilación, de manera escalonada, de los 65 a los 67 años. Los baby boomers no reaccionaron a las patadas.

Entonces, ¿cómo puede optimizar los beneficios del Seguro Social? Primero haremos un breve repaso de las reglas y luego ofreceré algunas sugerencias.

Cuanto antes presente una reclamación al Seguro Social, menor será la cantidad mensual que recibirá. Por ejemplo, si nació entre 1943 y 1954 y solicita el otorgamiento de beneficios a los 62 años, recibirá un 25% menos que si aguarda hasta los 66 años, su edad plena de jubilación.

Sus beneficios se incrementan aproximadamente en un 8% hasta los 70 años, momento en que alcanzan su techo. En ese momento, sus cheques serán al menos un 75% más alto que si se hubiera jubilado a los 62 años. Dado que mientras espera también se acumulan los ajustes anuales por inflación, si el índice de precios al consumidor aumenta, sus ganancias reales pueden ser superiores al 8% anual.

Si nació después de 1954, la edad plena de jubilación aumenta a los 67 años. Si se jubila a los 62, sus beneficios jubilatorios se verán reducidos en un 30%.

Es imposible de saber si realmente vivirá el tiempo suficiente para que valga la pena demorar la recepción de beneficios. ¿Prefiere recibir pagos reducidos de forma anticipada o mejores pagos más adelante?

Por lo general, recibir los beneficios de forma anticipada resulta beneficioso para las personas que obtienen un alto rendimiento de sus inversiones, explica Michael Kitces, director de Investigaciones de Pinnacle Advisory Group, pues pueden gastar los cheques del Seguro Social y dejar que los ahorros sigan creciendo solos.

Por el contrario, postergar la recepción de beneficios es la opción más provechosa en caso de que la inflación aumente considerablemente en los próximos años. Además de los mejores beneficios que obtendrá al postergar la fecha de inicio de la recepción de cheques, los aumentos en el costo de vida también se verán reflejados y eso es mucho más de lo que puede esperar recibir de acciones y bonos. Una postergación también beneficia a quienes vivan más allá de la expectativa de vida normal.

Algunas personas no tienen opción: deben presentar la reclamación de beneficios en cuanto cumplen los 62 años porque no tienen ninguna otra fuente de ingresos.

Mire cuáles son las opciones que debería considerar>>

Sin embargo, si tiene alternativas, debe considerar lo siguiente:

  • Si su salud no es buena, es conveniente comenzar a recibir los beneficios a los 62 años si es soltero, o si está casado y su cónyuge recibe un beneficio propio considerable. No obstante, si su cónyuge goza de buena salud y dependerá de sus beneficios, postergue el inicio de los cobros tanto como sea posible a fin de maximizar los ingresos que le dejará.
  • Si su salud es buena, intente demorar el inicio de recepción de beneficios tanto como sea posible. Cuantos más beneficios acumule, más seguro estará si supera su expectativa de vida. Si muere y su cónyuge recibe los beneficios de su cuenta, los ingresos que recibirá también serán superiores.
  • Si continúa trabajando después de cumplir los 62 años: No reclame los beneficios mientras continúe recibiendo un sueldo o hasta alcanzar su edad plena de jubilación. Utilizarlos antes implicará una reducción substancial de sus beneficios del Seguro Social.
  • Si tiene ingresos gravables suficientes para adeudar impuestos sobre sus cheques del Seguro Social, considere la posibilidad de postergar la recepción de beneficios. Un ingreso substancial de otras fuentes —pensiones, rentas vitalicias, dividendos, intereses, planes 401(k) o IRA (cuentas personales de jubilación) tradicionales— lo llevarán a adeudar impuestos sobre el 50% o el 85% de su Seguro Social. Si sus restantes ingresos disminuyen, es probable que pueda recibir los beneficios del Seguro Social libres de impuestos. La estrategia inteligente para las personas que se encuentran en esta situación es recurrir primero a su plan 401(k) o cuenta IRA y reclamar los beneficios del Seguro Social más adelante, afirma Larry Kotlikoff, economista de Boston University y creador de la herramienta de planificación financiera E$Planner. (Si tiene una cuenta Roth 401(k) o Roth IRA, puede utilizar el dinero de esas cuentas en cualquier momento sin ninguna consecuencia impositiva).
  • Si tanto usted como su cónyuge pueden acceder a los beneficios del Seguro Social, planifique el uso de sus beneficios y los de la cuenta de su esposo (o esposa). Existen dos formas de disponer de los fondos:

1. El esposo trabaja más allá de su edad de jubilación normal. Al llegar a los 66 años, solicita los beneficios pero luego suspende su reclamación y le informa al Seguro Social que aún no desea comenzar a recibirlos. Cuando la esposa cumple 66 (su edad plena de jubilación), solicita los beneficios de su cónyuge, que equivalen al 50% de lo que le corresponde a su esposo. Los beneficios del esposo continúan incrementándose hasta que llega a los 70 años, y los beneficios conyugales de su esposa aumentan de forma acorde. A los 70, el esposo comienza a recibir los cobros. Al cumplir 70 años, la esposa solicita sus propios beneficios jubilatorios, en caso de que resulten superiores a los que recibe como cónyuge. A la inversa, la esposa puede trabajar hasta cumplir 70 años y el esposo puede solicitar el beneficio conyugal al cumplir 66 años.

2. La esposa puede jubilarse de manera anticipada y aceptar los pagos reducidos de su cuenta del Seguro Social. Su esposo puede continuar trabajando, y de este modo seguir aportando al crecimiento de sus beneficios del Seguro Social. Cuando el esposo se jubila, la esposa puede solicitar un beneficio conyugal en caso de que sea superior al propio. (Es importante destacar que la esposa no recibirá el beneficio máximo, pues en todos los casos se aplicará el descuento pertinente por haberse jubilado antes de los 66 años). A la inversa, el esposo puede jubilarse de manera anticipada y posteriormente reclamar los beneficios conyugales superiores derivados de la cuenta de su esposa. Los cónyuges separados y que no se encuentren actualmente casados pueden obtener un beneficio conyugal incluso si su excónyuge no se ha jubilado, en tanto el matrimonio haya durado al menos 10 años y el divorcio se haya producido dentro de los últimos dos años.

El Seguro Social es su seguro de longevidad. En tanto goce de buena salud, las probabilidades de resultar beneficiado son mayores si aguarda hasta los 66 años o más para presentar su reclamación.

Jane Bryant Quinn es experta en finanzas personales y autora de Making the Most of Your Money NOW. Su columna Hablemos de finanzas se publica mensualmente en AARP Bulletin y en internet.

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