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Su dinero, su vida

Los expertos en temas de jubilación solían referirse a las finanzas como un taburete de tres patas: el Seguro Social, las pensiones y los ahorros personales.

Eso ya no es suficiente. Por un lado, la pata de las pensiones ha colapsado, por completo, en muchas empresas. Cuando pienso en mi propia jubilación, veo un taburete de cinco patas: Seguro Social, ahorros personales, estar libre de deudas, seguro de salud (para los jubilados menores de 65 años) y metas laborales realistas.

Si usted tiene una pensión, ¡felicitaciones! Pero ninguna de las patas debe tomarse como segura o ser fortalecida sin pensarlo bien. La buena jubilación requiere una buena planificación.

Estos son algunos consejos útiles:

1 Planifique saldar sus deudas

Siempre me sorprende la cantidad de deudas que la gente lucha por saldar. Muchas veces, se trata de deudas por gastos médicos, que pueden ser difíciles de evitar. Pero otras deudas pueden prevenirse:  Deje de pedir prestado contra el valor de su casa.

Trate de pagar sus líneas de crédito y reducir su hipoteca principal. Si no puede jubilarse antes de haber saldado su hipoteca, piense en vender su casa y comprar otra más pequeña al contado.  Deshágase de la deuda de consumidor.

En primer lugar, nunca ha sido buena idea usar tarjetas de crédito.  Controle sus gastos. Cuando deje de trabajar, necesitará vivir con menos dinero. Comience a practicar antes de jubilarse.

Intente asignar la mitad o más de su ingreso disponible al pago de su deuda, y viva con el resto. ¡Es educativo!  Ayude a sus hijos sólo como último recurso. Demasiados padres utilizan ahorros para ayudar a sus hijos.

A veces, la ayuda es esencial, por ejemplo: para una necesidad médica. (Si sus hijos no tienen seguro de salud, conviene comprarles una póliza de deducible elevado; eso protege sus finanzas, tanto como las de ellos). Preservar sus ahorros jubilatorios es más importante que pagar la universidad de sus nietos. De una manera u otra, sus descendientes se arreglarán solos.

2 Planifique para tener un seguro de salud

De ser posible, no se jubile sin uno de estos seguros. Es difícil encontrar una póliza accesible a mediana edad, aun si lo consideran “asegurable”. Siga los siguientes pasos:  Evalúe su cobertura actual. Los empleados que han trabajado en corporaciones y que se jubilan tempranamente muchas veces obtienen cobertura de salud hasta sus 65 años de edad, cuando pasan a calificar para recibir los beneficios de Medicare.

Su prima y co-pago pueden aumentar a través de los años, pero su cobertura casi seguramente se mantenga. Si usted no recibe beneficios de salud para jubilados, busque una póliza individual antes de jubilarse.

Si no puede encontrar una a un costo que pueda afrontar, la cobertura COBRA lo mantiene en el plan de la empresa por 18 meses, que usted deberá pagar.  Para pólizas individuales, visite Ehealthinsurance.com y también converse con un agente de seguros. Su opción más accesible será la que tenga un deducible alto, digamos unos 2.500 a 5.000 dólares al año.

Si se mantiene sano, no tendrá que usar ese deducible antes de que califique para Medicare. Estudios muestran que los adultos que no tienen seguro de salud y padecen enfermedades crónicas comunes se enferman más que sus pares asegurados.

Cuando acceden a Medicare, necesitan más a sus médicos y son hospitalizados más que aquellos que podrían afrontar los costos médicos desde un comienzo.  Deje de fumar, adelgace y haga ejercicio.

3 Planifique cuándo usar su Seguro Social

Decidir cuándo comenzar a recibir los beneficios depende, por supuesto, de sus circunstancias personales. 

Si debe jubilarse tempranamente y está corto de dinero o tiene problemas de salud, probablemente comenzará a recibir esos beneficios a los 62 años, la mínima edad posible. Pero eso reduce su beneficio personal en, por lo menos, un 25 por ciento, y el de su cónyuge en, por lo menos, un 30 por ciento. (El beneficio por cónyuge proporciona pagos a quien no haya acumulado una cuenta sustancial propia). 

Si puede demorar la recepción de su beneficio, hágalo. Por cada año que espere luego de haber llegado a la plena edad de jubilación, su primer cheque aumentará el 8 por ciento.  Existe una excepción para personas casadas y con buena salud, cuando uno de los cónyuges recibe únicamente un pequeño beneficio del Seguro Social. Por lo general, sería el caso de la esposa.

Si ella se jubilara primero, su beneficio individual debería comenzar a los 62 años. Cuando su esposo se retire y reciba su beneficio, ella pasará a recibir el beneficio conyugal. Al usar primero su propia cuenta, ella explota un beneficio que, de otra manera, se hubiera perdido.

4 Planifique ahorrar para jubilarse

Al llegar al fin de su vida laboral, debería estar ahorrando un 15 por ciento o más de su ingreso bruto, además de lo que su empleador aporte a su plan 401(k) o similar. Otras cosas que debe hacer: Aquéllos que dispongan de una pensión son afortunados.

Es un ingreso que nunca caducará mientras vivan.  Quienes tengan 401(k) y planes similares deberían aportar la suma máxima que la ley permite. Invierta el dinero en acciones y bonos, en forma bien diversificada.

Al jubilarse, puede dejar el dinero en su cuenta 401(k) o transferirlo a una cuenta de retiro individual. Ventaja de la cuenta 401(k): Usted conoce los fondos y su dinero es administrado a bajo costo. Ventaja de la cuenta de retiro individual: Tiene opciones más amplias de inversión. 

Aquéllos que no tienen planes de empresas deberían estar ahorrando en cuentas de retiro individual pregravadas (si están empleados) y en cuentas de retiro individual SEP o cuentas 401(k) individuales (si son cuentapropistas). Si ha maximizado sus aportes, ahorre en cuentas regulares post impuestos.

Haga estos ahorros automáticamente, con aportes deducidos mensualmente de su cuenta bancaria. Lo que sea que tenga ahorrado, utilícelo frugalmente. Sus gastos no deberían superar el 4 por ciento de sus activos financieros totales en su primer año de jubilación. Cada año posterior, aumente el monto a retirar según el índice de inflación. Considere hablar con un planificador financiero. 

5 ¡Planifique seguir trabajando!

La realidad es que muchos que deberían jubilarse no han ahorrado el dinero suficiente como para mantenerse de por vida. Cuando esté considerando si puede dejar de trabajar, sume su pensión anual (si la tiene), su beneficio del Seguro Social y el 4 por ciento de sus ahorros personales para la jubilación (no cuente intereses y dividendos separadamente).

Si eso es suficiente para vivir (y tiene seguro de salud), entonces puede dejar el trabajo. Si ya no tiene trabajo, planifique seguir trabajando a tiempo parcial para ganar lo suficiente para cubrir la brecha entre sus gastos y sus ingresos, sin tener que echar mano a sus ahorros.

Jane Bryant Quinn es columnista de Newsweek y autora de Smart and Simple Financial Strategies for Busy People.

 

 

 

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