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Opciones de hipotecas para jubilados

Al retirarse, la casa puede ser un disfrute o una pesadilla.

In English | ¿Qué significado tiene la palabra “casa” cuando usted está planeando jubilarse o ya está jubilado?

Vea también: Comprar su primera casa con 60 años.

Caracol y su concha: esta concha de caracol representa el hogar de retiro para personas mayores

Trish Gant/Alamy

Su casa podría estar retrasando la jubilación, especialmente si no puede costear su mantenimiento ni tampoco venderla.

Puede significar seguridad si ya canceló la hipoteca y puede costear los impuestos y las reparaciones; puede ser sólo uno de sus tantos bienes, que le puede servir de garantía para pedir un préstamo o que puede vender para conseguir dinero; o puede ser un objeto de gran valor sentimental, difícil de abandonar.

Pero si no puede costear su mantenimiento ni venderla, una casa puede llegar a ser una pesadilla.

A continuación, presentamos algunas de las decisiones que, probablemente, tenga que tomar si es propietario de una vivienda.

1. Pagar la hipoteca por adelantado. Esto disminuye los gastos básicos durante la jubilación si de repente necesitara dinero o si cambiaran sus planes en cuanto a la vivienda. El especialista en bienes raíces John Reed, autor de How to Protect Your Life Savings From Hyperinflation & Depression (Cómo proteger los ahorros de su vida de la hiperinflación y la depresión), afirma que el hecho de ser completamente el dueño de su propiedad también es un baluarte contra riesgos económicos extremos, como la hiperinflación. Pague la hipoteca con sus ingresos, no con dinero proveniente de su cuenta IRA (cuenta personal de jubilación) ni de su plan 401(k). Las cuentas de jubilación proporcionan liquidez y están protegidas contra los acreedores.

2. Refinanciar la deuda. Si los pagos de la hipoteca lo están ahogando, puede reducir gastos si solicita un nuevo préstamo a 30 años, sin importar la edad que tenga.

3. Vender su vivienda y comprar algo más pequeño. Su casa puede ser muy grande o cara, o tener escaleras y pisos resbaladizos que podrían resultar peligrosos a medida que envejezca. Compre algo nuevo, más pequeño y eficiente, e inverta la diferencia. Y para recibir a los hijos, de cualquier edad, que vayan a visitarlo, compre sofás que se conviertan en cama (coloque edredones de plumas sobre el delgado colchón del sofá; son muy cómodos, como pueden confirmarlo mis hijos).

4. Vender y alquilar. Mis amigos Vicki y Sam buscaban una casa más pequeña y decidieron alquilar un apartamento de dos dormitorios junto a un bosque. A cambio de un honorario, un asesor financiero se ocupa de las ganancias de la venta de la casa, y ellos reciben el 4% del total de dichos bienes por año (más un ajuste anual por inflación) que destinan para sus gastos. Esto, más unos pocos ahorros, el Seguro Social y el hecho de no tener costos de mantenimiento de una vivienda, les está brindando una libertad financiera que no habían tenido en años. Los apartamentos también son una buena opción para las viudas y viudos que, de otro modo, tendrían que ocuparse, solamente ellos, de los gastos de una casa cada vez más antigua.

5. Permanecer en su casa y adquirir una hipoteca revertida. En este caso, usted pide un préstamo contra el valor de su vivienda y no tiene que pagar nada hasta que la casa se venda. Y si se vende por menos de lo que se pidió prestado, el prestador absorbe la pérdida. Además, los prestamistas han reducido los costos iniciales. Si desea obtener más información al respecto, visite aarp.org/revmort.

A continuación: Más opciones de hipotecas para cuando piense jubilarse. >>

Dos consideraciones importantes: Tendrá mayores probabilidades de retener parte del valor de su propiedad si tiene el préstamo como línea de crédito, de modo de pedir sólo lo que necesita mes a mes. Y, no tome una hipoteca revertida hasta no ser absolutamente necesario. Deje este tipo de préstamos como último recurso para conseguir dinero cuando tenga más edad.

6. Irse. Si no puede costear la casa ni puede obtener por ella lo suficiente para pagar la hipoteca, váyase y alquile. No gaste sus ahorros para la jubilación en un esfuerzo inútil por permanecer en ella. Analice las opciones y los riesgos con un abogado especialista en quiebras. Este es un país de segundas oportunidades a cualquier edad.

7. Optar por una casa rodante. Venda su casa y compre una de esas casas rodantes que ha visto en las rutas interestatales. Encontrará muchos parques estatales y privados para casas rodantes, donde conocerá a personas en la misma situación que usted. Con Wi-Fi, podrá tener su negocio móvil. También podrá detenerse en sitios donde contraten a trabajadores estacionales. Encontrará muchísimos consejos en el sitio web RetirementRVs.

8. Jubilarse cerca de amigos. Esto es especialmente importante para quienes están solos: viudas, viudos o aquellos que nunca se casaron. Cuando uno se jubila, pierde a su “familia laboral”. Necesitará de sus amigos de toda la vida para que lo acompañen en la vejez. Conozco a una viuda que dejó a sus amigos de Florida para irse a vivir cerca de su hijo, en Tenesí. Él la visitaba con frecuencia, pero no podía pasar una tarde jugando cartas y charlando con ella. Se sintió sola, así que volvió a mudarse.

9. Jubilarse por separado, pero juntos. ¿Qué sucede si usted quiere vivir en una cabaña en el bosque y su cónyuge en una torre de apartamentos urbana? Estamos a las puertas de las jubilaciones a larga distancia, donde las parejas venden la casa familiar y usan el dinero para perseguir sueños diferentes. Sí, puede hacerlo y finalmente reencontrarse —en la cabaña o en la ciudad—.

Jane Bryant Quinn es experta en finanzas personales y autora de Making the Most of Your Money NOW (Obtener el máximo de su dinero ahora). Escribe regularmente para AARP Bulletin.

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