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Los afroamericanos y los latinos tienen menos ahorros para la jubilación

El factor determinante son las deudas.

In English |  Justo en medio de todo el alboroto que se formó acerca del tema de la desigualdad y del asunto del 99 % versus el 1 % más rico del país, la University of California-Berkeley dio a conocer recientemente un estudio que resalta otro tipo de desigualdad.

Según el estudio, los índices de pobreza son el doble entre los adultos mayores afroamericanos y latinos (en inglés), en comparación con la población adulta mayor estadounidense en su conjunto.

Vea también: ¿Busca empleos bien remunerados? Dakota del Norte puede ser una opción

Fue algo sorprendente para mí, pero también lo fueron los demás hallazgos del trabajo. Durante su vida laboral, por lo general, los afroamericanos y latinos suelen tener empleos de baja remuneración que en muy pocas ocasiones ofrecen pensiones o ni siquiera planes de ahorro a cargo del empleador, como los 401(k).

Esto ha hecho que estos dos grupos deban depender en del Seguro Social como una fuente mayor de ingreso, en comparación con otros grupos étnicos, y el tener salarios más bajos durante su vida laboral se traduce en cheques del Seguro Social más pequeños. Y comenzar a cobrar los beneficios más temprano significa cheques aún más pequeños.

Ese estudio pinta un cuadro financiero bastante funesto para los integrantes de bajos ingresos de estos dos grupos minoritarios. Incluso entre las minorías con ingresos más elevados y con acceso a medios de ahorro, los estudios realizados muestran que muchas personas llegan a la jubilación sin haber ahorrado suficiente dinero para el futuro.

¿A qué se debe esto?

Según un estudio realizado en febrero por el ING Retirement Research Institute, no es por no intentarlo, o al menos no en el caso de los afroamericanos de ingresos medios.

ING observó a grupos de blancos, afroamericanos, hispanos y asiáticos que ganaban, por lo menos, $40.000 al año. De esos grupos, los afroamericanos fueron quienes más dijeron haber aportado dinero al menos una vez a sus planes de ahorro a cargo del empleador, y también quienes más dijeron estar aprovechando los ofrecimientos de sus empleadores de aportar un monto similar al que ellos ahorran.

Aun así, los asiáticos y los blancos mostraron saldos promedio más elevados que los afroamericanos en sus cuentas de ahorro, lo que deja a estos y a los latinos en una posición de mayor desamparo en la jubilación.

Quizá porque todos los encuestados ganaban al menos $40.000 anuales, la falta de equidad en los ingresos no fue el principal problema.

La causa más importante fueron las deudas.
 
Cuando una persona usa los ahorros supuestamente destinados a la jubilación para pagar sus deudas, lo que está haciendo es tomar la magia del interés compuesto y ponerla a jugar en contra suyo. En lugar de ganar intereses sobre los intereses en su cuenta de ahorros, sus deudas están acumulando intereses, y más intereses por encima de eso.

En consecuencia, incluso una pequeña diferencia en los índices de aportes puede derivar en una diferencia muy grande en el valor de su cuenta cuando llegue el momento de jubilarse. Y más aún, tenga cuidado con sacar un préstamo o extraer fondos de su 401(k) por dificultades financieras. Además de perder todo el interés compuesto que acumularía con el tiempo, podría tener que pagar impuestos elevadísimos y multas.

En el estudio del ING, los hispanos y afroamericanos presentaron, en sus planes 401(k), los balances de cuenta promedio más bajos, con $54.000 y $55.000 ahorrados, respectivamente, mientras que los blancos tuvieron alrededor de $72.000 ahorrados, y los asiáticos, $81.000.

¿Son suficientes $54.000 o $55.000 para jubilarse? Difícilmente: considere que podría vivir 30 años más luego de que deje de trabajar. Pero, ¿sabe qué? De todos los grupos que participaron del estudio del ING, menos del 45 % dijo que había calculado formalmente sus necesidades para la jubilación.

Si todavía no ha calculado sus necesidades para la jubilación y ha comenzado a ahorrar al efecto, no hay mejor momento que éste. Adopte el Seguro Social como punto de partida y use nuestra calculadora de beneficios del Seguro Social para probar diferentes escenarios.

Indique sus beneficios estimados del Seguro Social y cualquier otra información relacionada en nuestra calculadora para planificar su jubilación. Eso le permitirá saber cuánto dinero necesitará ahorrar para llevar el estilo de vida que sueña para la jubilación.

Si ahora no puede darse el lujo de ahorrar esa cantidad, es hora de que se haga cargo de sus deudas y elabore un presupuesto razonable ahora mismo.

Los socios de AARP y sus familias tienen acceso a una calculadora gratuita que puede ayudarlos a decidir qué deuda les conviene saldar primero: la de mayor tasa de interés o la que presenta el saldo más abultado. Comuníquese con sus acreedores para solicitar una tasa de interés más baja.

Si hay cobradores que lo acosan por una deuda no reconocida por usted, pídales que verifiquen dicha deuda. Según las leyes federales, los cobradores no pueden volver a intentar cobrarle hasta que le hayan respondido su pedido de verificación.

Una vez que conciba un plan para reducir su deuda, elabore un presupuesto que contemple una partida destinada a ahorros para la jubilación y emergencias. AARP tiene una herramienta gratuita para elaborar el presupuesto del hogar; también puede usar una hoja de cálculo en la computadora para ir sumando gastos y ajustar su presupuesto.

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