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Se ha producido una crisis de identidad por la COVID-19: ¿qué quieres lograr en la vida?

La pandemia ofrece a muchos la oportunidad de reconsiderar prioridades, objetivos y el futuro.

Una mujer sentada en exteriores lleva puesta una máscara

Jim Purdum/Getty Images

In English | Después de vivir un año de pandemia con límites de socialización, en una convivencia intensa e ininterrumpida con cónyuges e hijos, trabajando desde casa y con menos distracciones, muchas personas se replantean el rumbo de su vida.

Si a eso le sumamos los cambios significativos de la vida que por lo general ocurren a cuando envejecemos —como la jubilación, la partida de los hijos y los problemas de salud— la identidad puede empezar a parecer tan imprecisa para los mayores de 50 años como para un adolescente.

La COVID-19 ha llevado a muchos a reevaluar su vida. ¿Estás donde quieres estar en tu carrera, con tu familia, tus amistades, tu crecimiento personal?

Christine Lasher

Cortesía de Christine Lasher

“Esta es la primera vez en la vida que me elijo a mí misma. Estoy creando lo que será mi futuro”.

— Christine Lasher

La consejera profesional licenciada Theresa Summer, de Huntsville, Alabama, ha escuchado a muchas personas cuestionar su identidad, pero últimamente observa una nueva tendencia.

“En anteriores épocas , la idea podía haber sido, ‘pasas la primera mitad de tu vida construyéndola y luego te dedicas a vivirla durante la segunda mitad’”, dice. “Es más común que un cliente venga y diga: ‘es que creo que ya no soy así’. Quieren una vida diferente —metafórica y, a veces, literalmente—”.

Crear un futuro diferente

Christine Lasher, de 53 años, puede identificarse.

“La pandemia me brindó una quietud realmente importante”, dice. “Me obligó a estar conmigo misma como nunca antes lo había hecho”.

Lasher, de Fairport, Nueva York, siempre fue cuidadora, primero de sus tres hermanos cuando su padre falleció de un ataque cardíaco a los 37 años, luego de sus cuatro hijos, “un exmarido y algunos novios despreciables”, y su madre, que tenía problemas de salud.

Sin embargo, cuando llegó la COVID-19, Lasher decidió empezar a cuidarse a sí misma. Comenzó a ir a terapia. Comenzó a meditar, a escribir ficción y a pintar, y perdió 30 libras.

“Esta es la primera vez en la vida que me elijo a mí misma”, dice Lasher. “Estoy creando lo que será mi futuro”.

También eligió “rotundamente no rodearse de personas tóxicas” y, en cambio, rodearse de personas que realmente se alegran cuando las cosas le van bien.

“La vida es un proceso de descubrimiento de uno mismo”, dice Lasher, “y cada cosa que hacemos refleja algo de lo que somos y de lo que no somos”.

La reflexión de la mediana edad nos lleva a cuestionarnos la identidad

Becky Bolen, una trabajadora social licenciada de Powder Springs, Georgia, prefiere hablar de “reflexión” o “evaluación” de la mediana edad en vez de “crisis” en el caso de quienes se cuestionan si necesitan hacer un cambio.

Muchos han emprendido un rumbo desde los años de formación hasta la edad adulta y se han mantenido en él durante décadas, ya sea por conveniencia o para responder a expectativas externas. Además, están listos para hacer un cambio, aunque no puedan formularlo con claridad.

Sus clientes suelen describir este período “como una cierta infelicidad, una sensación de que algo no va bien”, explica Bolen. “No pueden precisar lo que es. Solo saben que no les gusta”.

Para ayudarlos, Bolen les sugiere que hagan una lista de lo que les ha brindado alegría y propósito durante su vida. Señala que si haces más de las cosas que hay en esa lista, comenzarán a aparecer más oportunidades.

“Basta con hacer lo que es auténtico y apropiado. Aunque parezca una tontería o no tenga sentido —especialmente si parece una tontería o no tiene sentido—”, advierte.

 “La alegría y el propósito están donde menos los esperamos”.

Cuando las personas toman decisiones en su vida basándose en lo que otros esperan de ellas, pueden encontrarse ante un conflicto de identidad, según Daniel Garcia, psicólogo y director ejecutivo del centro de tratamiento de salud mental The MendCenter en Houston, Texas.

Por medio de la terapia, pueden crear la identidad que desean en ese momento en vez de un ideal que era imposible de lograr.

De esta forma, el coronavirus ha posibilitado —e incluso provocado— la oportunidad de reevaluar valores, prioridades, motivaciones y objetivos.

Con todo el miedo a la muerte que produce la COVID-19, también está ayudando a que las personas reconozcan “la posibilidad de que no están realmente viviendo, para empezar”, observa Garcia.

Continuar haciendo lo necesario para salir adelante

Sin importar la edad que tengas, los mejores años de tu vida no tienen por qué haber quedado atrás. En realidad, nunca es demasiado tarde para cambiar de rumbo y alcanzar por fin verdaderamente la cima.

Chaka Freeman

Cortesía de Chaka Freeman

Lograrlo requiere una profunda contemplación y un riguroso cuestionamiento, así como la prudencia de no glorificar lo que podría provocar un cambio drástico. Ten cuidado con las decisiones que tomas, porque la realidad no siempre coincide con nuestras expectativas de que lo que no tenemos es mejor que lo que tenemos.

“A veces, [los clientes] modifican radicalmente una vida construida lentamente y la reemplazan por otra diferente”, dice Summer. El cambio puede ser positivo, pero también puede provocar “la decepción de empleados, parejas e hijos que no fueron integrados en la nueva vida, y personas que han descuidado la salud física y mental durante décadas”.

Incluso aquellos que no se arrepienten terminan evaluando y reformulando las cosas en los últimos años.

Chaka Freeman, de Washington D.C., se ha descrito a sí mismo como fanático del gimnasio durante décadas. Sin embargo, el año pasado, cuando se acercaba a los 50, se reservó tiempo a propósito para concentrarse en cada aspecto de su salud: dieta, cuerpo, espíritu y vida en el hogar.

Hacerlo le produjo paz y lo hizo darse cuenta de “quién era y lo que no quería”.

También lo hizo sentir más joven y más auténtico: “Es casi como si me hubiera llevado cincuenta años descubrir realmente cómo ser yo mismo”.

Robin L. Flanigan es una redactora que colabora con artículos sobre salud mental, educación y temas de interés humano para varias publicaciones nacionales. Trabajó como reportera para diversos periódicos y sus artículos también se publicaron en PeopleUSA Today y Education Week. Es autora del libro infantil M is for Mindful.