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Conduce tu vida social sin romper con tus amistades durante la pandemia

Consejos sobre nuevas maneras de relacionarse, concertar reuniones, usar máscaras y más.

Una mujer y un hombre con máscaras sentados en una silla del parque

Getty Images

In English | ¿Qué sucede cuando tus amigos cercanos te invitan a ir con ellos de vacaciones, pero no te sientes cómodo con sus protocolos de cuarentena? ¿Qué tal si un amigo te invita a cenar a su casa en la mesa de la cocina, pero tú prefieres socializar al aire libre? ¿Qué sucede si le pides a una amiga que te acompañe en un viaje por carretera, pero ella te pide que uses una mascarilla en el automóvil?

La pregunta es cómo encarar —o incluso rechazar— estas invitaciones amenas sin ofender a nadie ni dañar las amistades.

La COVID-19 ha afectado cada aspecto de nuestra vida, incluso la forma en que socializamos. Cuando las personas expresan distintos niveles de comodidad en cuanto a todo, como el uso de mascarillas o las salidas en grupo, puede ser difícil evitar que nuestros amigos se sientan menospreciados, según Gayle Whitlock, terapeuta matrimonial y familiar de Santa Rosa, California.


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A raíz de los distintos requisitos en cuanto al distanciamiento social que establecen los estados e incluso las regiones, muchos han creado sus propios “límites y escala de comodidad”, señala Whitlock. “Algunas personas son más reacias al riesgo y otras se adhieren a las reglas, y eso se traslada a las relaciones”.

Jim Owen y su esposa Stanya, ambos de 79 años, se mudaron recientemente a San Diego desde Austin, Texas. Sus amigos más cercanos, ambos en sus 80 años, querían organizar una comida de despedida en un restaurante, algo que Owen insistía que era demasiado arriesgado.

Los amigos se sintieron “indescriptiblemente heridos por esto, ya que no pensaban que habría riesgo porque para ellos somos tan unidos como una familia”, explica Owen, autor y productor del próximo documental The Art of Aging Well. “Dijimos: ‘Les prometemos que nos volveremos a ver. Es solo que no podemos vernos ahora’”.

Piensen juntos para tomar decisiones entre todos

Para no herir sentimientos o para establecer reglas que permitan a todos sentirse cómodos, concéntrense en la relación y no en la actividad específica que se sugiere, recomienda Shasta Nelson, experta en amistad de San Francisco y autora de The Business of Friendship. “El objetivo no es la cabaña, el restaurante ni la fiesta. El objetivo son las relaciones que se cultivan en esos espacios”, indica Nelson.

Si eres el anfitrión u organizas una visita, tienes la responsabilidad de adaptarte a lo que necesitan las personas a quienes invitas, señala. Sé sincero en cuanto a los posibles invitados, y no invites a nadie de sorpresa.

“Procede como lo harías con amigos que no tienen la misma cantidad de dinero”, sugiere Nelson. “No intentarías convencer a alguien de hacer algo que estuviera fuera de sus medios económicos, así que ofrece opciones para que se pueda llevar a cabo la reunión y expresa tu aceptación”.

Por otra parte, cuando te inviten a algún lado, di lo que piensas y expresa con claridad tus expectativas en cuanto al uso de mascarillas, las interacciones en lugares cerrados y al aire libre y el distanciamiento social. Sé transparente: si un adolescente en tu casa puede haber estado expuesto a alguien que pueda tener coronavirus, por ejemplo, sé sincero al respecto y permite que tu amigo decida las medidas que prefiere tomar para protegerse del riesgo. “No te sientas mal al respecto. Piensen juntos y tomen las decisiones entre todos para que todo sea lo más seguro posible”, indica Nelson.

Eso es lo que ha estado haciendo Donna Walls, de 69 años, con su círculo de amigas.

“No tengo ninguna reserva en preguntarles a mis amigas de qué manera se sienten cómodas”, dice Walls, enfermera y asesora de lactancia en Dayton, Ohio.

Walls y otras seis mujeres solían reunirse para almorzar todos los meses durante años. Luego llegó la COVID-19. En un comienzo, todas se quedaron en casa. Luego decidieron entre todas que podría no haber problema si comían al aire libre, con lugares muy separados en la mesa.

“Una de nosotras tiene problemas de salud y queremos que siga participando en muchos más almuerzos, y por eso lo planteamos: ¿quién se siente cómoda? ¿Quién no?”, señala Walls. “Ayuda el poder decir ‘este es mi límite’”.

La precaución ante el virus es diferente

En Milwaukee, Julie Rowley, de 53 años, adoptó un nivel de seguridad más estricto después de que un familiar joven recibió un resultado positivo de COVID-19. Cuando hace las compras, recoge los artículos en la acera, usa mascarilla, no recibe amigos en su casa ni visita la casa de nadie. Sin embargo, en un viaje reciente de campamento, otras dos familias les pareció que sus precauciones no eran lo suficientemente estrictas; a pesar del hecho de que cada familia tenía su propio lugar para acampar y los grupos no compartían alimentos, a los amigos de Rowley les preocupaba que los adolescentes del grupo no mantuvieran distancia a la hora de hacer senderismo.

Julie y Magdalyn Rowley

Cortesía Julie Rowley

Julie y su hija Magdalyn en el viaje de campamento.

“Sugerí que habláramos sobre lo que nos parecía seguro, y decidimos que simplemente tendríamos que vigilarlos de vez en cuando”, indica Rowley.

Sin embargo, ¿qué sucede si no hay un punto medio? Debido a que el esposo de Sally Rosenthal, de 70 años, tiene un trastorno cardíaco, ella ha estado muy alerta desde que comenzó la pandemia.

“Tengo tanto miedo que estoy vigilando constantemente, y soy muy estricta en cuanto a usar mascarillas, mantener el distanciamiento social y compartir comidas”, señala Rosenthal, una escritora de Boston.

“No es que mis amigos sean imprudentes, sino que simplemente son más arriesgados que yo, cenan en la casa de los demás, no tienen problema en quitarse la mascarilla y se sientan a menos de seis pies de distancia”, dice. “Pienso que reunirse con otras personas ahora es por lo general estresante, no un encuentro social”.

Hace poco, Rosenthal rechazó una invitación para cenar en el patio de una amiga porque no quiso tomar el ascensor ni atravesar el condominio para llegar al patio. Y aunque ha comido en los patios traseros de sus amigos —para lo que llevó su propia comida y sus utensilios—, ellos se han dado cuenta que Rosenthal hace las cosas a su manera o no las hace. 

“Estoy consciente de que me divertiría mucho más si pudiera ser más flexible”, admite Rosenthal. “Mis amigos parecen comprender la situación, pero sé que piensan que me estoy tomando demasiado en serio las recomendaciones de los CDC”.

Algunas amistades pueden peligrar

Hablar de nuestras expectativas y nuestros temores sobre el coronavirus es complicado, advierte la psicoterapeuta de Seattle Gina Handley Schmitt, autora de Friending: Creating Meaningful, Lasting Adult Friendships.

“Este tema se ha vuelto realmente decisivo; cuanto más tiempo continúa la pandemia y más vemos estas cifras en aumento, más se inquieta la gente”, indica Schmitt.

Es probable que los amigos que siempre han sido sinceros y firmes entre sí continúen siéndolo y hablen abiertamente sobre las medidas de prevención que prefieren tomar en las reuniones sociales. Pero si ese tipo de comunicación franca no solía ser la norma, será difícil.

“Ahora sientes la necesidad de establecer más límites, pero no hay antecedentes ni precedentes de [haber tenido ese tipo de comunicación] de una manera saludable”, señala.

Whitlock reconoce que ciertas amistades podrían no sobrevivir esta crisis, en particular si ambas personas están convencidas de su propio punto de vista.

“Una relación es un espacio con tráfico en ambas direcciones”, explica. “Si alguien no demuestra ningún respeto por tus preocupaciones en cuanto a la salud y la seguridad, y no quiere tener esa conversación contigo, entonces tal vez sea el momento de poner cierta distancia en esa relación”.

4 consejos para hablar con tus amigos de la COVID-19

1. Trata de no juzgar: “En una amistad saludable, ambos individuos sienten que son percibidos de una manera segura y satisfactoria”, explica la experta en amistad Shasta Nelson. “Si alguno de los dos siente que no puede decir su verdad... nos apartamos sintiéndonos juzgados, culpados o rechazados”.

2. Sé transparente: comparte tus expectativas y tu nivel de comodidad, al igual que cualquier riesgo, para permitir que todos tomen decisiones fundamentadas sobre la posibilidad de socializar.

3. Cambia el rumbo de la conversación: si no te sientes cómodo con la forma en que un amigo quiere socializar, concéntrate en tu manera de proceder en vez de en las acciones de los demás. “Tal vez debamos mantener una distancia física durante un tiempo, pero eso no significa que debamos mantener una distancia afectiva”, sugiere la terapeuta Gayle Whitlock.

4. No discutas al respecto: si usar una mascarilla y permanecer al aire libre no es negociable, no intentes convencer a los amigos que tienen otros puntos de vista, dice la psicoterapeuta Gina Handley Schmitt. “La seguridad física y la seguridad emocional no son áreas que permitan mucha negociación”, indica.

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