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Cómo sobrellevar el nido vacío

Mantenerse fuertes, conversar y, tal vez, conseguirse un perro.

Los padres de una mujer joven ven a su hija mientras sale de su casa caminando.

Getty Images

In English | Unos 17 millones de estudiantes universitarios comenzaron un nuevo semestre universitario, lo que hace que millones de padres enfrenten la partida de sus queridos hijos; para muchos, esto no es fácil. 

Más allá del cambio en la dinámica familiar, el llamado “nido vacío” no significa una vida vacía, según expertos y padres que han pasado por el cambio.


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Prepárate con tiempo, dice Malini Jadeja de Chevy Chase, Maryland. Sus hijos se fueron a la universidad en el 2011 y el 2015, y dice que es conveniente sentar las bases de la partida en las semanas y los meses previos. 

Todo esto está bien, pero para T.J. Gordon y su esposa Nikki, de un suburbio de Denver, parte de su solución para el nido vacío incluyó un cachorro. Los Gordon llevaron a casa al nuevo integrante de la familia de cuatro patas dos meses después de que su hijo menor, estudiante de segundo año en la University of Kansas, comenzara su primer año. Actualmente, van al parque para perros o hacen senderismo como parte de su nueva rutina. “Algunas personas terminan saliendo todo el tiempo y el perro nos ayudó a evitarlo”, dice Gordon. “Hace que continúes teniendo tu estilo de vida ‘normal’”.

Tampoco pierdas contacto con tus viejos amigos, dice Gordon. Los Gordon se han mantenido en contacto con los padres de los amigos que fueron a la escuela local con sus hijos, y organizan 'horas felices' y noches de películas con otras parejas que también tienen el nido vacío. 

Jadeja está de acuerdo con que mantener las relaciones es importante, en particular para aquellas personas que necesitan tranquilidad. “Habla con tus amigos”, dice. “Y pregúntales, ´¿con qué frecuencia hablas con tu hijo?´ Te darás cuenta de que probablemente no estés solo en el proceso de adaptación a comunicarse con menor frecuencia”.

De manera más inmediata, prepárate para la logística del día de la mudanza al campus. Jadeja dice que se preparó para no llorar ni ponerse demasiado sentimental. “No quería dejarlos sintiéndose tristes, ya fuera por mí o por ellos mismos”, afirma. Debes entender que es posible que la comunicación en las primeras semanas sea escasa. “Esto significa que se están sumergiendo en su nueva vida y en nuevas actividades”.  

Y finalmente, recuerda que esta transición va en ambas direcciones. Cuando los hijos están de visita en casa durante los recesos o las vacaciones de verano, todos deberán readaptarse. Recordarle a tu hijo, por ejemplo, que desayune o que se ponga un suéter para salir, puede hacer que te voltee los ojos. Como lo dice Gordon: “Habrá buenos y malos momentos, pero lo superarán”. Esto aplica tanto para los hijos como para los padres.

Todo es parte de entablar una nueva relación, una transición a una nueva función que Daniel Dashnaw, terapeuta matrimonial y familiar de Couples Therapy Inc. en Massachusetts, llama “padre compañero”.  

Estos cambios tienen una ventaja, afirma: confiar en tus hijos para que tomen las riendas de sus propias vidas significa libertad para reinvertir en la tuya. Ya sea que esperes con ansias tener nuevas aventuras, tiempo libre o algo intermedio, dice Dashnaw, “lo que hagas con el nido vacío depende de ti”.

“El duelo se debe a que la función que tenías como padre ahora es diferente”.

Para muchas personas, indicó, incluso puede ser un tiempo “dichoso”. Dashnaw cita un conjunto de investigaciones que indican que es posible que el síndrome del nido vacío no sea tan generalizado (o tan grave) como parece. Por ejemplo, en un estudio del 2009 publicado en el Journal of Family Issues, se encontró que solo una minoría de los padres presentaba depresión y sufrimiento emocional cuando sus hijos se iban de casa.

“Esta es una situación que puede variar”, afirmó. “No se trata tanto del nido vacío, sino del sentido que la pareja le dé al nido vacío”.

Ahora bien, si estás afligido, no eres el único. Natalie Caine, fundadora de Empty Nest Support Services, que fundó el año antes de que su propia hija se fuera a la universidad, indica que el duelo es normal, independientemente de que sea el hijo mayor o el menor. 

“Sé considerado contigo mismo”, dice. “El duelo se debe a que la función que tenías como padre ahora es diferente”. Y de la misma forma en que algunos padres tienen un duelo más intenso que otros, Caine dice que es completamente normal que las emociones cambien según la partida de cada hijo.   

¿Cómo afecta todo esto a las parejas? Dashnaw apunta que muchas presentan un repunte en la satisfacción marital una vez entran en la fase del nido vacío, pero advierte que si hay asuntos que se ignoraron mientras los niños crecían, pueden volver a emerger aproximadamente en este período, lo que hace aún más esencial prepararse para tener el nido vacío.

Y cuando se trata de mantenerse en comunicación con tus hijos, añade Caine, la flexibilidad es la clave. Si bien hay nuevas tecnologías, como las videollamadas, los mensajes de texto y las redes sociales, que han facilitado más que nunca la comunicación, advierte que tener expectativas fijas sobre qué tan a menudo te comunicarás (por ejemplo, esperar llamadas telefónicas semanales a determinada hora) no es solo irrealista, sino dañino. 

“Olvídate de la necesidad de saber”, afirma. “Si está pasando algo verdaderamente terrible, ten confianza (porque se la inculcaste) en que te va a contactar”.


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