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¿Cuál es la historia de su familia?

La historia oral es el primer paso para saber quiénes fueron sus ancestros.

In English | Cuando era niña, mi abuela hablaba a menudo de su abuela materna, la abuela Luff. Pero nunca mencionaba al abuelo Luff, mi tatarabuelo. Cuándo le preguntaba por él, contestaba que se había muerto ''en la guerra''. Yo suponía que quería decir la Guerra de Secesión, lo que explicaría por qué no estaba enterrado al lado de su esposa. Por eso, no hice más preguntas.

Vea también: Resolviendo misterios de familia

Sin embargo, una vez que empecé a investigar la historia de mi familia, me di cuenta muy rápido de que, dadas las edades de sus hijos, el abuelo Luff no podía haber muerto en la Guerra de Secesión. Por eso le pregunté a mi tío abuelo y él me contó que el abuelo Luff, herrero, había ido a Nebraska a vender caballos y había sido asesinado en el campo abierto. La familia pensaba que lo habían robado y asesinado. Mi tía abuela más joven decía que el abuelo se había ido a Alaska durante la fiebre del oro y nunca regresó.

Album de fotos antíguas familiares

Andrew Bret Wallis/Getty Images

Entonces, tenemos tres versiones de una historia. Ninguna es totalmente cierta, ni tampoco totalmente falsa. El abuelo Luff peleó en la Guerra de Secesión, era herrero, y salió de su casa y nunca regresó. Hicieron falta varios años de investigación para establecer una serie de fechas en la vida más bien pintoresca del abuelo Luff. Pero nunca hubiera sabido por dónde empezar si no hubiera sido por las historias que me contaron, verdaderas o no. 

Una vez que uno empieza a investigar a su propia familia, el trabajo más importante que hay que hacer es el de encontrar a los parientes y pedirles que compartan lo que saben. Toda familia tiene a un historiador escondido entre esos primos lejanos y los tíos abuelos. Y esas personas son la razón para no posponer por un minuto más la creación del árbol genealógico de su familia. Cuando conocí la verdad sobre el abuelo Luff, todos sus nietos ya habían muerto.

A diario, aumentan más los registros disponibles en línea, lo que facilita la búsqueda, pero eso no significa que sea más exacta. Pero a diario también perdemos un recurso que es irreemplazable: la gente. Si tuviera una moneda por cada vez que me lamenté diciendo "¿Por qué no le pregunté a la abuela?'' o ''¿Por qué no grabé las historias que contaba mi tía abuela Ethel? Ya podría estar jubilada.

Pero si la abuela ya falleció, no se desespere. Siempre hay tías, tíos y primos, hasta primos lejanos que usted tal vez ni siquiera conoce. Algunos de mis ''hallazgos'' genealógicos más grandes provinieron de personas que nunca conocí; son parientes que viven y respiran, con los que comparto el ADN y una historia común (enlace en inglés).

Estos descubrimientos serán los más significativos de todos los que haga. Después de que una prima lejana me vio por primera vez, exclamó, "¡Eres exacta a Mamie!'' Eso fue muy importante para mí porque cuando era niña yo no había conocido a mi tía abuela Mamie, pero ella sí. Una prima lejana de Maryland tenía fotos de mi bisabuelo y sus hermanos, de los que sabía que habían llegado juntos de Irlanda, y de cinco hermanas de las que yo no sabía nada. Me permitió llevar las fotos a casa y copiarlas. ¡Qué regalo tan valioso!

Sí, ahora tengo las fechas de nacimiento, matrimonio y defunción de esta gente, pero ahora también sé que mi familia de inmigrantes irlandeses (enlace en inglés) fue enviando a los hijos de dos en dos, el mayor y el menor, hasta que toda la familia estuvo en América. Esa pequeña muestra de información me dice mucho acerca de la familia King, y hace que quiera saber más todavía.

Y eso, para mí, es lo que hace divertida a la genealogía; las historias, los pequeños detalles, la gente. Por eso, animo a todos los que conozco a que descubran el elemento humano de la historia de su familia.

5 consejos para investigar la historia de su familia

1. Lea cartas. También lea las libretas de direcciones, libros de cumpleaños y antiguos obituarios, todo lo que pueda guiarlo hacia personas que todavía viven. La libreta de direcciones de mi abuela me condujo hasta una prima que había empezado a investigar a nuestra familia por su afiliación en la Mayflower Society. Su estado de salud no le permitió terminar la búsqueda, así que me entregó una caja llena de trabajo. Nunca me hubiera enterado de su existencia a no ser por esa libreta de direcciones.

2. Escriba cartas. Necesitaba encontrar descendientes de un primo llamado Benight que vivía en Arkansas, así que les escribí a todos los Benight que pude encontrar en las guías de teléfono de Arkansas. (Lo siento, Smiths, esto no será útil para ustedes). Envié una carta breve y general, explicando quién era yo, por qué estaba escribiendo y un mínimo de información sobre la familia. (''Pienso que tenemos un bisabuelo en común. ¿Es usted descendiente de Peter King?). Incluí una tarjeta postal con mi dirección, con estampilla y le pedí al destinatario que me la devolviera. Por supuesto, también incluí mi número de teléfono y mi dirección de correo electrónico. Dicho y hecho, recibí una llamada de una mujer que estaba visitando a su hermano en Arkansas cuando llegó la tarjeta postal. ¡Bingo!

3. Evite las llamadas directas. No llame por teléfono a una perfecta extraña, diciéndole que usted es su prima quinta y presionándola para sacarle información personal.  La gente tiene cuidado, y con razón, de no dar información personal, y lo más probable es que esa persona no tenga la información que usted quiere allí mismo al lado del teléfono. Si se ve obligada a hacer un primer contacto por teléfono, explique quién es usted, de qué se trata lo que está haciendo y pregunte si pueden fijar una hora que sea mutuamente conveniente para poder hablar.

4. Prepárese con tiempo. No importa cómo encuentre a ese elusivo primo, prepare una lista de preguntas para la entrevista. La conversación se alejará del tema en algunas ocasiones y debe dejar que eso suceda porque las mejores historias surgirán en esos momentos. Pero una lista de preguntas será muy útil para volver a encauzar la conversación y para que una vez terminada la entrevista, tenga la información que necesita.

5. Siga excavando.  No se rinda después de oír la versión de una persona acerca de una historia familiar. Compruebe la historia con tantas otras personas como pueda encontrar. ¿No está seguro de cómo encontrar a esas personas? Siempre, siempre haga esta pregunta sencilla: ¿Hay alguna otra persona en la familia con la que debería hablar? Parece que en todas las familias hay alguien que se ocupa de conservar las fotos y la información; es posible que no encuentre a esa persona la primera vez que decide buscarla.

 

 

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