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Secretos sexuales de la generación del milenio

Entérate de lo que deberían preguntar tus nietos, pero no lo hacen.

Un hombre susurra a su pareja - Secretos sexuales de los milenios

Foto: Mark Hooper

In English | ¿El estudiante universitario de tu familia es un sabelotodo en lo que se refiere al amor y las relaciones sexuales? Quizá parezca que sí, pero déjame decirte que las apariencias engañan. Como profesora universitaria de sociología, sé exactamente qué tanto no sabe la generación de los más jóvenes, porque frecuentemente me hacen a mí las preguntas que no te hacen a ti. Para mí, descubrir que los jóvenes de hoy están plagados de mala información, dudas acerca de sí mismos, bravuconadas y (en algunos casos) dilemas descorazonadores, ha sido una especie de educación a la inversa.

En el último día de las dos clases que enseño en la University of Washington, de Seattle —una sobre las relaciones íntimas y la otra sobre la sexualidad humana—, les digo los estudiantes que: entreguen “cualquier pregunta que alguna vez uno ha querido hacer”. El proceso es anónimo, pero leo cada pregunta en voz alta y la respondo enseguida.

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Año tras año, las preguntas a continuación —algunas preocupantes, muchas conmovedoras, unas pocas que parecen despistadas— son las que anotan con mayor frecuencia los estudiantes y pasan al frente del salón de clase.

Preguntas de los varones

1. Cómo lograr que sus novias realicen las proezas sexuales de las que han oído

Esto por lo general significa cómo persuadir a sus novias para que prueben el sexo oral, el sexo anal o configuraciones de compañeros sexuales tales como un trio sexual. Confieso que estas preguntas me preocupan: por un lado, quieren decir que ellos están presionando a sus parejas, lo cual no está bien. También me preocupa que si los muchachos no desisten, terminen involucrados en una demanda por acoso sexual, o hasta acusados formalmente de asalto sexual.

¿Cómo manejo estas “oportunidades de enseñanza” que van más allá de ser incómodas? Trato de informar a mis estudiantes que a) no todo el mundo hace estas cosas, y b) más te vale respetar el derecho de tu pareja de decir que no. Si ella es del tipo que le gusta experimentar, no hay problema, sigan adelante. Si no lo es, puedes dejar que la idea madure por un tiempo, con la esperanza de que le dé curiosidad. Pero si no es así, olvídate del asunto para siempre.

2. Preguntas sobre técnica sexual

Muchos estudiantes varones se preguntan si “lo están haciendo correctamente”. ¿Cómo logro que ella tenga un orgasmo? ¿Cómo duro el tiempo suficiente? ¿El tamaño de mi pene es normal? ¿Necesito tener los abdominales bien tonificados para acostarme con una mujer? ¿Peso demasiado? ¿Estoy demasiado flaco?

Lo interesante es que estas dudas se parecen a las que tienen las mujeres acerca de su cuerpo. Trato de despejar las dudas del que pregunta, asegurándole que complacer a una pareja no es tan difícil —hay muchas maneras de hacerlo— y que lo amarán por lo que es él, es decir “el paquete completo”, y no por un atributo aislado, como un pene grande o un trasero pequeño. Finalmente, cito algunas estadísticas que reconfortan sobre el alto porcentaje de parejas que dicen que están satisfechas en lo físico y emocional con sus compañeros. El mensaje que deseo transmitir durante la sesión es simplemente este: los estándares que nos imponemos a nosotros mismos son mucho más altos que los que nos impone la persona que nos ama.

3. La orientación sexual

Con todos nuestros avances recientes en los derechos de los homosexuales, nadie de la generación del milenio debería estar ocultando su orientación sexual en el 2014. Pero algunos lo hacen. Lo que me parece particularmente descorazonador son los casos en los cuales los jóvenes temen revelar su identidad sexual porque quizás sus familias conservadoras los repudiarían o hasta los pondrían en peligro. Más de un estudiante homosexual, por ejemplo, ha admitido que tiene un padre tan homofóbico que teme ser desterrado del estado, recibir una paliza o hasta ser asesinado. Dirijo a estos estudiantes a la campaña “It Gets Better” que comenzó tan sabiamente Dan Savage, y los consuelo —o trato de hacerlo— cuando los rechazan padres o amigos.

4. El embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS)

Algunas preguntas tienen tanta información equivocada que nunca se me había ocurrido hablar de ellas. Por ejemplo, un muchacho en un dormitorio mixto se preocupaba de que si se masturbaba en la ducha, la próxima muchacha que la usara podía quedar embarazada. Otros estudiantes temen que les dé un una de estas enfermedades, sin darse cuenta de que hay buenas probabilidades de que ya tengan VPH (el virus de papiloma humano) o clamidia, dos infecciones generalizadas entre los veinteañeros que son activos sexualmente. Mi respuesta es que solamente una prueba responderá a esa pregunta.

Preguntas de las mujeres

1. Qué hacer al verse presionadas

Muchas jóvenes quieren saber qué hacer para que sus novios dejen de presionarlas sobre cosas que no quieren hacer (como practicar sexo oral, tragar semen o participar en un trío sexual). Les digo que alguien que en verdad las ama nunca se arriesgaría a causarles una experiencia que ponga en peligro su salud o las deje con sentimientos de culpabilidad o arrepentimiento. (Estudiamos mucho las relaciones).

2. Cómo saber si han tenido un orgasmo

Estas me parten el alma, porque si necesitan preguntar, probablemente no han tenido uno. A muchas de estas jóvenes les atormenta la idea de que “soy la única muchacha que conozco que no ha tenido un orgasmo”. Después de que explico por qué eso es estadísticamente dudoso, hablamos sobre lo que causa un orgasmo a una mujer y cómo es una experiencia tanto mental como física. Para ellas es un alivio aprender que la mayoría de las jóvenes no experimentan orgasmos con solo el coito y ningún otro tipo de contacto. Esto a menudo lleva a una conversación sobre pedir lo que deseas en la cama y cómo reaccionar cuando te lo dan.

3. El embarazo

Me han preguntado si es posible quedar embarazada cuando hay coito sin eyaculación, o por medio del coito anal si el semen se acerca a la vagina. Estas situaciones en las que claramente se están teniendo relaciones sexuales sin protección facilitan que difunda lo esencial que es practicar el sexo seguro. Luego remito a los estudiantes a tres sitios web conocidos por proporcionar información confiable sobre este tema: Planned Parenthood, Sexuality Information and Education Council of the United States (SIECUS, Consejo Estadounidense de Educación e Información sobre la Sexualidad) y Go Ask Alice! (de Columbia University).

4. “Cómo manejar a los novios”

Tengo que admitir que algunas de estas me asustan; indican relaciones de maltrato o en proceso de convertirse en maltrato con novios celosos, controladores o desequilibrados. Conversamos sobre por qué eso no es amor; él es un novio con un ego débil, y posiblemente con problemas serios con el manejo de la ira.

Las preguntas mencionadas anteriormente son un muestrario de la mentalidad de la generación del milenio, por supuesto. Pero esto es lo que he concluido después de responderlas en clase por 40 años:

  • Existen más relaciones sexuales que intimidad.
  • Asombrosamente para nuestra época de “exceso de información”, un número considerable de estudiantes no tiene información sólida sobre los aspectos prácticos del sexo y la reproducción.
  • Muchos luchan con temas de identidad y autoestima sexual, y preocupaciones sobre citas y el amor.
  • Cerca del 20% son vírgenes (tanto hombres como mujeres), y solo unos cuantos se sienten bien con eso, o por lo menos sienten que tienen derecho a esperar sin que los sujeten a presión indebida ni duden de su atractivo sexual.

Estos jóvenes están bajo mi tutela solo por un corto tiempo, pero serán muy valorados en tu vida —espero— para siempre. Así que a lo mejor saber lo que piensan en su interior te hará pensar en maneras de abordar estos temas con ellos, bien estén interesados o no. (La verdad es que ¡están interesados!). Si puedes superar la “barrera de incomodidad”, tu capacidad para escuchar y ayudar a encontrar respuestas puede ser fundamental para un joven que necesite orientación.

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