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5 consejos para facilitar la jardinería

Los diseños inteligentes, las herramientas de adaptación y una rutina enfocada en la seguridad pueden contrarrestar las discapacidades.

Mujer trabaja en el jardín

JAG IMAGES/Getty Images

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Desde que empezó a hacer jardinería hace 35 años, Toni Gattone ha apreciado la alegría de pasar tiempo al aire libre cuidando plantas y cultivando sus propios alimentos.

"Esto es muy beneficioso para nosotros: mental, física, emocional y espiritualmente", dice la residente de 74 años del condado de Marin (California). Más allá del ejercicio y del aire fresco, "cuando estás en el jardín, no piensas en lo que pasa en las noticias. Piensas en esa planta que tienes delante y en lo que puedes hacer para nutrirla".

Con la edad, la artritis en la espalda hizo que algunas tareas de jardinería le resultaran dolorosas. En lugar de abandonar la jardinería, Gattone se adaptó, como lo detalla en su libro The Lifelong Gardener: Garden With Ease & Joy at Any Age (en inglés). Rediseñó el jardín de su casa, instaló arriates elevados a la altura de la cintura que le permiten trabajar en el jardín sin tener que agacharse. Para regar las plantas, empezó a utilizar mangueras ligeras que son menos difíciles de levantar y cambió a un rociador controlado con el pulgar para reducir la tensión en las manos por el exceso de agarre.

Con un poco de planificación, la mayoría de las personas pueden seguir cosechando los beneficios del huerto en su jardín, incluso si tienen discapacidades o si su fuerza y resistencia han disminuido con la edad. Un jardín diseñado para la accesibilidad y la seguridad, herramientas especiales de adaptación que compensan las limitaciones físicas, una rutina de jardinería sensata que controle el esfuerzo, y otras medidas de seguridad y salud pueden hacer de la jardinería una actividad sana y gratificante para toda la vida.


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La clave es "cultivar el jardín de forma más inteligente, no más intensa", dice Pat Patterson, experta en jardinería que se jubiló después de trabajar durante 30 años para el Servicio de Extensión de Oregon State University y que todavía se ofrece como voluntaria para enseñar técnicas adaptables de jardinería.

Tener el asesoramiento del experto de una universidad local o de un programa comunitario es una forma inteligente de empezar. Cuando Patterson asesora a los jardineros de más edad, les pide que respondan un cuestionario de autoevaluación, que puede revelar los problemas que deben solucionar, desde problemas de las manos o de la espalda hasta la falta de familiaridad con tareas de jardinería que pueden hacerlos más vulnerables a las lesiones.

Además de la espalda y las rodillas, las manos son otra parte del cuerpo que los jardineros mayores deben proteger, dice la doctora Alice Pomidor, médica y profesora de Geriatría de la Facultad de Medicina de Florida State University, quien además está afiliada al Institute for Successful Longevity de la universidad. "Las personas que tienen artritis moderadamente grave pueden tener muchos problemas con las herramientas y con el peso de cosas como las macetas grandes de cerámica", dice.

Aquí te mostramos cinco consejos para superar las limitaciones físicas y sacarle el máximo partido a la jardinería.

​1. Planifica bien tu jardín

Patterson recomienda mantenerlo relativamente compacto, para que cuidarlo no sea demasiado agotador. "No hace falta tener un acre para cultivar muchos alimentos para la familia", dice. Además, por lo general los expertos recomiendan el uso de arriates elevados, para poder cultivar el huerto estando de pie o sentado, en lugar de tener que hincarte en el suelo. Pomidor recomienda hacer los arriates lo suficientemente anchos como para que puedas alcanzar un poco más allá de la mitad, y dejar suficiente espacio entre ellos para maniobrar cómodamente con un carrito de jardín o poner un taburete. Al elegir la altura, recomienda que consideres cuidadosamente la posición que sea más saludable para ti mientras trabajas. Un jardinero con problemas cardíacos o pulmonares puede estar mejor sentado en un taburete o en un carrito de jardín, mientras que una persona que tiene artritis podría estar más cómoda de pie. Si usas una silla de ruedas, Gattone sugiere arriates más pequeños que estén elevados sobre patas, para que tus piernas y la silla pasen por debajo del borde y no tengas que ponerte de lado.

2. Busca las herramientas adecuadas

Los fabricantes de herramientas de jardinería ofrecen una gran variedad de utensilios diseñados para superar diversas limitaciones físicas, desde herramientas con empuñaduras curvadas para reducir el esfuerzo de las manos y las muñecas hasta las que tienen mangos largos para extender el alcance si trabajas en el jardín estando de pie o sentado. Gattone recomienda que antes de comprar una herramienta, la saques del empaque y la sujetes con la mano para ver si te resulta cómoda. Además, es posible modificar las herramientas convencionales, por ejemplo, sujetándolas con cinta adhesiva a palos de escoba o poniendo aislamiento para tuberías alrededor de la empuñadura para hacerla más gruesa y que se resbale menos de la mano.

​3. Trata la jardinería como si fuera un programa de ejercicio físico

Si no te gusta ir al gimnasio ni a la piscina, la jardinería puede ser una buena forma de hacer ejercicio al aire libre, dicen los expertos. No obstante, es una actividad intensa y debes tener cuidado de evitar lesiones por el desgaste y el esfuerzo excesivo. Gattone recomienda hacer un breve calentamiento antes de trabajar en el jardín. "Estiramientos o yoga, taichí o hasta poner algo de música y bailar rocanrol durante cinco minutos", dice. Además, cree en lo que llama la regla 20-20-20: "No hagas una tarea durante más de 20 minutos seguidos", explica. Eso puede significar rastrillar durante 20 minutos, luego arrodillarte (si puedes) para ocuparte de una planta, y luego volver a ponerte de pie para podar un arbusto en flor. Cambiar de posición y limitar los movimientos repetitivos es fundamental. Y limita tus sesiones de jardinería a una duración que puedas soportar cómodamente. Patterson recomienda programar un temporizador, para que no te excedas y acabes dolorido durante varios días.


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4. Acaba con los riesgos de seguridad

Gattone dice que los jardineros mayores deben evitar los riesgos de resbalones y caídas, empezando por las escaleras del porche trasero que bajan para llegar al jardín. "Asegúrate de poner barandillas, o elimina las escaleras y pon una rampa", explica. Ten cuidado también en los caminos revestidos de grava o con adoquines que no estén sólidamente anclados. Gattone dice que instalar una superficie bien diseñada de ladrillo, hormigón o adoquines entrelazados es una opción más segura. Además, es bueno llevar el teléfono en el bolsillo trasero, por si sufres una caída o se te entumece la espalda de repente y necesitas ayuda. Pomidor sugiere que lleves un delantal de carpintero con muchos bolsillos para guardar tus herramientas de jardinería, para que no pierdas el equilibrio y te caigas al recogerlas.

5. Elige las plantas adecuadas para cultivar

Aunque puedes divertirte cultivando flores y arbustos, cultivar hortalizas y frutas sanas es una forma de mejorar tu dieta y tal vez hasta de ahorrar unos cuantos dólares en el supermercado. Si eres un jardinero novato y buscas algo que sea relativamente fácil de cultivar y nutritivo, Gattone recomienda las verduras para ensalada y la lechuga. "Solo tienes que ponerlas en la tierra", dice. "Cuando les cortas las hojas, crecen todavía más". Las fresas, los arándanos azules, las espinacas y las acelgas son otras buenas y nutritivas opciones, dice. Patterson recomienda el repollo, la col rizada, los guisantes dulces y las variedades más pequeñas de tomates, que se pueden meter fácilmente en una bolsa y en el congelador para uso futuro. Señala que es importante cultivar las hortalizas que sean adecuadas para la región y el clima en que te encuentres. "Si estás en Georgia, no vas a cultivar lo mismo que cultivamos aquí en Oregón", dice. "Cultivarás frijoles carita, quimbombó y cosas así".

Lo importante es salir al patio y disfrutar de los placeres de la jardinería. "Les da a las personas algo que esperar cada día", dice Pomidor. Con el tiempo, pueden sentirse orgullosas del fruto de su trabajo y compartirlo. Es una gran actividad diaria, un interés que te saca de ti mismo".

Patrick J. Kiger es un colaborador de AARP. Ha escrito para una amplia variedad de publicaciones, entre ellas Los Angeles Times Magazine, GQ, Mother Jones y sitios web de Discovery Channel y National Geographic.