Skip to content
 

Viaje con sus nietos

"Viajes de familia multigeneracionales" está recibiendo mucha atención en la industria del turismo; un área donde los hispanos llevan ventaja.

"A nosotros siempre nos ha gustado viajar con la familia, especialmente si se trata de viajar con los nietos". Kathy Keefe de la Asociación de la industria viajera de Washington, observa: "Estamos en medio de algo nuevo. El interés en visitar sitios históricos ha aumentado definitivamente después del 11 de septiembre", nos dice.

Entonces, con las vacaciones de verano acercándose, ¿por qué no planear un viaje con sus nietos que les enseñe algo de su noble herencia hispana? ¡Si selecciona lugares que son divertidos tanto como educativos, sus nietos nunca se darán cuenta de sus verdaderas intenciones!

Han desaparecido los días cuando los abuelos eran aquellas personas sedentarias y frágiles, anfitriones de sus nietos en visitas tranquilas de domingos.

En la actualidad y cada vez más, la gente vive vidas más largas, saludables y activas. Este aumento en años de vida saludable ha ocurrido simultáneamente con un aumento en el número de familias con hijos menores de 18 años, en las cuales ambos padres trabajan.

Como resultado de esta coincidencia, los abuelos de hoy tienen, con frecuencia, la oportunidad de crear la clase de relación especial con sus nietos que ayuda a un niño a entender que, ese tapiz llamado "mi familia", está tejido en el telar del tiempo, con hilos de experiencias y recuerdos compartidos. Los abuelos, con la salud, el interés y los medios para viajar con sus nietos, deben hacer este regalo, no sólo a sus nietos, sino a sí mismos y hasta como recuerdo de sus propios padres.

No importa si viven bajo el mismo techo o al otro lado del país, el tomar vacaciones con sus nietos es la manera perfecta de formar un vínculo. Fuera de las distracciones de la vida diaria, los abuelos y los nietos, pueden aprender juntos cómo, aun generaciones que parecieran no tener nada en común, pueden acercarse al compartir experiencias que están fuera de lo ordinario.

Jennifer y Jessica Freeman de Aurora, Colorado, son dos adolescentes de 16 y 18 años respectivamente. Ellas han salido de vacaciones con sus abuelos estadounidenses, de origen mexicano, una docena de veces desde que eran niñas. Juntos, han viajado a través de los Estados Unidos, a México y a Europa.

"Es estupendo, hemos visitado lugares con mis abuelos que mis padres no conocen. Y como mis abuelos viven en otro estado, nos miman cuando viajamos con ellos", dice Jennifer. Hasta el momento, la única desventaja de viajar con sus abuelos: "A veces queremos dormir tarde, pero nuestra nana siempre anda a las corridas. Ella quiere asegurarse que no se nos quede nada por ver, tal como una catedral o algo así. Creo que es porque es maestra jubilada", observa Jessica.

Entonces, ¿cuáles son los mejores lugares para combinar diversión y un poco de historia? Sin duda, no hay mejor aparador de nuestra herencia hispana que el sudoeste de los Estados Unidos.

California es un verdadero tesoro de sitios históricos, desde las 21 Misiones de California a lo largo del Camino Real, extendiéndose desde San Diego a Sonoma y en muchos sitios intermedios. Los padres españoles fundaron la primera misión y el fuerte del estado en San Diego, en 1769. Hoy, los nietos tal vez estarán más interesados en ver a la famosa orca, Shamu o en nadar con los delfines en Sea World. O ¿qué les parece un safari africano en el San Diego Wild Animal Park, o una gran cantidad de deportes acuáticos en Mission Bay Park.

Pero tienen que estar seguros de guardar un poco de tiempo para ir al Parque histórico de San Diego en Old Town en medio de la ciudad. Allí pueden explorar cómo era la vida para los aldeanos mexicanos en el siglo diecinueve. Además de los cinco adobes originales, hay tiendas, restaurantes y museos alrededor de una plaza interesante. Combinen la historia de Old Town con el comercio turístico vibrante del México moderno. Se puede ir de compras y comer en Tijuana con sólo un corto viaje en tranvía.

Si su viaje incluye manejar las dos horas de San Diego a Los Angeles, pueden disfrutar de vistas impresionantes del océano Pacífico y una breve visita a la famosa Misión de San Juan Capistrano. Aquí, según la tradición, las golondrinas vuelven cada primavera en el día de San José, el 19 de marzo. La misión, a corta distancia de la carretera, es una maravilla. Escuchen las campanas que se encuentran sobre una pared de doscientos años y visiten claustros, la capilla y un monasterio rodeado de jardines preciosos. El pueblo de San Juan Capistrano es una aldea curiosa al lado del mar, construida al lado de la Misión y está a mitad de camino entre San Diego y Los Angeles. Es un lugar perfecto para detenerse, estirar las piernas y comer algo antes de seguir viaje.

Los Angeles es la segunda ciudad en población de la nación, una urbanización extendida, rodeada de montañas, desiertos y el océano Pacífico. Los nietos, sin duda, querrán ver Hollywood, ir de compras en el famoso Rodeo Drive e ir a ver a los hippies en la plaza Venice. Pero, dejen tiempo en sus agendas para visitar la Calle Olvera, el sitio donde se fundó Los Angeles. Veintisiete edificios históricos rodeando una plaza central en el centro de la ciudad que marcan el lugar dedicado por los fundadores a Nuestra Señora de Los Angeles, en 1781. Hoy en día es un mercado vibrante con música, tiendas y restaurantes; a sus nietos les va a encantar recorrer los puestos de los artesanos, buscando recuerdos de bajo precio, para llevar de regalo a sus amigos.

Por supuesto, para nietos de todas las edades, el único destino que importa es Disneylandia. Uno de los primeros parques de diversión,  Disneylandia, lleva casi cincuenta años haciendo sonreír a los niños. Además, la Disneylandia original ahora tiene un parque que la acompaña que se llama Disney's California Adventure. Este parque celebra la diversidad multicultural de California, el llamado estado dorado. No dejen de ir a ver Golden Dreams, una película que honra las contribuciones hispanas a California, desde los primeros padres españoles hasta César Chavez. Hay una fábrica, llamada Mission Tortillas con la máquina para hacer tortillas más grande del mundo y ¡tortillas gratis para todos!

Hasta el Magic Kingdom de Disneylandia palidece al compararse con Land of Enchantment. Tal vez en ninguna otra parte de los Estados Unidos se encuentre la herencia indígena e hispana tan firmemente arraigada, tan natural, tan parte del paisaje mismo, como en Nuevo México. Los padres franciscanos de España llegaron a Nuevo México al final del siglo dieciséis, fundando Santa Fe décadas antes que los peregrinos llegaran a Plymouth Rock. Si sus nietos no viven en el sudoeste, ése es un dato que probablemente no les enseñarán en la escuela.

Muy conocida por sus galerías de arte, museos, buenos restaurantes y tranquilidad espiritual, la ciudad también aparece más animada durante el verano, con festivales de arte y música. La ciudad tiene muchos lugares para comer y dormir, administrados por la gente local, como también numerosos hoteles y balnearios de lujo. El aire de las montañas refresca la ciudad, donde muchas tiendas ofrecen arte hispano tal como santos, géneros, alfarería, pinturas, obras de metal y esculturas únicas al estilo de Nuevo México.

A sus nietos seguramente les va a gustar la variedad de accesorios de turquesa y collares de talismanes, que están actualmente de moda con las estrellas de Hollywood. Las personas más aventureras querrán visitar las cercanas reservaciones de indios nativos, donde se pueden comprar artesanías y arte auténtico de los indios americanos.

Sus nietos mayores probablemente disfruten de un destino que les ofrezca la oportunidad de aprender que toda historia tiene dos perspectivas y que no deben creer todo lo que ven en las películas. Lleve a sus nietos a visitar San Antonio, donde pueden ver el verdadero sitio. La vieja misión española donde perecieron 189 defensores tejanos a mano de las fuerzas de General mexicano Santa Anna en 1836, es el lugar más famoso en Texas. Y una vez allí, no se pierdan el River Walk, un encantador paseo lleno de restaurantes y tiendas que cruza graciosamente por el corazón de la ciudad.

Si están pensando que verdaderamente necesitan alejarse de todo, ¿por qué no hacer un crucero? En la actualidad, las compañías navieras de turismo, prestan cada vez más atención a los adolescentes. Algunas líneas de cruceros navegan a lo largo de la costa mexicana desde el sur de California a los puertos mexicanos de Ensenada, Cabo San Lucas, Mazatlán y Puerto Vallarta. Después de unas excursiones a la costa, como una excursión de buceo en el Cabo, o de ir a ver a los clavadistas en Mazatlán, sus nietos van a hablar el español como si hubieran nacido allí.

La Costa Este, Miami y San Juan, Puerto Rico son puntos de partida para los cruceros del Caribe. Si salen de Miami, pasen algunos días en la ciudad antes de partir para que sus nietos puedan probar la música, el baile y las golosinas cubanas. Si están en San Juan, exploren los edificios coloniales españoles de los siglos 16 y 17 en las calles de guijarro del viejo San Juan.

Dondequiera que decidan viajar, usen el tiempo para conocer mejor a sus nietos. Cuéntenles historias de su herencia, de sus raíces hispanas y de las grandes contribuciones que nuestra cultura ha hecho a este país. Pero, antes de todo, diviértanse. ¡Con suerte, sus nietos querrán volver a ir con ustedes el siguiente año!

Siguiente Artículo

Lea Esto