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Historia, herencia y diversión familiar

Nuevas y tradicionales maneras de construir —y preservar— los recuerdos familiares.

In English | Unas tranquilas tardes cocinando con mamá o escuchando las historias de miedo de papá en el dormitorio, oscuro como boca de lobo, todos los viernes muy entrada la noche. El té helado especial de la tía Aurora con yerba buena, fresca, recogida de su jardín. Estos recuerdos y tradiciones, compartidos con hijos y nietos, pueden convertirse en las claves de un verdadero tesoro familiar. Ellos determinan nuestra historia y nuestra identidad; pero con la incesante actividad de la familia aunado a que los parientes están en diferentes lugares geográficos, a menudo, se hace difícil preservarlos.

Alguna vez, los proyectos relativos a las historias familiares se centraron en la creación de árboles genealógicos, álbumes fotográficos y la preservación de tarjetas y cartas; pero las nuevas tendencias incluyen grabar historias —en audio o video— y armar juegos de preguntas y respuestas, sitios web y libros de recetas que pueden hacer de la diversión algo intergeneracional.

A continuación, presentamos algunas ideas que darán rienda suelta a su creatividad.  

Sitio Web familiar

Judy Lizarraga, una ocupada madre de cuatro niños, deseaba una forma de mantener actualizado a su clan familiar en México, Nueva Jersey y Florida con novedades y fotos de los niños. ¿Su solución? Crear un sitio web familiar que presenta un boletín informativo mensual.  

“Mi familia y amigos disfrutan recibir nuestro boletín informativo familiar —dice Lizarraga, de 35 años, cofundadora de JDMIT Services, una compañía de diseño web de Houston, Texas—. Si bien es muy importante llamarlos, un sitio web familiar es una buena manera de mantener una relación cercana con la familia. Mis amigos y familiares nunca se sienten abandonados ni olvidados porque cada un par de semanas o, al menos, una vez al mes, reciben noticias, actualizaciones y fotos de parte nuestra. Tenemos perfiles triviales de cada integrante de la familia directa, noticias nuestras, como así también de los demás miembros del clan familiar, y galerías de fotos”, señala Lizarraga, de ascendencia española y cubana.

Este proyecto ha atrapado a toda su familia, comenta, haciendo que todos, desde los niños hasta los adultos, se sienten a seleccionar imágenes y a diseñar los álbumes de fotos. Ahora que el sitio web está funcionando, Lizarraga pasa alrededor de una hora al mes manteniéndolo, y los niños mayores han avanzado y creado sus propios sitios personales.  

No se necesita ser un diseñador de sitios web profesional para crear un sitio familiar: hasta el que menos conocimientos técnicos tenga, puede ingresar en alguno de los muchos sitios web que ofrecen plantillas que uno puede adaptar, con diseños y fotos.

Juego de preguntas y respuestas sobre la familia

Para cuando Susana Sherman, de 51 años de edad, se jubiló, hace dos años, la familia entera estaba planeando un crucero para celebrar la quinceañera de su sobrina. Sería la primera vez que ella y sus hermanas estarían juntas con todos sus hijos, según la cubanaestadounidense de Basking Ridge, Nueva Jersey.

Para hacer el viaje y la reunión familiar más especiales aún, aprovechó parte de su tiempo libre post-jubilación para elaborar un juego de preguntas y respuestas sobre la familia.

“El tablero se parece al del Monopoly, y las preguntas están en el formato del Trivial Pursuit —cuenta Sherman—. Esos son juegos con los que todos crecimos.” Inicialmente, el juego apuntaba a las tres hermanas, “pero luego incluimos al clan familiar”, agrega.

¿Desea armar un juego para su familia? Puede encontrar y comprar tableros en blanco, piezas para jugar e instrucciones para empezar en línea. La información y las preguntas que coloque en el tablero pueden ser tan difíciles o fáciles como usted quiera, y pueden abarcar tantas generaciones como usted desee. Sherman creó y decoró las piezas ella misma, empleando materiales de una tienda de artesanías y manualidades.

Aparte de ser una manera divertida para que los familiares directos pasen tiempo juntos, los juegos también ayudan a mantenerse en contacto con los parientes lejanos, según Sherman.

“Mi hija y yo nos pusimos en contacto con todos los integrantes de nuestra familia, para que pudieran agregar preguntas al juego. A todos les encantó la idea, especialmente a los niños más jóvenes, y establecimos nuestras propias reglas. Hasta aprendí cosas que desconocía acerca de mi familia.”

El proyecto estaba iniciado, pero ¿quién sabe si alguna vez concluirá? Cobró vida propia, según Sherman. “Cada año, agregamos nuevas preguntas y nos turnamos para mantener el juego.”

Libro de cocina familiar

¿Qué mejor manera de transmitir los recuerdos de las reuniones familiares que compartiendo sus recetas favoritas?  

En Creating an Heirloom: Writing Your Family’s Cookbook, su autora Wendy A. Boughner Whipple señala que el primer paso para crear su propio libro de cocina es decidir en qué rama de la familia enfocarse: ¿la de su madre o la su padre; la suya o la de su cónyuge o pareja?

Luego, Whipple aconseja elegir un tema. Entre las propuestas más difundidas se encuentran las ocasiones especiales, Navidad o los recuerdos muy preciados. Ahora está listo para comenzar a pedir recetas a sus parientes. Es una buena idea enviar una receta de muestra, de modo que todos sepan qué formato emplear. También considere agregar una historia de las recetas, fotos de miembros de la familia disfrutando la comida e instrucciones especiales para su preparación.

Si alguien posee una receta escrita de puño y letra de abuelos o bisabuelos, considere escanearla e incluirla junto con la transcripción y, de ser necesario, una traducción de la misma. También podría ser de suma utilidad para las generaciones más jóvenes un glosario de frutas y verduras desconocidas en Estados Unidos, o herramientas de cocina que hoy ya no se utilizan.

Árbol genealógico

“Armar un árbol genealógico exige organización y persistencia”, dice Mimi Lozano, genealogista de San Antonio, de 74 años de edad. Pese a ello, con tiempo, cualquiera puede hacerlo, según la fundadora y editora de Somos Primos, una publicación en línea que ofrece eventos e información relacionados con el legado hispano, con una perspectiva global histórica y multiétnica.

Documentos tales como registros de censos del gobierno, testamentos, papeles relacionados con trámites de naturalización, actas o certificados de bautismo y de matrimonio son claves para conocer el pasado de la familia, según Lozano. Esta documentación, parte de ella hasta del siglo XVI, puede encontrarse en Estados Unidos, como así también en el país de origen de su familia, en iglesias, bibliotecas, a través de asociaciones genealógicas e históricas, y en sitios web dedicados a la genealogía.  

Pero ¿cómo empezar?

Retrocediendo en el tiempo, dice Lozano, cuya familia es originaria de México. Primero, averigüe acerca de sus padres; luego, siga hacia atrás, hasta los casamientos de sus abuelos, bisabuelos, lo más atrás que pueda. Lozano señala que para los investigadores de ascendencias españolas es más sencillo, porque las mujeres mantienen sus apellidos de soltera durante el matrimonio.

Para asegurarse de estar rastreando a sus ancestros con precisión, compare la información en diferentes documentos.

“Si un García se casó con una Rodríguez —dice Lozano—, mire las partidas de nacimiento de sus hijos y verifique que las fechas sean coherentes con aquella en la que celebraron la boda”. Particularmente útil: “Busque documentos primordiales que puedan tener sus parientes”, expresa, refiriéndose a los correspondientes a determinados eventos (como, por ejemplo, casamientos y bautismos) y que se encuentran firmados por un funcionario o agente oficial y/o del que fue testigo en aquella ocasión.

“Para empezar su búsqueda, póngase en contacto con sus familiares. Si su familia es de Perú, vea si todavía hay miembros de la familia viviendo allí, y póngase en contacto con ellos —sugiere Lozano—. Empiece con lo que sabe/conoce y tiene en forma de registros, documentos, cartas, fotos, historias contadas o leyendas familiares. Todos ellos proveerán alguna pista, permitiendo ir de lo conocido a lo desconocido.

Otra opción es encontrar a un historiador de su ciudad de origen o un genealogista profesional que pueda ayudarlo a hallar los documentos que necesite o suministrarle información sobre sus parientes. Los genealogistas independientes cobran entre 20 y 70 dólares por hora.

Y, con cada vez más información en línea, no vaya a pasar por alto internet. “Si investiga su apellido en línea, puede que se encuentre con grupos o parientes muy lejanos que también estén buscando un vínculo con el pasado —comenta Lozano—. Escriba el apellido que le interesa y espere una maravillosa sorpresa, pues su búsqueda habrá comenzado.”

Estos enlaces son provistos solamente como fuentes de información. AARP no respalda, no tiene control y no se responsabiliza por estos sitios de enlace o por el contenido, publicidad, materiales, productos y/o servicios ofrecidos a través de sus páginas.

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