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El sentido de lo glorioso

Hacer de sus nietos niños más felices —sin comprarles cosas— ¡será maravilloso!

No sé si los niños de hoy son como los niños de ayer. Lo digo pensando en el ‘sentido de lo glorioso’ que existía en mi propia niñez, y en la de mi hermano.

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Una abuela con su nieta sonriendo sobre un césped - Enseñarles a los nietos el verdadero sentido de la gloria

Foto por Getty Images/Fuse

¿Todos los adelantos técnicos habrán borrado ese sentido de lo glorioso en los niños de hoy?

Cuando era pequeña, e incluso cuando comenzaba mi adolescencia, todo parecía llegar a la vida en gran escala, enorme, importante y siempre acompañado de una sensación de sorpresa y de fascinación de que cualquier cosa —por pequeñita que fuera— cobraba una gran dimensión. ¡Era realmente maravilloso! ¿No les parece?

Quizá sea por esta profunda impresión en nuestro subconsciente que nuestra niñez haya marcado tanto nuestras vidas y la recordemos con tanto detalle y encanto.  Por eso me pregunto: ¿Todos los adelantos técnicos  —como los miles juegos de video— habrán borrado ese sentido de lo glorioso en los niños de hoy? ¿No estarán estos niños un poco hastiados y vivan un poco agobiados por tantas cosas? ¿Quizás no usen tanto la imaginación, porque ya todo se lo dan hecho y machacado?... No sé.

No tengo nietos todavía. Pero en el caso de mi única hija —casada ¡y en espera de su primer bebé!— creo que existió en ella bastante emoción al descubrir la vida. Tenía el estímulo mío y de su padre, que siempre la incorporábamos a nuestro interesante mundo desde que nació; y el de su abuelo, de quien era la locura. Asimismo ocurría con los cuentos y las diversiones que compartía con su abuela y hasta el mundo musical y un poco hippy que compartía con su joven tío. Y ahora que les escribo esto… ¡creo que hasta le sobraban los estímulos!

Pero ahora, no sé. Y pienso si ese aluvión de modernismos técnicos y el poco tiempo que tienen los padres para compartir con ellos día a día ¿no provocará que se les escapen las cosas, y todo lo vean mucho menos glorioso y mucho menos maravilloso?

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Por eso es que te animo a poner manos a la obra y tratar de ayudar a tus hijos y nietos a tener más ilusiones y darle un poco más de profundidad a sus vidas. Es una labor de constancia y mucho amor y puedes lograrlo. Animarlos a que aprendan a disfrutar más con sus padres, contigo sola —si eres madre soltera— o en esos lindos momentos en familia en que primos, tíos y abuelos están presentes.  Involucrar a los hijos y nietos en la vida tal como es (como hacía la princesa Diana de Gales con sus hijos) y descubrirles el placer que se obtiene al apreciar las cosas, es casi una obligación. Y por supuesto, ¡conversando con ellos de la familia, sobre quién es quien, por qué viven en esa ciudad, de dónde vienen! Háblales de sus abuelos, sus vidas, lo mucho que se han sacrificado… Enseñarles de su herencia étnica y cultural les abrirá nuevas experiencias y una maravillosa curiosidad. A veces da pena encontrar tantos niños y jóvenes latinos que no saben ¡apenas nada! de su historia familiar.

Pienso que el día que tenga nietos y hayan crecido un poco, también trataré de poner en marcha esta labor que les he instado a adoptar… Hacer a sus nietos niños más felices ¡y no necesariamente comprándoles cosas! ¡Será maravilloso! ¡Ya verás!

Carolina Leal es periodista independiente radicada en Nueva York, especializada en temas de belleza, moda, y todo lo relacionado a aconsejar un mejor estilo de vida para la mujer moderna de cualquier edad.

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