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George Lopez: A mal tiempo, buena cara

Porque la risa puede salvarlo.

In English | Padecer de una enfermedad renal congénita es algo serio. Sin embargo, a dos años de recibir el riñón que le donara su esposa, y que salvó su vida, el comediante George Lopez ya bromea sobre esto con el estilo ácido que lo caracteriza.

Un amigo de Lopez comentó que éste debería ser amable con su esposa, Ann Serrano Lopez. Otro dijo: “No tan amable como tuvo que serlo antes”. Y Lopez hizo suya la broma: “¿Qué puede hacer? ¿Pedirme que se lo devuelva?”.

Lopez, de 46 años, siempre se rió de los golpes de la vida: una niñez de abusos, el duro mundo de la comedia y la enfermedad que padecía desde joven. El humor lo salvo.

“Mi humor proviene de un lugar muy oscuro, de la negatividad de una familia poco agradable —explica—. No dejé que me destruyera, le saqué provecho”. Y esa perspectiva, dice Lopez, le ha traído mucho éxito. “Lograr que personas con ridículas ideas parezcan graciosas es algo que puede entender la gente que me viene a ver actuar”.

Y mucha gente va a verlo. Las entradas para sus actos se agotan. Este año protagonizará dos comedias y firmó con la Warner Bros. para producir dos series sobre temas latinos. El show de George Lopez, que completó su sexta y última temporada, se sindicalizó —un hito para una serie familiar latina—.

A fines de agosto, Lopez llevará al cine una comedia sobre ping-pong profesional, Balls of Fury. El coprotagonista, Dan Fogler, dice que compartir con Lopez: “Fue como estar con ese compañero de escuela que, cuando el profesor está de espaldas, hace reír a todos; pero cuando la maestra se da vuelta, te señala [como el culpable]”.

<p>&quot;El sentido del humor ha sido una constante en mi vida y me ayudó a ser libre&quot;.<br> —George Lopez</p>

Lopez creció con sus abuelos en el Valle de San Fernando, en Los Ángeles; no conoció a su padre y su madre lo abandonó. Él dice que su abuela, Benita Gutierrez, nunca le dijo nada amable ya que un insulto era más que suficiente. Le reconoce a Gutierrez el haberle enseñado, sin querer, a usar el humor para sobrevivir. Inclusive, utilizó una de sus expresiones más frecuentes como el título de su autobiografía, Why you crying?, que fue éxito en 2004, y la tomó como modelo para Benny, su ácida madre en la televisión.

Unos dicen que su humor es demasiado “cruel” para un programa familiar; pero Constance Marie —en el rol de Angie, la esposa de Lopez— dice que el humor es fiel a las experiencias de muchas familias. “George ha dado vuelta las cosas más horribles que uno vive y las hace graciosas. Todos podemos identificarnos con él”.

Lopez ha sido puesto a prueba muchas veces: ABC cambió el horario de la serie media docena de veces. Pero su mayor desafío se presentó en 1999 cuando se enteró de su enfermedad. “Me dijeron que viviría hasta los 45 años —dice—. Tenía 38, así que pensé que tenía un montón de tiempo”.

Su ética de trabajo lo mantuvo en el programa y en silencio sobre la inminente cirugía, hasta el último momento: cuando el rendimiento de sus riñones cayó a un 18 por ciento. Su esposa le donó uno en abril de 2005. No bromeó camino al quirófano, pero pronto estaba riéndose de la cirugía. “La tensión genera humor, al igual que la honestidad —dice—. Si eres honesto y hay tensión, no es raro reír”. Para Lopez, la enfermedad renal no es sólo material para su acto. Es un tema de educación, de vida o muerte. “Vivir con salud me ha hecho más cuidadoso, dado y generoso”, dice.

Dolores Huerta, activista y líder laboral, quien conoce al actor desde hace muchos años, cuenta que en un segmento de su acto, Lopez señala cómo la diabetes puede llevar a la amputación de una pierna, y eso convenció a un amigo de Huerta a mejorar su dieta.

Lopez y su esposa son voceros de la National Kidney Foundation, y él habla en sitios para niños con problemas renales. También trabaja con The First Tee, una organización que enseña a los niños un camino hacia una vida mejor a través del golf.
 
Gracias al golf ha cultivado amistad con el golfista Lee Trevino, los actores Cheech Marin y Samuel L. Jackson, y el boxeador Oscar De La Hoya. Este año fue anfitrión en el torneo Bob Hope Chrysler Classic —primera vez que Hope no lo fuera—, lo que le confirió el título no oficial de embajador comediante del golf.

El golf es tan liberador como la comedia, comenta. “El sentido del humor ha sido una constante en mi vida y me ayudó a ser libre”, dice. Libre para lograr “hoyos en un golpe” en lo que respecta a su carrera, servicios a la comunidad y a la familia.

Cuéntenos: El poder del humor
Al igual que el actor y comediante George Lopez, estos latinos han experimentado el poder del humor en sus vidas. Aquí comparten sus historias.

Ruth Sanchez, 65 años

Delray Beach, FL

La comedia Blazing Saddles y [el cómico mexicano] Cantinflas logran que me ría de mi seriedad, de la vida y de mí misma. Al reír, vivo y expreso gratitud.

Felix Contreras, 49 años

Silver Spring, MD

Mis padres, mis hermanos y yo vivíamos unidos a través del humor. Nos gustaban los chistes de los hermanos Marx y los Tres chiflados. Hoy, río con mi esposa y mis hijos.

Ana Nogales, 56 años

Los Angeles, CA

Sonrío y me pongo en contacto con mis mejores espíritus. Siento que hay esperanza aun en momentos oscuros. El humor me recuerda que la vida trae dolor, pero no cambia la esencia de mi felicidad.

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