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Mucho alboroto alrededor de Tony Plana

Tony Plana, el amoroso papá en la exitosa serie de ABC Ugly Betty, le gusta bromear con que a lo largo de su carrera —que ha abarcado más de tres décadas— ha representado todos los estereotipos latinos, salvo una adolescente embarazada.

“He representado a tipos duros a ambos lados de la ley, criminales y policías, fiscales, detectives, soldados —en varios aspectos, muchos estereotipos del machismo latino—, comenta el actor.

Sin embargo, como Ignacio Suarez, el papi soltero de Betty (America Ferrera) y de su hermana mayor Hilda (Ana Ortiz), Plana acaba con esos clichés. Es un padre que cuida de sus hijas y las alienta para que se conviertan en dueñas y señoras de Nueva York.

“Mi esposa dice que es el papel que más se asemeja a quien soy en realidad”, dice Plana, nativo de Cuba, quien ha estado en más de 60 largometrajes, incluyendo JFK, Nixon, An Officer and a Gentleman y El Norte, y en televisión, donde tuvo papeles recurrentes en Commander in Chief, The West Wing y 24.

Su esposa, la actriz mexicano estadounidense Ada Maris, que ha participado en The Brothers Garcia, de Nickelodeon,  dice: “Hay algo en su tono de voz [como Ignacio] muy similar a como suena en la realidad cuando habla con nuestros hijos”. La pareja tiene dos: Alejandro, de 17 años, e Isabel, de 13.

A diario, Plana contribuye con su temple sanador y paternal, comenta Ferrera. “Tiene un espíritu que inspira calma. Sabe cómo trabajar y divertirse a la vez. Con toda la humanidad que le da al personaje de Ignacio, uno entiende, inmediatamente, de dónde saca Betty su corazón puro y su espíritu compasivo”.

Además del papel de Plana como padre, hay otro que lo define fuera del escenario: un chico inmigrante, criado en Miami y Los Ángeles, que conoce por experiencia propia cuán difícil es abrirse camino en una cultura nueva. Por eso ha hecho que el trabajo de toda su vida sirviera para suavizar el proceso para los jóvenes latinos.

Es co-fundador y director artístico ejecutivo del East L.A. Classic Theatre, que pone en escena modernas producciones bilingües de los clásicos, para estudiantes de escuelas primarias y secundarias. También ayudó al grupo teatral a desarrollar Beyond Borders: Literacy Through Performing Arts.

“Colaboramos con los maestros de lengua y gramática, quienes piden a los niños escribir sus propias obras”, comenta Plana, que tiene 55 años de edad.

Realmente espectacular es la producción anual de Shakespeare del Classic Theatre. “Más de 20.000 niños por año la ven —dice Plana—. La obra de este año, dirigida por él, es una versión mariachi de Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing).

Plana ayudó a fundar el grupo teatral hace 15 años porque, según él, sintió el llamado de su gente. “Vi las dificultades para acceder a servicios sociales, para aprender inglés. Comprendí que lo que tenía para contribuir era la actuación y el teatro, que tienen todo que ver con la alfabetización y las habilidades lingüísticas”.

Diana Campoamor, presidenta de Hispanics in Philantropy, una organización sin fines de lucro que recientemente distinguió a Plana por su trabajo con niños, dice: “Tony es un donante; un donante de tiempo, talento y tesoro. Él cruza fronteras —y generaciones— con su trabajo”.

Según Plana, el poder del grupo teatral y de Beyond Borders también es el poder de Ugly Betty. “Es tan importante que ella exista en la cadena televisiva. Es una latina estadounidense, graduada universitaria, que habla sin acento y que tiene el coraje para triunfar en el mundo corporativo”.

Inspirada en Yo soy Betty, la fea, la telenovela colombiana, Ugly Betty dejó huella en su primera temporada. Ganó el Premio Globo de Oro como mejor telecomedia. Aunque es una comedia, el show no elude amargas realidades: Ignacio le reconoce a sus hijas que es un inmigrante indocumentado con un pasado oculto.

“De repente, uno tiene a este sujeto que ha sido un ‘papi sabelotodo’, que ahora muestra este lado oscuro. La trama permite realmente explorar el muy controvertido tema de la inmigración en este país —dice Plana—. Espero que Betty ayude a educar a la gente sobre esta cuestión y que contribuya a lograr soluciones más compasivas”.

Cuentos: Inmigración
Al igual que Tony Plana y su personaje en Ugly Betty, los antecedentes migratorios familiares marcaron para siempre las vidas de otras personas.

Doria Saavedra, 50, del Bronx, Nueva York, agente de bienes raíces. 

Guatemalteca

"Dentro del hogar, [mis hijos] hablan castellano porque eso es parte de mis raíces. [Pero] la barrera idiomática tuvo una gran influencia. En la escuela primaria de mi hija decían que la iban a transferir porque pensaban que era lenta, sin que lo fuera. Era el idioma. Luché por ella y se quedó en esa escuela."

José de la Isla, 56 años, columnista sindicado nacionalmente para Scripps Howard e Hispanic Link, y ex antropólogo

Mexicano-estadounidense (nacido en Tejas

"Mientras crecía durante los años1960, en el sudoeste, estaba resentido porque los estereotipos positivos de hispanos no existían. Habían muchos negativos. Mi trabajo académico en México abrió mi carrera de antropólogo y escritor. Vi una nación entera manejada por latinos, [sin embargo] aquí [en Estados Unidos] virtualmente no había funcionarios latinos electos. Me preguntaba: “¿Qué está pasando aquí?”. Uno se da cuenta de que existe mucho mundo por conocer."

Sandra Rodriguez, 46 años, Arlington, Virginia, trabajadora social

Salvedorean

"Mi madre vino a este país en 1969. El hecho de habernos dejado [en El Salvador] con nuestro padre me afectó, porque yo era la menor y la única mujer. Cuando terminé la escuela secundaria, mi madre me mandó buscar. Éramos como extrañas. Ha sido muy difícil ser amigas."

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