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Pon en práctica el 'kakeibo' y pregúntate ‘¿por qué?’ antes de comprar

Haz que cada dólar cuente con un sistema de presupuestos japonés que millones de personas utilizan.

Ilustración de un origami de un pájaro

CHRIS GASH

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No creo ser la única que se autotranquilizó durante muchos largos y aislados meses de la pandemia con comprar por internet utensilios de cocina, productos para el baño, plantas de jardín... entre otras cosas. Pero ahora que estoy totalmente vacunada y saliendo de nuevo por el mundo, me gustaría reducir mis compras impulsivas y tener más cuidado con la forma en que gasto dinero. ¿Tú también? Me lo imaginé.

Una forma de hacer eso es llevar un registro de tus gastos como en los viejos tiempos; con bolígrafo y papel. Eso podría parecer innecesariamente a la antigua y que consume mucho tiempo, cuando es tan fácil darles seguimiento a tus transacciones de tarjeta de crédito. Pero el acto de escribir tiene poder. Muchos estudios han revelado que observamos y recordamos mejor las cosas cuando las escribimos. Cuando Armando Roggio, anfitrión de un programa de finanzas personales en YouTube llamado You, Money, Happiness, hizo esto por seis meses, se dio cuenta de que por años había estado pagando dos veces una suscripción de $9.99. Aunque siempre había revisado sus facturas de tarjeta de crédito, él detectó los cargos solo después de escribirlos en su diario.

Otra práctica útil de baja tecnología es escribir tus planes de gastos de manera regular. Al principio de cada mes, trata de hacerte estas cuatro preguntas:

 

1. ¿Cuánto dinero tendré?

2. ¿Cuánto dinero me gustaría guardar?

3. ¿Cuánto dinero gastaré?

4. ¿Cómo puedo mejorar?

 

Enfocarte en los ahorros con anticipación te obliga a hacerlos una prioridad. Y esa pregunta abierta sobre “mejorar” te alienta a buscar ahorros de un modo que funcione mejor para ti.

Estas dos sugerencias no surgen de la nada. Son elementos de una práctica japonesa de presupuestar llamada kakeibo (que significa “libro de las finanzas del hogar”), concebida hace más de 100 años y que todavía es popular en Japón. También se ha convertido en una moda en Estados Unidos, así que decidí explorarla. Me alegro de haberlo hecho. Aprendí que el kakeibo es un diario especial de dinero que guía a los usuarios por ejercicios mensuales de planificación y gastos. Y concuerda con una fuerte tradición de frugalidad y ahorros en Japón.


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También me enteré de que mi propia cuñada, Yukiko Hirano, ha hecho esto por muchos años. Durante su niñez en Japón, ella vio a su madre mantener un kakeibo; cuando Yuki empezó su carrera profesional, ella empezó su propio diario. “Para mí era normal y natural”, nos dice. “Lo usé para categorizar todos mis gastos”. Yuki no se preocupó por mantener un kakeibo mientras vivía en Estados Unidos durante gran parte de su vida adulta. En vez de eso, seguía sus gastos con sus estados de cuenta de tarjeta de crédito y registros de cuenta corriente. Pero después de que ella y mi cuñado regresaron a vivir a Japón, ella renovó el hábito.

Su motivación principal, dice ella, es “siempre ahorrar dinero para el futuro”. Al registrar sus gastos diarios, “Sé cuánto tengo para gastar”, dice, “y sé que al final del mes me quedará dinero”. Kakeibo, o una forma modificada del mismo, puede funcionar para muchos de nosotros. Puedes comprar (la última compra impulsiva, lo prometo) un diario kakeibo económico, o puedes usar un cuaderno en blanco y darle el formato tú mismo. Durante cada mes, registra cada uno de tus gastos. Anótalos y clasifícalos en una de estas cuatro categorías: necesidades, deseos, cultura (que incluye clases, libros, conciertos y experiencias de aprendizaje) y gastos inesperados. O crea tus propias categorías para seguir los gastos a tu manera.

Me gusta que kakeibo considera “cultura” una categoría por sí misma; no es exactamente una necesidad, pero es más importante que un deseo. Esto se enlaza estrechamente con la investigación académica que muestra que gastar en experiencias parece producir alegría más duradera que gastar en cosas materiales. También reconoce el valor de la cultura y el aprendizaje.

No tienes que llevar el diario para siempre. Una vez que hayas pasado unos meses dando seguimiento a tus gastos, probablemente puedes regresar a un método automatizado de contabilidad del hogar o modificar tus gastos con menos registros.

Y puedes emplear ese enfoque detallado al hacer compras, sugiere Sarah Harvey, residente de Londres que se enteró del sistema kakeibo mientras vivía en Tokio. Antes de comprar algo, ella se hace una serie de preguntas para asegurarse de que puede darse ese lujo y que no está comprando por las razones equivocadas, como el aburrimiento. Después de todos esos meses de gastos emocionales por COVID, sé que la emoción que sientes al comprar algo no dura tanto como la satisfacción que sientes al tener una cuenta de ahorros que crece cada vez más.

Un descubrimiento

Acabo de descubrir una caja de viejos bonos de ahorros de la serie EE que compré con deducciones de nómina. Ya no pagan intereses. ¿Cómo los canjeo y pago impuestos? ¿Debería dejarlos para que mis herederos los canjeen?

¡Bravo por encontrar dinero! Hazles un favor a tus herederos y canjea los bonos tú mismo. Llévalos a casi cualquier banco o cooperativa de crédito, junto con una identificación, y recibirás el valor de los bonos, más los intereses acumulados. Si dejas los bonos para tus herederos, ellos tendrán que reunir muchos documentos y enviarlos con los bonos al Tesoro de EE.UU. antes de que alguien reciba el dinero. De cualquier forma, los intereses acumulados estarán sujetos a impuestos federales; pero no a impuestos estatales o locales. En cuanto a pagar esos impuestos: el banco debe enviarte un formulario 1099-INT con el total de intereses en los bonos canjeados para que incluyas esa información al presentar tu declaración de impuestos federales el próximo año.

Queremos refinanciar nuestro préstamo hipotecario para terminar algunas renovaciones, pero estamos jubilados y no generamos ingresos. Has dicho que los prestamistas se fijan en los ingresos. ¿Alguien consideraría nuestras inversiones en vez de ingresos?

Sí, puedes obtener una hipoteca basada en tus activos; mi esposo y yo pudimos hacer eso. Para que los prestatarios jubilados reciban un préstamo, los prestamistas usan fórmulas complicadas para calcular el ingreso anticipado de activos como las cuentas IRA. Pero los resultados varían: un prestamista pudiera aprobar un préstamo que otro rechace. Considera solicitar préstamos con varias compañías; incluye al menos un prestamista local más pequeño que no solo tenga presencia en internet. Ese banco más pequeño podría tener estándares más flexibles.

Envía tus preguntas a AskLinda@aarp.org.

Linda Stern, exredactora de temas relacionados con Wall Street en Reuters, ha escrito sobre finanzas personales desde la década de 1980.

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