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Cinco errores comunes en el manejo de dinero

Aquí le enseñamos cómo seguir teniendo efectivo en su billetera.

In English | Administrar las finanzas personales es bastante más difícil ahora que hace una generación. Aquí le mostramos cinco errores comunes con los que puede tropezar:

1. Permitir que un Certificado de Depósito (CD) se renueve automáticamente

A los bancos les encantan los clientes que permiten que sus CDs se renueven automáticamente al vencer, pero la gente que hace eso está cometiendo un error. ¿Por qué? Los bancos frecuentemente ofrecen, como parte de alguna promoción especial, tasas de interés mayores que las comunes, pero puede estar seguro de que una renovación automática no obtendrá la tasa promocional. Tómese el tiempo necesario para llamar o ir al banco cuando tenga un CD próximo a vencer, y asegúrese de preguntar si disponen de alguna tasa promocional.

2. No reconocer la diferencia entre las tarjetas de débito y las de crédito.

Cuando usted realiza una compra con una tarjeta de débito, debe tener el dinero de antemano en su cuenta corriente. Eso significa que no hay período de gracia para pagar su cuenta; el banco deduce el dinero de su cuenta inmediatamente cada vez que la utiliza. Además, es fácil perder el comprobante y olvidarse de tomar nota de la transacción en su registro de cheques. Esto puede resultar en cuentas en rojo y penalidades por no disponer de fondos suficientes.

En el lado positivo, pagar con tarjeta de débito es rápido y fácil, y evita recargos por intereses. Sin embargo, desperdicia la ventaja de usar el dinero flotante.

Cuando usted utiliza una tarjeta de crédito y paga el resumen mensual completo, dispone de hasta 30 días para utilizar dinero ajeno gratuitamente. Está sacando ventaja del lapso entre el momento de la compra y la fecha en la que el dinero es efectivamente extraído de su cuenta. En los círculos financieros eso se conoce como utilizar el dinero flotante.

3. Contratar un seguro de vida como inversión

En general, los seguros de vida pueden dividirse en dos categorías: seguro de vida a término fijo y seguro de vida permanente.

Con el seguro de vida a término fijo, sus herederos obtendrán el beneficio por fallecimiento pactado; nunca se ofrece como inversión. Si usted decide que necesita un seguro de vida, una simple póliza por tiempo limitado puede ser su mejor elección. Costaría mucho menos que un seguro de vida total.

El seguro de vida total, también conocido como permanente o seguro de vida con valor en efectivo, no sólo provee el beneficio por fallecimiento pactado, sino que también presenta algo característico de una inversión, denominado el valor en efectivo.

La mayor ventaja del seguro de vida permanente, como inversión para la jubilación, es el tratamiento impositivo que recibe su creciente valor en efectivo, a veces conocido como el valor de rescate en efectivo (el monto de efectivo que se recibirá si se cancela la póliza antes de morir el titular).

Si una póliza de seguro de vida permanente se mantiene hasta el fallecimiento, nunca se pagarán impuestos sobre estas ganancias. Si el asegurado llegara a necesitar fondos antes de su muerte, él o ella los podrán pedir contra el valor en efectivo de la póliza, en lugar de cobrarlo. De esa manera, el valor en efectivo continúa siendo no gravable.

Si usted está en una categoría impositiva alta y le falta mucho para jubilarse, el seguro de vida permanente puede ser el apropiado para usted. Sin embargo, las altas tasas y costos del seguro de vida permanente hacen difícil que pueda competir con los rendimientos de otras formas de inversión.

4. Pagar sus impuestos sobre los ingresos con tarjeta de crédito

Si tiene poco efectivo, esta es una sugerencia tentadora: posponga el pago al Tío Sam hasta que llegue el resumen de su tarjeta de crédito, y, entonces, pague la cuenta en cuotas.

Pero esto tiene una trampa, una gran trampa: cuando uno paga sus impuestos con tarjeta de crédito, el IRS (Internal Revenue Service – Servicio de Impuestos Internos) le cobrará un cargo. Esta comisión ronda el 2,4% del monto que esté pagando. Si usted debe $2.000, la comisión será de unos $48. Cargue un impuesto de $10.000 en su tarjeta de crédito y será impactado por una comisión de alrededor de $240.

Más aun, si no puede pagar el saldo completo al recibir la factura de su tarjeta de crédito, terminará pagando los agobiantes intereses que cobran en estas épocas las entidades emisoras de tarjetas.

Lo que es peor, pagar sus impuestos con tarjeta de crédito podría ser una señal de advertencia para el emisor de la tarjeta. Si le pareciera que usted está teniendo problemas financieros, le incrementará la tasa de interés o bajará su límite de crédito.

En pocas palabras: no lo haga. Prácticamente cualquier otra forma de obtener el dinero necesario para pagar los impuestos resultará más barato que usar una tarjeta de crédito.

5. Tomar dinero prestado de sus cuentas de jubilación

Casi todos los planes de jubilación 401(k) tienen una cláusula que le permite al titular tomar dinero prestado de la cuenta, pero eso no quiere decir que lo deba hacer. Aun una pequeña suma que tome prestada de su plan de jubilación puede llegar a significar la pérdida de decenas de miles de dólares en ingresos para la jubilación.

El dinero que tome prestado de su cuenta ya no producirá intereses con impuestos diferidos durante el plazo del préstamo, y ese interés perdido podría, a su vez, estar privándolo de obtener intereses.

Una de las mayores ventajas que se obtienen como inversor es el tremendo poder de la capitalización de los intereses. Su interés produce interés, y eso es lo que hace posible duplicar su dinero cada nueve años aproximadamente, dependiendo de las tasas de interés vigentes. Tomar dinero prestado de su plan de jubilación arruina la magia de la capitalización de intereses.

También tendrá que pagar una comisión si toma dinero de su 401(k). Preparar el préstamo, controlar los pagos y cumplir con las regulaciones gubernamentales implica costos para la empresa. La compañía inversora que financia su programa no lo hará gratis.

Si toma el dinero como un préstamo y lo devuelve dentro del plazo establecido, generalmente de cinco años, no tendrá multas por parte del IRS. Sin embargo, si saca su dinero como una extracción anticipada antes de cumplir los 59 años y medio, se le aplicará un penalidad adicional del 10%. Tomar dinero de su plan 401(k) puede ser una opción fácil, pero debe ser considerado como la última opción.

William J. Lynott es autor y escritor independiente especializado en negocios y temas financieros.

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