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¿Es una anualidad lo más adecuado para ti?

El desafío: cómo hacer que el dinero te alcance de por vida.

Huevo dorado en medio de huevos blancos y aprende a invertir tus anualidades.

Wes Thompson/Corbis

¿No tienes una pensión? No te preocupes. Los planificadores financieros les están prestando cada vez más atención a las anualidades como alternativa de ahorro para la jubilación.

In English | He aquí la pregunta más importante para quienes están planificando para —o ya están allí— su jubilación: ¿cómo vas a hacer para que el dinero te alcance de por vida? Con buena salud y buen ánimo, probablemente integres la mitad de las personas de tu edad que vive más allá de su expectativa de vida oficial.

El Seguro Social dura toda la vida, al igual que una pensión a cargo de un empleador. Si no tienes una pensión, una anualidad puede servir como sustituto de una pensión. Los planificadores financieros están prestándole cada vez más atención a esta alternativa como una forma de asegurar que sus clientes no se vayan a quedar sin dinero.

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Las anualidades son vendidas por compañías aseguradoras. Algunas vienen con monerías que no valen su precio. Las pólizas más seguras son las anualidades de “pago inmediato”, en las que tú depositas una suma de dinero y tu aseguradora comienza a pagarte un cierto porcentaje de dicha suma de por vida. Los pagos también pueden cubrir, de por vida, tus necesidades y las de un beneficiario, como una pareja o cónyuge.

Cómo elegir el tipo adecuado de anualidad

Estos sustitutos de pensiones vienen en tres variedades principales. Una anualidad “fija inmediata” suministra una cantidad fija de dólares por mes. Una anualidad “variable inmediata”, colocada en una combinación de acciones y bonos, te pagará un porcentaje fijo del valor de la cartera, que subirá y caerá con el mercado. Una anualidad “vinculada a la inflación” ajustará tus pagos anualmente según la inflación (también puedes elegir un ajuste anual fijo, ya sea el 2 o 3%).

Generalmente, recibes el pago inicial más alto de la anualidad fija inmediata. Las otras podrían comenzar con pagos más bajos, pero pueden incrementar con el tiempo.

 

Lo que siempre le ha molestado a la gente respecto de las anualidades es lo que yo llamo el factor “bobo”. Si colocas $100,000 en el plan hoy, y mueres el año que viene, pensarás (desde la tumba) que fuiste un bobo, porque la compañía aseguradora se quedó con el dinero que tú nunca recibiste.

Cómo escapar del factor “bobo”

Sin embargo, es precisamente, el mismísimo factor bobo lo que torna la anualidad tan atractiva. Debido a que algunas personas morirán tempranamente, el asegurador puede darse el lujo de pagarte, cada mes, más de lo que prudentemente podrías extraer de tus inversiones personales.

Por ejemplo, considera a una mujer de 65 años que tiene $100,000 en ahorros. Si coloca la mitad de ese dinero en fondos comunes de inversión y otra mitad en fondos de bonos, y extrae el tradicional 4% en el primer año, recibirá $333 al mes. Si incrementa esa suma por inflación cada año, el dinero le podría alcanzar para 30 años (pero sin garantía).

Si coloca $100,000 en una anualidad ajustada por inflación de Principal Life Insurance Co., comenzará cobrando más: $379 mensuales (al momento de escribir este artículo), más una protección por inflación garantizada de por vida. La anualidad fija le dará $531. Si muere luego de algunos pocos años, “Y ¿qué?”, expresa Harold Evensky, un planificador financiero de Miami. “La anualidad cumplió su cometido. Le pagó más de lo que ella podía obtener a través de extracciones sistemáticas de sus ahorros y le garantizaba continuar con los pagos en caso de que ella viviera mucho más tiempo”.

Cómo evaluar beneficios y riesgos

Si puedes manejarte con pagos cambiantes, considera una anualidad variable inmediata, señala Moshe Milevsky, experto en anualidades de York University, de Toronto. Tú eliges el porcentaje de la cartera que quieres que se te pague, en importes mensuales. El comenzar con un porcentaje más bajo te predispone para recibir pagos más altos en el futuro, en la medida que el valor de las acciones aumente a largo plazo. “La potencial ventaja parece compensar los riesgos negativos”, sostiene.

La planificadora financiera Paula Hogan, de Milwaukee, anima a sus clientes a considerar anualidades protegidas contra la inflación, para preservar su poder adquisitivo de por vida. Pero no coloques todo tu dinero en una anualidad, advierte. Necesitas efectivo a mano para gastos imprevistos, como cuestiones de salud. Si vives del Seguro Social más algunos modestos ahorros, las anualidades podrían no ser lo más adecuado para ti. Son más adecuadas para las personas que las usan como la parte segura o sin riesgos de su combinación de inversiones, mientras mantienen el resto de su dinero invertido para que produzca a largo plazo.

Michael Kitces, planificador financiero de Columbia, Maryland, tiene una idea inteligente para quienes prefieren conservar el efectivo y realizar extracciones sistemáticas del 4% ajustadas por inflación. Reparte tus ahorros equitativamente en acciones y bonos, y realiza extracciones mayormente de los bonos durante los primeros 10 años. El valor de tus títulos debería superar con creces las ganancias de las anualidades ajustadas por inflación, según su investigación. Obviamente, no existe garantía. Si vives hasta cerca de los 100 años, las anualidades ganarán, sostiene Kitces.

Jane Bryant Quinn es experta en finanzas personales y autora de Making the Most of Your Money NOW.