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Devoluciones fáciles y felices

Nueve consejos prácticos para facilitar el intercambio de regalos.

In English | Aunque la mayoría de las personas esperan con alegría los intercambios de regalos durante las celebraciones de fin de año, defensores del consumidor como yo se preocupan por lo que ocurre después de que se abren los regalos.

¿Cuánto éxito tendrás cuando intentes el intercambio, la devolución o pidas un reembolso por algún artículo que te hayan regalado? En algún momento entre la excursión de Santa por las chimeneas y el último silbato de los juegos de fútbol americano de la temporada festiva, el espíritu de la Navidad puede convertirse en un pánico producido por la devolución de regalos.

Para que puedas obtener lo que deseas después del gran día —la Navidad, Hanukkah, Kwanzaa o el Solsticio— lee a continuación los nueve puntos de mi plan para las devoluciones exitosas de los regalos de las celebraciones de fin de año.

1. Regalos electrónicos con amor: Uno de los cambios más novedosos en los últimos años con respecto a los regalos es poder dar artículos electrónicos: un libro electrónico, un juego o música que se puedan descargar. Si has recibido uno de estos artículos, piensa antes de descargar, abrir, usar o instalarlo —porque una vez que hayas activado o entrado al regalo, es tuyo para siempre—. Por lo tanto, luego de sonreírte y dar las gracias, no hagas nada. Más tarde, accede a la página de atención al cliente del sitio web y busca instrucciones sobre cómo intercambiar el regalo por otro artículo que sea de tu agrado. Si no tienen nada que quisieras para ti mismo, es muy probable que puedas obtener un crédito en línea que te permita comprar en el futuro un regalo para otra persona.

2. Guarda los recibos y la caja: Si la persona que te hizo el regalo tuvo la amabilidad de incluir un recibo de regalo, guárdalo en un sobre etiquetado "Recibos de regalos" con la fecha. También guarda la bolsa o la caja —sorprendentemente, algunas veces el recibo puede no ser suficiente y la bolsa de la tienda ayuda a comprobar que Tía Flo de veras compró el artículo en dicha tienda—. Sé que parece un poco exagerado, pero el verano próximo cuando esa nueva cámara simplemente deje de tomar fotos, estarás mejor preparado para plantearle tu caso al representante encargado de los reembolsos. (Nota: Cuando hagas un regalo, ten la amabilidad de incluir recibos de regalo).

3. Obtén los espantosos datos de ascendencia: Está bien, tus familiares no son organizados y no incluyen recibos de regalo. (Parece que eres parte de mi familia). Todavía tienes esperanzas de asegurar tu reembolso por ese regalo no deseado, pero vas a tener que actuar un poquito. Cuando la caja no contiene un recibo de regalo, practica decir lo siguiente: "Es bello, ¿dónde lo compraste?" (Incluso cuando no lo es). Después, cuando todos los demás estén en el sofá viendo los juegos de fútbol, accede al internet y averigüa sobre el artículo y precio de venta. Imprime la página y guárdala con los recibos de regalo. Aunque no garantiza un reembolso como lo tendrías con un recibo de regalo, esta documentación específica puede ser de gran ayuda para lograr recibir un crédito en la tienda.

4. Evita la mañana siguiente: El 26 de diciembre las colas serán largas, todos estarán de mal humor y las políticas de devolución serán más estrictas. El mejor día para devolver regalos y comprar otros artículos para reemplazarlos será dos días después. Para ese entonces, las colas serán cortas y el personal de las tiendas estará de mucho mejor humor. Por otro lado, si te encanta esperar horas en una cola y apañártelas con los representantes de atención al cliente más irritables e impacientes, asegúrate llegar a las tiendas unas cuantas horas después de que abran sus puertas. Te garantizo que se hartará de empleados estresados y vendedores mordaces.

5. "Vende" el artículo que deseas devolver: Aunque no lo creas, algunas personas intentan obtener reembolsos falsos por juguetes y ropa usada durante los días frenéticos siguientes a las fechas de las celebraciones de fin de año. Los minoristas están al acecho de estas estafas a la inversa. Si te aceptan o no tu devolución frecuentemente depende del juicio precipitado de un empleado de la tienda. Puedes aumentar tus posibilidades si "vendes" el artículo que deseas devolver. (Aquí es donde resulta útil esa bolsa o caja de la tienda que guardaste anteriormente). Asegúrate que el artículo que estás devolviendo luzca bien y nuevo. Esto aumentará enormemente las posibilidades de lograr una respuesta positiva a tu pedido de reintegro.

6. Vale la pena ser cliente fiel: Los comerciantes son más propensos a reembolsarte si saben que eres uno de sus clientes habituales y lograrían tu fidelidad como cliente en un futuro si te aceptan la devolución. Cuando te toque el turno en la fila para devoluciones, asegúrate enfatizar que eres un cliente habitual y lo seguirás siendo si te tratan bien. Di algo como "Siempre compramos aquí y sabemos lo bien que tratan a su clientela, en comparación con las otras tiendas". Asegúrate de no enfocarlo de manera negativa al mencionar la posibilidad de que dejarás de ser cliente si no obtienes lo que deseas. Ellos mismos se darán cuenta de esto. No te olvides de sonreír. Si eres la única persona agradable entre una docena de clientes no muy corteses, es probable que te traten de la mejor manera.

7. La excepción de las tarjetas de crédito: La mayoría de los acuerdos mercantiles de tarjetas de crédito exigen los reembolsos dentro de 30 días si tienes un recibo de compra. El letrero "oferta final" de un comerciante probablemente no vale si el regalo se compró con una tarjeta de crédito. Aun así, no pretendas ser abogado, sé amable. Simplemente recuérdale al minorista que tiene una obligación como comerciante que acepta pagos con tarjetas de crédito y señálale que le resultaría mucho más fácil reembolsarte que obligarte a presentar una reclamación con el proveedor de tu tarjeta de crédito. Tu meta es convencer al comerciante que posiblemente le sería mucho más fácil y le llevaría menos tiempo simplemente cederte un crédito en la tienda que tener que lidiar con el banco mercantil. (Nota: Para hacer más atractiva tu propuesta, puedes también recordarle que de todos modos, probablemente termines gastando más que el crédito que recibas).

8. Llega a un acuerdo: Tú quieres el reembolso de tu dinero. El comerciante quiere conservar la venta. A primera vista, es una situación irreconciliable. Un crédito en la tienda puede ser la solución. Aunque no sea tan gratificante como el dinero en efectivo, podrías ganarle algo a esa corbata con estampado de cachemira.

9. Mantente firme: Mientras estaba escribiendo mi libro, Unscrewed: The Consumer's Guide to Getting What You Paid For (No se deje engañar: Guía para ayudar a los consumidores a recibir lo que compraron), una señora canosa y feroz me contó un cuento de terror sobre la devolución de un regalo navideño. La señora había recibido un suéter como regalo navideño, pero tenía una costura descosida. El suéter lo habían comprado en una tienda por departamentos conocida y hasta tenía la etiqueta de la tienda en el cuello. Sin embargo, unos días después de Navidad, cuando la señora intentó devolver el artículo sin el recibo, el representante de atención al cliente le pidió que mostrara prueba de que se había comprado en su tienda. "Tiene su etiqueta", dijo la señora. "Aun así necesitamos un recibo", dijo el empleado. "Esa es nuestra política". La señora contestó con una de las mejores respuestas que jamás he oído de un consumidor: "La política de devoluciones establecida por su empresa no tiene nada que ver con mi expectativa como cliente". Muy cortésmente, se mantuvo firme. Finalmente, el gerente de la tienda apareció y le aprobó el reembolso. Cuando le digan "es nuestra política", no se marche. Esa frase con frecuencia la usan como varita mágica para hacer que los clientes desaparezcan. Sé amable; simplemente no juegues de acuerdo a sus reglas. No te vayas. Manten la calma y sigue pidiendo hablar con el "jefe". Puede ser sorprendente lo rápido que cambian de opinión.
 
Mi último consejo es que recuerdes que, la mayoría de las veces, los empleados con quien vas a tratar no establecieron las políticas. Tú no te beneficias si los tratas sin respeto o te enojas con ellos. De hecho, aunque podrías sentirte mejor si te enojas, es probable que tu enojo disminuya la probabilidad de lograr un reembolso o devolución.

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