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5 consejos financieros para un divorcio tardío

Con más de 50 años, conlleva muchos desafíos.

In English | Un divorcio tiene implicaciones emocionales a cualquier edad. Sin embargo, divorciarse después de los 50 años de edad añade el peso de unos retos financieros particulares. Lo más probable es que los bienes acumulados, desde los bienes inmuebles hasta sus cuentas de inversiones, sean considerables y estén vinculados a los de su pareja. Quizá suceda lo mismo con sus deudas.

Añádale a esto una pronta jubilación y se dará cuenta por qué es más difícil terminar un matrimonio después de los 50. La abogada especializada en casos de familia, Janice Green, autora de Divorce After 50: Your Guide to the Unique Legal & Financial Challenges (Divorcio después de los 50: Su guía para retos legales y financieros excepcionales), ofrece respuestas para preguntas frecuentes que confrontan las parejas que atraviesan divorcios en la segunda mitad de su vida.

Vea también: El divorcio después de los 50.

1. ¿Qué hace diferente a un divorcio tardío de uno en las primeras décadas?

Menos tiempo para recuperarse económicamente. Este solo asunto influye en muchos aspectos del divorcio. La división de bienes se enfoca ahora en el análisis de los activos en base a su potencial de ingreso después del divorcio, y en conocer los atributos de esos bienes que pudieran incrementar su valor más adelante.

Tome, por ejemplo, el hogar matrimonial. Más allá de su justo valor en el mercado, ese hogar pudiera representar beneficios adicionales más adelante: las exenciones en los impuestos sobre la propiedad aumentan a cierta edad; ese hogar puede ser una fuente potencial de ingreso a través de una hipoteca revertida a los 62 años, o puede ganar ingresos por alquiler (desde una habitación hasta la propiedad completa). También pueden generar exenciones al momento de solicitar beneficios públicos, tales como Medicaid.

2. ¿Cuál es el error financiero más común que cometen las personas al divorciarse?

No piensan en el valor de una cartera de inversiones mixta y bien balanceada. A menudo, uno de los dos se enfoca en recibir un bien en particular y no se fija en los otros bienes que están en discusión. Tratar de lograr una cartera de inversiones balanceada o diversa puede ser tan relevante en el contexto de un divorcio como lo puede ser en la planificación para la jubilación de las parejas no divorciadas.

Por ejemplo, la esposa quiere quedarse con la casa a toda costa por razones sentimentales y pone todos los huevos en una sola canasta. Accede a que el esposo no comparta su pensión a cambio de la casa. También puede que acceda a pagarle al esposo, en el futuro, una suma de dinero por una porción de su interés sobre el valor líquido de la vivienda. Y luego, el mercado de bienes raíces cae en picada y ella pudiera encontrarse en muy mala posición; pudiera deber más a su hipoteca principal y a su exesposo que lo que el hogar en realidad vale. Llega el momento de pagarle al exesposo y no tiene otra opción que vender la casa. Lo que obtuvo por la venta le permite cancelar la hipoteca, pero todavía le debe dinero a su exmarido, y no tiene más propiedades para protegerse del impacto negativo del mercado ni para sus años de jubilación.

Dependiendo del tipo de bienes que formen parte de la propiedad conyugal, pudiera ser conveniente considerar repartir el riesgo y tomar un porcentaje de varios bienes. Con el paso del tiempo, a través de los cambios positivos y negativos de los diversos mercados, puede ser conveniente que las partes mantengan en conjunto la propiedad de los bienes; una alternativa más conservadora, siempre y cuando la personalidad de los cónyuges así lo permita.

Siguiente: Beneficios del Seguro Social para el cónyuge. »

3. ¿Existen beneficios del Seguro Social basados en los créditos por empleo de un excónyuge?

Sí. Hay dos tipos de beneficios del Seguro Social asociados a excónyuges: los de jubilación, y los de sobreviviente. Cada uno requiere que el matrimonio haya durado por lo menos 10 años.

Elegibilidad para beneficios por jubilación: El reclamante debe tener 62 años o más, y si se ha vuelto a casar, él o ella no podrán recibir estos beneficios a menos que este último matrimonio haya terminado.

Los beneficios reclamados deberán ser mayores que aquellos beneficios que el reclamante ha ganado por cuenta propia. La cantidad de este beneficio es del 50 % de la pensión de su excónyuge. A propósito, el pago que recibe el excónyuge no se reduce por este 50 %, que es la cantidad que recibe el reclamante. Si el reclamante ha estado divorciado por dos años, entonces tiene derecho a beneficios, aunque su excónyuge sea elegible pero no reciba beneficios todavía.

Se puede comenzar a recibir los beneficios de jubilación a los 62 años, tanto con el expediente de ingresos del Seguro Social del reclamante como con los del excónyuge, y luego cambiar al otro beneficio al llegar a la edad completa de jubilación, si el otro beneficio es mayor.

Los beneficios terminan cuando el reclamante o el excónyuge fallecen, cuando el reclamante sea elegible para beneficios de jubilación por crédito de ingresos por una cantidad igual o mayor que la del excónyuge, o si el reclamante vuelve a contraer matrimonio con alguien que no sea su excónyuge antes de los 60 años.

Elegibilidad para beneficios de sobreviviente: Los beneficios de sobreviviente son el 100 % de los beneficios de jubilación del excónyuge. El reclamante debe tener por lo menos 60 años (o 50, en caso de personas discapacitadas), no tener derecho a beneficios por jubilación por una cantidad igual o mayor a la del beneficio de su excónyuge, y no haber contraído matrimonio nuevamente, a menos que el reclamante se haya vuelto a casar después de los 60 años, o tenga 60 años o más en la actualidad y se haya vuelto a casar entre los 50 y 60 años (o que tenga por lo menos 50 años y se haya vuelto a casar después de cumplir los 50, pero que esté discapacitado).

Si otros sobrevivientes son elegibles para beneficios, tales como parejas subsiguientes en matrimonios con la persona fallecida que hayan durado 10 años o más, los beneficios no se afectarán. Múltiples matrimonios podrían producir múltiples excónyuges que reciben una cantidad igual a más del 100 % de los beneficios del difunto.

Vincular los beneficios para que tengan continuidad puede ser una opción. Si el reclamante recibe beneficios como sobreviviente, luego él o ella puede cambiar a sus propios beneficios de jubilación tan temprano como a los 62 años si el beneficio de jubilación del reclamante es mayor que el beneficio que recibe como sobreviviente.

Todas las personas en trámites de divorcio deben tener una copia actualizada de su informe de beneficios del Seguro Social (disponible por internet a través de la Administración del Seguro Social) y la de su esposo o esposa, para comparación.

4. ¿Cómo se dividen los bienes de jubilación?

Depende de las clases de bienes de jubilación.

Una es el plan de jubilación llamado plan de beneficios definidos, que paga mensualidades a una edad específica, y donde la cantidad del beneficio es determinada por el salario y el tiempo de empleo. El pago mensual puede ser dividido entre los esposos al momento de la distribución. La descripción del resumen del plan es un documento importante que deberá revisar. Un mandato judicial independiente, llamado Qualified Domestic Relations Order (QDRO, Órden de Relaciones Domésticas Calificadas) indica:

• Cómo se dividen los pagos por beneficios de jubilación.                                                                      

• Si se harán pagos directos al excónyuge del empleado.

• Los tipos de beneficios de sobreviviente que están vigentes.

• Quién recibirá ajustes por aumento en el costo de vida.

Los planes de jubilación son como anualidades y deben ser evaluados por un actuario o profesional calificado, en particular si son otorgados en su totalidad a uno de los cónyuges.

El otro tipo de plan de jubilación es el plan de contribución definida, así como un 401(k). [Una cuenta de jubilación IRA se divide de manera similar]. Son mucho más fáciles de valuar y dividir. Su valor es el valor justo en el mercado de los bienes incluidos en la cuenta. Dependiendo de cuándo se utilizarán los fondos, el valor puede ser reducido para propósito de estimación de impuestos. Los cónyuges pueden acordar dividir la cuenta, o dejar que uno de los cónyuges la reclame en su totalidad después de compensar su valor con otros bienes.

Luego del divorcio, se transfieren los fondos y bienes directamente a través de fiduciarios a una nueva cuenta individual de jubilación para el cónyuge que no tenía la titularidad original de la cuenta. A veces estas cuentas se dividen por porcentajes o a veces por valor monetario. Si decide por esta última alternativa, pudieran surgir problemas si hay fluctuaciones extremas del mercado que afecten el valor de los fondos entre el momento en que se llega al acuerdo y el momento en que se dividen los fondos. Dividir por porcentaje también conlleva ciertos riesgos e implicaciones fiscales cuando los bienes tienen diferentes bases impositivas.

Siguiente: Qué papel juegan las deudas »

5. ¿Qué papel juegan las deudas en un divorcio tardío?

Un papel principal. Los cónyuges en trámites de divorcio deben siempre obtener un informe de antecedentes crediticios tanto para ellos como para sus parejas. Es impresionante lo reveladores que pueden ser los informes de crédito. Por ejemplo, pueden descubrir deudas no declaradas o tarjetas de crédito que se desconocían.

Un divorcio tardío provee menos tiempo para liquidar deudas. Esto es importante: una sentencia de divorcio no controla a los acreedores, porque el IRS (Servicio de Impuestos Internos), la compañía  hipotecaria y los emisores de tarjetas de crédito no están incluidos en el divorcio, y no están atados al acuerdo de divorcio de las partes sobre quién paga cuál deuda conjunta. Si ambas partes son responsables de las deudas, una sentencia de divorcio que ceda a uno de los cónyuges la responsabilidad por el pago de una deuda conjunta no protegerá un 100 % al otro cónyuge. ¿Cuántas veces se le ha concedido a la esposa el automóvil y se le ha ordenado al esposo pagar las mensualidades, para ella descubrir una mañana que le embargaron el auto por falta de pago? ¿Cuáles son sus opciones? Desafortunadamente, son pocas. Aunque haga una reclamación en contra de su exesposo por incumplimiento de contrato, ¿qué le hace pensar que su exesposo le pagará a ella y no al acreedor?

Hay modos de reducir el riesgo de que esto suceda. Otorgue la titularidad del vehículo y la responsabilidad por los pagos a la misma persona, y haga un ajuste en la distribución de los otros bienes. Coloque dinero en una cuenta de garantía a ser liberada al cónyuge responsable cuando se pague por completo la deuda. Otorgue un pago al cónyuge que tiene el automóvil igual a la cantidad del pago adeudado. Ninguno de estos métodos provee un 100 % de protección, pero pueden evitar el incumplimiento en el pago de deudas.

Janice Green forma parte de la American Academy of Matrimonial Lawyers (Academia estadounidense de abogados matrimoniales), y ejerce como abogada de familia en Texas desde hace más de 30 años. Es la autora de Divorce After 50: Your Guide to the Unique Legal & Financial Challenges (Divorcio después de los 50: Su guía para retos legales y financieros excepcionales). Este artículo está reimpreso con la autorización de la autora.

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