Skip to content
 

Viva el presente, ahorre para el futuro

Trabajar por más tiempo puede significar más diversión y mayores ahorros.

In English | Como planificadora financiera sénior, Christine Fahlund no suele aconsejar a las personas que dejen de ahorrar para la jubilación. Tampoco podríamos esperar que a su empleador, T. Rowe Price, le enloquezca la idea.

Vea también: Pruebe la calculadora de beneficios del Seguro Social de AARP

Ilustración de vivir el hoy, ahorrar para el mañana

Ilustración de Dan Page

Cada vez más estadounidenses tienen que decidir entre jubilarse y seguir trabajando.

Ellos están en el negocio de acumular el dinero de los inversores en fondos de inversión y planes 401(k). Sin embargo, en una nueva estrategia que la compañía está promocionando este año, Fahlund y T. Rowe Price sugieren no sólo dejar de ahorrar para la jubilación una vez cumplidos los 60 años, sino que alientan a tomar el dinero que uno estaba colocando en su 401(k) y otras cuentas de jubilación y prepárese a gastarlo… en cosas divertidas.

“A partir de los 60 años, usted debería comenzar a disfrutar más”, señala Fahlund. “Viaje más. Pase más tiempo con sus nietos. Compre ese bote o esa piscina con la que siempre soñó”.

Y aquí está la ironía: Si usted sigue sus consejos, podría terminar jubilándose con un ingreso mayor que el que hubiera tenido en cualquier otra circunstancia.

¿Es una broma? ¿Se quedaron dormidos Fahlund y compañía durante la Gran Recesión? No, no es una broma, y no, no se quedaron dormidos. Lo que T. Rowe Price llama “jubilación práctica” podría ser, de hecho, una opción realista para usted. Pero hay una gran condición. De hecho, dos condiciones.

Al llegar a los 60 años, usted deberá contar con ahorros importantes y comprometerse a trabajar hasta bien pasada esa edad, ya que deberá mantenerse con ese ingreso, en tanto sus ahorros y los beneficios del Seguro Social permanecerán intactos, ganando valor.

Tal vez usted ya haya pospuesto el momento de jubilarse: Según la encuesta más reciente del Employee Benefit Research Institute, más del 60 % de los trabajadores señalan que esperan jubilarse a los 65 años o más tarde, en contraste con el 45 % que opinó de esa manera en 1991.

Sin embargo, pocos visualizan esta perspectiva con entusiasmo. Trabajar por más tiempo es el Plan B, una señal de que algo falló en sus previsiones para la jubilación.

La “jubilación práctica” funciona a partir de una serie de suposiciones diferentes. Steven Sass, director del proyecto Seguridad Financiera del Center for Retirement Research de Boston College, afirma que la mayoría de las personas piensan que el objetivo de trabajar por más tiempo es sacrificarse y ahorrar. Esto no es así. “La recompensa de trabajar por más tiempo”, señala Sass, coautor de Working Longer: The Solution to the Retirement Income Challenge (Trabajar por más tiempo: La solución para el problema del ingreso durante la jubilación), “es que puede preservar los ahorros para la jubilación y demorar el cobro del Seguro Social”.

Los investigadores médicos saben desde hace mucho que seguir trabajando representa beneficios para la mente y el cuerpo. Al proteger sus ahorros, aumentar los beneficios y limitar el número de años en que los ahorros deberán mantenerlo, el trabajar por más tiempo tiene un efecto similar en su salud financiera.

Y esto crea algunas oportunidades, incluida la que surge como fundamental del consejo de Fahlund: Colóquese en una posición en la que pueda permitirse dejar de ahorrar —o al menos ahorrar menos— al llegar a los 60 años. Entonces, viva un poco. “Vuelva a considerar sus 60 años como un tiempo para ser disfrutado”, aconseja Fahlund. “Usted está posponiendo la jubilación, pero no tiene que posponer el disfrute”.

¿Todavía le sigue sonando como demasiado bueno para ser verdad? En las páginas que siguen, encontrará las respuestas a sus probables inquietudes:

Siguiente: ¿Cuánto debería ahorrar para poder jubilarse a los 60 años? >>

¿Deberá ahorrar una fortuna para optar por la “jubilación práctica” a los 60 años?

Obviamente, no podrá dejar de ahorrar a los 60 años si nunca comenzó a hacerlo, verdaderamente. Necesita una saludable cantidad de dinero en el banco. Sin embargo, la cantidad requerida tal vez sea menor que la que, probablemente, tenga en mente.

Lo que necesitará dependerá de su ingreso actual, como así también de la fecha en la que espera comenzar a utilizar los ahorros y a cobrar el Seguro Social. Conclusión: Cuanto más tiempo se mantenga alejado de los ahorros para la jubilación, menor será la cantidad que deba tener ahorrada al llegar a los 60 años. Muchísimo menor.

Cuanto más tiempo se mantenga alejado de los ahorros para la jubilación, menor será la cantidad que deba tener ahorrada al llegar a los 60 años.

Por ejemplo, una pareja con un ingreso conjunto de $75.000 que desee jubilarse a los 62 años y que cuenta con el 75 % de su ingreso prejubilatorio, necesitará un ahorro de $975.000 para cuando tengan 60 años. Sin embargo, si desean seguir trabajando hasta los 67, T. Rowe Price estima que necesitarán $675.000. Esos cinco años extra en el empleo reducen en casi un tercio la cantidad requerida a los 60 años. Y si la pareja no toca los ahorros hasta los 70, necesitarán apartar una suma aun menor: $525.000. Hola, misión posible.

Hay una suposición que es fundamental: Este modelo asume que su cartera de inversiones ganará el 7 % antes de que se jubile, y el 6 % durante la jubilación. Esto puede parecer muy optimista. Para construirse un margen de seguridad, usted debería suponer un 5 % de retorno antes de jubilarse y un 4 % después. (Por comparación, la herramienta de planificación financiera de AARP supone un retorno del 6 % antes de jubilarse, y un 3,6 % después).

Si las suposiciones más cautelosas demuestran ser exactas, deberá trabajar un año más de lo que había pensado. Pero, aun así, este panorama es probablemente más asequible de lo que usted suponía. Esto se debe a que el ingrediente clave en la receta no es la tasa de retorno, sino su intención de continuar trabajando.

“Las utilidades de inversión sobre sus aportes en esta etapa más larga son menos importantes”, señala Sass. “El valor está en que usted tiene un empleo que le permite subsistir y lo ayuda a preservar la seguridad para su jubilación al  no tener que comenzar a utilizar los ahorros. Estamos hablando de unos pocos años extra de trabajo para asegurar sus finanzas por décadas”.

Siguiente: ¿Hará diferencia en sus finanzas el trabajar un par de años adicionales? >>

¿O querrá usted decir décadas? Trabajar un par de años más no puede en realidad hacer tanta diferencia.

La mayoría de los expertos en jubilación dicen que sí. Por ejemplo, el Retirement Policy Center del Urban Institute estima que por cada año adicional que trabaja después de los 62 años, usted aumentará su eventual ingreso de jubilación por un promedio de 9 %. A ese paso, trabajar ocho años adicionales duplicarían su ingreso jubilatorio. Le explicamos por qué:

Trabajar durante un período más largo de tiempo significa que no tendrá que estirar sus ahorros para la jubilación por tantos años. Probablemente ya usted ha escuchado sobre las estadísticas de longevidad: Un hombre de 65 años hoy en día tiene una expectativa de vida de 17 años y la mujer, de 20. Por lo que usted dice, "Si llego a los 65 años, me moriré a los 82 o a los 85". 

Pero eso no es necesariamente correcto. Su expectativa de vida no es un cálculo de cuándo usted se morirá; es la edad en la cual el 50 % de sus coetáneos estarán todavía vivos. Por lo tanto, si usted tiene 65 años en la actualidad, tiene igual probabilidades de sobrevivir hasta los ochenta y tantos, y más.

Todavía es más confuso si usted está casado. Una pareja que tenga 65 años en la actualidad, tiene sobre el 60 % de probabilidades de que uno de los dos cónyuges esté todavía vivo a los 90 años. En otras palabras, si usted no retrasa la jubilación —el hombre estadounidense promedio deja la fuerza laboral a los 64 años; la mujer, a los 62—, probablemente tendrá que hacer que los ahorros que ha destinado para ese propósito le duren por 30 años.

Eso pudiera estirar sus ahorros más allá de lo razonable. Usted puede ver este efecto mediante nuestra calculadora para la jubilación, de AARP. Basado en los cálculos de AARP, una mujer de 60 años que gane $75.000 al año y que se jubila a los 62 con ahorros de $250.000, puede esperar un ingreso anual de aproximadamente $31.000 hasta los 91 años. Ese mismo ahorro puede representar un ingreso más considerable de casi $41.000 si ella no utiliza sus ahorros y retrasa su jubilación hasta los 70 años.

De esta manera, le está permitiendo a sus ahorros más tiempo para crecer. Si usted trabaja hasta los 70 años, sus ahorros jubilatorios serán mayores que a los 62, pues ha tenido ocho años más para aumentarlos. Mientras usted cuente con unos ahorros aceptables al cumplir los 60, el no tocar ese dinero y dejar que se acumule será más importante para su seguridad financiera que el añadir anualmente más efectivo.

Si usted tiene $250.000 en su 401(k) a los 60 años, la tasa del 7 % de rendimiento actual calculado por T. Price añadiría $17.500 a su cuenta en el primer año. Eso es más de lo que usted contribuiría a un 401(k) o a una IRA. Al cabo de diez años, esa tasa del 7 % aumentaría sus ahorros de $250.000 a $500.000 para el momento en que se jubile, incluso si no ahorró nada más.

Usted puede retrasar su solicitud de beneficios del Seguro Social. Las personas pueden comenzar a recibir beneficios tan temprano como a los 62 años. Pero, según muestra la tabla en la primera página, usted podrá obtener pagos más altos si espera. "Las personas se quedan atónitas cuando les digo cuánto mayor pueden ser sus beneficios si esperan", dice Sass.

Michael Wilson, un planificador financiero de Orland, Indiana, indica que la crisis financiera hace esencial considerar posponer la solicitud de beneficios. "Si su 401(k) se vino abajo, usted dependerá todavía más del Seguro Social".

Finalmente, reduce sus gastos de bolsillo por costos de cuidado de salud. No son muchos los empleadores que todavía ofrecen cobertura de salud a los jubilados, por lo que deberá contemplar, de jubilarse antes de los 65 años, el costo de un seguro de salud privado hasta tanto sea elegible para Medicare. "Mientras más tiempo pueda ser elegible para los beneficios de salud de su empleador, más podrá preservar sus ahorros para la jubilación", dice Richard Johnson del Retirement Policy Center del Urban Institute.

Siguiente: ¿Hay riesgos al esperar hasta más tarde para ahorrar para la jubilación? >>

Es una locura dejar de ahorrar a los 60 años. ¿Qué sucedería si el mercado colapsara? ¿Qué sucedería si se enfermara? ¿Y si perdiera su empleo?

Trabajar por más tiempo le da la oportunidad de gozar de algunas gratificaciones inmediatas a partir de los 60 años, pero no es un pasaje gratis a la irresponsabilidad fiscal. Por ejemplo, no deje de aportar a su 401(k) si su empleador le ofrece un aporte proporcional; en su lugar, ajuste sus aportes, pero siga ahorrando lo suficiente como para resultar elegible para recibir el máximo aporte equivalente por parte de su empleador.

De otro modo, usted estará, básicamente, dejando escapar dinero gratis. No arrastre deudas a la jubilación. Si tiene saldos en las tarjetas de crédito, cancélelos antes de entrar en la modalidad de disfrutar de la vida de la jubilación práctica. (Luego, manténgalos siempre pagos.) Fahlund también recomienda realizar las grandes compras mientras tenga un ingreso con el cual cubrirlas.

Y manténgase alerta a los cambios de rumbo bruscos del mercado. Si después de unos años las suposiciones de un retorno del 7 % antes de jubilarse y del 6 % después de hacerlo de T. Rowe Price comienzan a parecerle riesgosas, tal vez tenga que volver a realizar algunos ajustes, desviando una mayor parte de su ingreso a los ahorros, recortando los gastos o, incluso, demorando la jubilación por un año o más.

¿Puede contar, realmente, con que podrá mantener su empleo actual hasta los 70 años? Aun cuando su empleador esté deseoso de mantenerlo, su salud podría determinar otra cosa. Si piensa que está lo suficientemente saludable como para llegar a esa edad, y seguro en su posición, la jubilación práctica podría ser una posibilidad. “Tiene que analizar su situación laboral actual y preguntarse cuáles son las probabilidades de permanecer con ese empleador hasta los 67 años”, indica Sass. “Si cambia de empleo, probablemente pierda dinero”.

Pero no olvide que podrá ganar menos, sin perder seguridad, una vez que cambie de empleo. Como ya no estará desviando el 10 o el 15 % del salario a los ahorros, podrá ganar un 10 o 15 % menos y, aun así, mantener la misma calidad de vida. El objetivo es simplemente no tocar los ahorros ni los beneficios del Seguro Social hasta que esté pronto a cumplir los 70.

Esto nos lleva al verdadero beneficio de trabajar por más tiempo: tener opciones. Una opción es divertirse y gastar más en una jubilación práctica. Otra es ganar menos dinero y bajar el ritmo propio de una carrera profesional, o hacer algún trabajo que le resulte más significativo. En tanto siga ganándose la vida, la elección es suya. Y con un Plan B como ese, ¿quién puede extrañar, realmente, el Plan A?

Siguiente: Cinco claves para trabajar hasta después de los 60 años. >>

A menudo, incluso antes de que la Gran Recesión generara despidos masivos, los trabajadores mayores enfrentaron interrupciones laborales únicas. Según un estudio realizado por el Urban Institute en el 2009, cerca de un tercio de los trabajadores que en 1992 tenían entre 51 y 55 años fueron despedidos de sus empleos para cuando alcanzaron los 65 a 70 años. Una cuarta parte perdió el empleo por despido o al cerrar la empresa para la que trabajaba, y otro 12 % se vio obligado a dejar de trabajar debido a enfermedades.

Pero el lado positivo de seguir trabajando hasta después de los 60 años es tan fuerte que vale la pena pelear para mantener su puesto de trabajo, si puede. Estos principios deberían ayudar.

Corra los límites de sus objetivos: Si todavía piensa que jubilarse a los 62 está “bien”, se arriesga a jubilarse mentalmente a los 60. Esto lo convierte en una opción más fácil si su jefe decide recortar los gastos generales. Planifique trabajar, al menos, hasta bien entrados los 60 años, y así permanecerá más comprometido con su trabajo.

Renunciar no es una opción: No crea que podrá intentar jubilarse completamente a los 62 años y, luego, volver a trabajar si la nueva vida no resulta como esperaba. “La jubilación es un poco como un agujero negro”, sostiene el coautor de Working Longer, Sass. “Crea hábito”.

Resuelva los problemas: “Mire a su alrededor y vea cuáles son los vacíos que su empleador necesita llenar y ofrézcase para llenarlos”, señala Sass. “Cuanto más flexible sea, más valioso será”.

Si debe cambiar de empleo, prepárese para ganar menos: Algunas buenas noticias: Si ha permanecido en su puesto de trabajo por un largo tiempo, se encuentra en una posición más ventajosa que sus colegas de menor antigüedad. “Los trabajadores mayores están más protegidos en lo que respecta a perder el empleo, pero una vez que lo pierden, les resulta mucho más difícil [que a los trabajadores jóvenes] encontrar uno nuevo”, señala Richard Johnson, experto de políticas de jubilación del Urban Institute. Y, probablemente, el nuevo empleo ofrecerá un salario menor, así que no espere un sueldo más abultado. Sin embargo, recuerde que el objetivo principal es ganar lo suficiente como para cubrir los gastos esenciales para vivir.

Cuídese: Estar más saludable aumenta las probabilidades de poder seguir trabajando. También torna más probable que vaya a disfrutar sus 60 años… y más allá.

También le gustaría ver: Diez ciudades económicas donde jubilarse

¿Qué

0 | Add Yours

Deje su comentario en el campo de abajo.

Debe registrarse para comentar.

Siguiente Artículo

Lea Esto