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Evite estafas sobre el terremoto de Japón

Verifique antes de enviar dinero a las víctimas del terremoto.

In English | P. Me gustaría donar dinero para ayudar a las víctimas del terremoto y el tsunami de Japón, pero he escuchado que ya hay delincuentes que han orquestado estafas asociadas a las donaciones benéficas realizadas para tal fin. ¿Cómo puedo hacer donaciones sin correr riesgos?

Al oír otra alerta de tsunami, un padre intenta ponerse a salvo con su bebé de cuatro meses de edad que fue rescatada de los escombros del terremoto ocurrido en Japón el 11 de marzo del  2011

AP Photo/The Yomiuri Shimbun, Hiroto Sekiguchi

R. Hace bien en preocuparse. Después de los desastres naturales, los estafadores siempre tratan de sacar provecho de las buenas intenciones de los estadounidenses. Ante las desgarradoras imágenes de Japón que dominaron las noticias de los últimos días, las agencias responsables del orden público se han apresurado a emitir advertencias sobre las estafas asociadas a las donaciones.

Por supuesto, existen muchas organizaciones legítimas que están pidiendo donaciones específicamente para las víctimas de Japón. Las más reconocidas son la Cruz Roja Americana, World Vision, Save the Children y Mercy Corps. Se espera que muchas otras —legítimas e ilegítimas— se sumen a ese esfuerzo.

Los delincuentes cibernéticos han abierto sitios web para realizar donaciones que parecen legítimos. Su objetivo es recaudar no sólo el dinero de los donantes, sino también los datos de sus tarjetas de crédito, para usarlas más tarde y llevar a cabo robos de identidad.

A veces, estos sitios tienen direcciones de internet similares a las de los sitios confiables. A modo de ejemplo, un sitio podría tener la dirección redcross.com o cruzrojaamericana.com en vez de redcross.org o cruzrojaamericana.org, que es la dirección auténtica del sitio de la Cruz Roja Americana.

Otra trampa común es enviar correos electrónicos con adjuntos o enlaces que prometen mostrar fotografías o videos del desastre pero que, en realidad, lo que hacen es descargar virus informáticos en su computadora. Puede consultar el sitio Spam Mail Spam Blocker, que rastrea esos tipos de correos electrónicos.

Las estafas también pueden llegar como vínculos en páginas web legítimas o páginas de resultados de buscadores; los estafadores conocen las técnicas para hacer que los buscadores detecten sus sitios y los incorporen a los resultados de las búsquedas.

A continuación, le mostramos cómo asegurarse de que sus donaciones se utilicen como corresponde, ya sea para las víctimas de Japón o de cualquier otro país afectado por desastres naturales:

En internet

  • Tenga cuidado con los correos electrónicos que dicen provenir de entidades benéficas o que prometen enlaces a fotografías o videos de áreas afectadas por el desastre. Salvo que haya hecho donaciones a algún grupo en particular con anterioridad y les haya dado su dirección de correo electrónico, elimine cualquier correo entrante que pida una donación.
  • Para encontrar el sitio de una organización benéfica y hacer una donación, no oprima ningún vínculo que vea en un sitio web o correo electrónico. En su lugar, escriba el nombre de la organización en algún buscador. Por lo general, las direcciones web de este tipo de organizaciones terminan en “.org” y no en “.com”.
  • No haga donaciones a través de pedidos realizados por Facebook, Twitter u otros sitios de redes sociales. Los estafadores también pueden esconderse tras esos atractivos pedidos.

 

Por teléfono

  • Nunca dé información personal ni financiera —como un número de tarjeta de crédito— a nadie que lo haya llamado sin que usted lo solicitara.
  • Tal vez algunas organizaciones benéficas legítimas hagan pedidos telefónicamente, pero en todos los casos le enviarán algún documento que corrobore su legitimidad si usted lo solicita. Cuelgue ante cualquier llamado de alguien que diga representar a alguna organización con un nombre que “suene” parecido al de una entidad benéfica reconocida.


Esté muy atento si tocan a su puerta >>

Pedidos puerta a puerta

La noticia de una catástrofe puede hacer aparecer, rápidamente, oleadas de delincuentes tocando el timbre, así que si usted suele hacer donaciones de esta manera, tenga mucho cuidado. Nunca entregue dinero en efectivo. Los cheques nunca deben librarse a individuos, sino a la organización. Pida material impreso sobre el grupo. Si alguien no tiene nada para ofrecerle, considérelo una señal de advertencia.

Con todas estas posibles maneras de hacer donaciones, usted siempre debería verificar la autenticidad y antecedentes de una entidad benéfica antes de donar un centavo. No les crea a quienes digan que el 100% de lo donado va a las víctimas. Todas estas organizaciones tienen costos administrativos y de recaudación. Por lo general, las organizaciones legítimas gastan hasta un 25% de las donaciones recibidas en esos conceptos.

Para averiguar sobre entidades benéficas, visite Wise Giving Alliance, dirigida por la Better Business Bureau (BBB, Oficina de Programación Comercial), Charity Navigator, Charity Watch o GuideStar.

Si cree haber sido víctima de una estafa asociada a donaciones benéficas para ayudar a víctimas de desastres naturales, denúnciela al National Center for Disaster Fraud (Centro Nacional contra Fraudes de Desastre), dependiente del U.S. Department of Justice (Departamento de Justicia de EE. UU.), o llamando, sin cargo, al 1-866-720-5721. Denuncie los correos electrónicos no deseados o correo basura y los sitios web sospechosos relacionados con la ayuda para víctimas de desastres naturales ante el Internet Crime Complaint Center (IC3, Centro de Quejas de Crímenes en Internet) del FBI (Buró Federal de Investigaciones).

Tristemente, las agencias responsables del orden público tienen vasta experiencia en este tipo de delitos. Después del huracán Katrina, rápidamente surgieron unos 6.000 sitios web dirigidos a ayudar a las víctimas del desastre, muchos de los cuales resultaron ser fraudulentos, según el FBI. Cerca de 1.500 personas fueron imputadas por fraude en relación con esos falsos esfuerzos de ayuda y con estafas asociadas a donaciones, tras los huracanes Rita y Wilma.

Después del terremoto registrado en Haití el año pasado, cientos de personas más cayeron víctimas de estas modalidades de estafa.

“Las víctimas de esta tragedia están presentes en nuestros pensamientos y en nuestras oraciones —señaló Dustin McDaniel, Procurador General de Arkansas, tras la llegada de las primeras noticias de Japón—. Lamentablemente, si nos guiamos por nuestra experiencia en tragedias anteriores, debemos sospechar que aparecerán supuestas organizaciones benéficas que tratarán de aprovecharse de la generosidad estafando a las personas a través de donaciones supuestamente dirigidas a las víctimas del desastre”.

Sid Kirchheimer es autor del libro Scam-Proof Your Life (Haga su vida a prueba de estafas), publicado por AARP Books/Sterling.

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