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Carteristas de manos libres

Los ladrones pueden robar los secretos del circuito integrado de su tarjeta de crédito.

In English | Si usted es uno de los 140 millones de estadounidenses que portan tarjetas de crédito o débito con circuito integrado inteligente, parte de sus datos personales pueden ser robados por una persona que lleve un dispositivo que se vende en internet por tan sólo $30.

Sin necesidad de pasar la tarjeta por el lector, el dispositivo puede obtener los números de cuenta, fechas de vencimiento y otra información contenida en los circuitos integrados de radio frecuencia (RFID – Radio Frequency ID).

El microchip transmite la información en una distancia corta por el aire cuando es activado por una señal electromagnética externa, haciendo posible pagar algo con simplemente pasar la tarjeta frente a un sensor.

Pero esto también implica que un estafador podría caminar entre una multitud de personas blandiendo cerca de sus bolsillos y carteras un pequeño dispositivo electrónico para leer los plásticos sin siquiera manipularlos. El lector luego transfiere la información a la computadora portátil del ladrón.

Hasta ahora, no hay pruebas de que el barrido de RFID haya sido utilizado en robos de  identidad, según informa el Identity Theft Resource Center (Centro de Recursos para Casos de Robos de Identidad). Pero ello no significa que no haya ocurrido. En muchos casos, es imposible saber cómo fue robada determinada información de la víctima.

¿Su tarjeta cuenta con este tipo de circuito integrado? Probablemente lo tenga si usted puede realizar transacciones sin pasar la tarjeta. Si quiere estar seguro, llame al número gratuito que figura en el reverso de su tarjeta, y pregunte.

Además de utilizarse en tarjetas de crédito y débito, este tipo de tecnología se encuentra en los pases y pasaportes de seguridad, tarjetas de cobro de peaje y para el registro automático de algunas bibliotecas. Se usa en las puertas antirrobo de los negocios (si suena una alarma cuando alguien las traspasa sin haber pagado un artículo, significa que el chip RFID del artículo no ha sido quitado o desactivado por un cajero).

Aprenda cómo evitar a estos delincuentes >>

Si bien el RFID no es nuevo, la inquietud por el “carterismo electrónico” ha resurgido recientemente luego de un informe realizado por la estación de televisión WREG de Memphis.

Para realizar ese informe, el especialista en seguridad Walt Augustinowicz utilizó un dispositivo lector para escanear 26 billeteras y carteras de transeúntes en una calle atestada (su compañía, ID Stranghold, vende productos que protegen contra husmeo electrónico del RFID). Cerca del 20% tenía tarjetas con chips RFID.

En algunos casos, pudo obtener el número de cuenta completo y otra información crucial; en otros, sólo obtuvo una parte. Pero eso puede resultar suficiente para posibilitar el fraude, dice Augustinowicz.

La tecnología de RFID no es una puerta totalmente abierta para los pillos. El dispositivo lector no puede recoger números de identificación personal o códigos de verificación (CVV – Card Verification Value), esos tres dígitos en el reverso de la tarjeta (o cuatro en el frente de las tarjetas American Express). En los plásticos con circuitos electrónicos inteligentes más nuevos, el nombre del titular de la tarjeta tampoco se puede leer. Y sin esa información, no se pueden producir tarjetas falsificadas, así como tampoco hacer compras por internet.

El principal peligro se produce si usted lleva una sola tarjeta con un chip RFID antiguo, ya que puede enviar una señal clara a un dispositivo lector ilícito. Pero si tiene su billetera llena de plásticos, las múltiples transmisiones pueden ser confusas e ininteligibles para el tramposo.

Es fácil protegerse. Simplemente coloque las tarjetas con chip inteligente dentro de las fundas protectoras de emisiones RFID, que cuestan unos pocos dólares.

Firmas como IDStronghold y RFID Shield las venden, así como lo hacen negocios minoristas por internet. O recorte dos pedazos de cartulina del tamaño de una tarjeta de crédito y envuélvalos con papel de aluminio, como sugiere Better Business Bureau (BBB, Oficina de Ética Comercial). Luego coloque la tarjeta que contiene el chip entre las piezas envueltas en papel de aluminio para bloquear la transmisión de datos.

Sid Kirchheimer es autor de Scam-Proof Your Life (Haga su vida a prueba de estafas), libro publicado por AARP Books/Sterling. Échele un vistazo a nuestro archivo de Alertas sobre fraudes para familiarizarse con las advertencias previas sobre los estafadores que muy frecuentemente tratan de quitarles a los estadounidenses el dinero que tanto les ha costado ganar.

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