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Pague las deudas de la universidad

Cómo los amigos y familiares pueden ayudar a reducir los préstamos educativos.

In English | La prueba más rigurosa la enfrentan muchos alumnos universitarios una vez graduados, cuando deben emprender la tarea de pagar la deuda de los préstamos educativos, que puede llegar a ser de decenas, y algunas veces centenas, de miles de dólares.

Pagos de los préstamos para la universidad

Paul Hudson/fstop/Corbis

Afortunadamente, los amigos y familiares bien informados tienen varias maneras de ayudar a los recién graduados en una época en que la deuda de los préstamos para la educación ha sobrepasado a la de las tarjetas de crédito por primera vez, según Mark Kantrowitz, experto en ayuda financiera.

La estrategia más inteligente es centrarse en pagar los préstamos con la mayor tasa de interés, no los de mayor saldo pendiente, aconseja Kantrowitz, editor de los sitios web sobre ayuda financiera Fastweb.com y Finaid.org.

Aquellos que quieran ayudar a un estudiante a reducir su préstamo deben "esperar hasta que se gradúe, porque así no reducen su elegibilidad para obtener ayuda financiera en función de sus necesidades económicas", explica Kantrowitz, quien ha oído hablar de estudiantes de medicina con deudas de hasta medio millón de dólares.

En agosto, según un estudio nacional llevado a cabo por Sallie Mae, gigante entre las corporaciones de préstamos educativos, y la firma de encuestas Gallup, el 14 % de los costos universitarios los enfrentan los estudiantes con préstamos. Los padres utilizan sus ingresos y ahorros para responsabilizarse por el mayor porcentaje de los gastos, un 37 %; un 10 % adicional se paga con préstamos solicitados por los padres. Y, amigos y familiares, según el estudio, pagan un 7 % de la cuenta (el resto proviene de becas y de los ingresos y ahorros de los estudiantes).

Las personas que ayudan a liquidar las deudas de préstamos educacionales deben estar al tanto del límite establecido por el IRS (Servicio de Impuestos Internos) para los regalos financieros, advierte Gary Stacharowski, contador público (CPA) de Maryland: "Mientras no excedan del límite reglamentado para los regalos financieros, $13.000 por año por individuo, no tendrán problemas con los impuestos". Los estudiantes que reciben como regalo una cantidad mayor, podrían resultar responsables por los impuestos sobre la renta.

Aquellos que disfrutan el trabajo voluntario pueden aprovechar programas de voluntariado tales como los integrados por la ley Edward M. Kennedy Serve America Act (Ley Edward M. Kennedy de Servicio a Estados Unidos), que otorga premios educacionales de $1.000 a las personas mayores de 55 años de edad que trabajen como voluntarios, por lo menos, 350 horas cada año, aconseja Kantrowitz. Dicho premio se le puede transferir a un hijo, incluidos aquellos del sistema por adopción provisional, o a un nieto.

Sin embargo, muchas personas quizás prefieran un método más simple. Con ese fin, han surgido, en los últimos años, varias soluciones creativas.

Lily's List (La lista de Lily)

Jennifer Taylor, de Illinois, cuya hija Lily estaba en su segundo año en la University of Iowa, quedó estupefacta al descubrir que su hija podría llegar a deber hasta $20.000 en préstamos educacionales tras graduarse.

"Cuando le mostré el monto que sería su responsabilidad, se horrorizó" también, dice Taylor, de 54 años de edad. La necesidad probó una vez más que es la madre de la invención, y se originó Lily's List.

Es un sitio web diseñado con el fin de facilitar el flujo de donativos para reducir los préstamos. Un estudiante o graduado endeudado se inscribe en Lilyslist.com, y paga una inscripción anual de $15. Los familiares y amigos que desean ayudarlo pueden hacer donativos a través del sitio, que aplica el monto del donativo directamente a la cuenta de crédito del estudiante. Se les cobra una tarifa de $2,75 a los donantes por cada uso del sitio.

Desde Lily's List (enlace en inglés), se notifica a los estudiantes mediante correo electrónico cuando reciben donativos a sus cuentas de crédito, dice Taylor, quien trabaja con otras tres madres para afinar y perfeccionar el sitio. Una de las ventajas del programa, explica, es que el donativo se utiliza para reducir la deuda del estudiante, no para facilitar la compra de un iPhone, café con leche o cualquier otra cosa.

"Es algo muy serio que deben enfrentar estos jóvenes a tan temprana edad", dice Beverly Gibson, de 54 años, una de las socias de Taylor y madre de dos hijos que en unos pocos años comenzarán sus estudios universitarios. Lily's List es del interés de Severine Cukierman, de 19 años, estudiante de gerencia comercial en la Boston University, quien calcula que tras graduarse tendrá $20.000 en préstamos educacionales pendientes. "Definitivamente quiero usar todo lo que me pueda ayudar a reducir mi carga", dice Cukierman.

Upromise

Upromise.com (enlace en inglés) le saca provecho a las compras cotidianas, tales como las de los alimentos, gasolina y ropa, para reducir las deudas. El sitio, propiedad de Sallie Mae, cuenta con más de 750 comerciantes participantes que designan desde el 1 % hasta el 25 % del precio de los artículos que el donante les compra con destino a los préstamos educacionales de un estudiante.

"Los amigos y familiares pueden participar en nombre de cualquier beneficiario que quieran", dice Debby Hohler, portavoz de Upromise. "Cada vez que compran un pasaje, alquilan un automóvil, van a un restaurante, reservan una habitación en un hotel, pueden recibir un reembolso que pueden utilizar para ayudar a pagar la universidad".

Upromise tiene 12 millones de miembros y ha contribuido, aproximadamente, $600 millones para aliviar la deuda de los estudiantes desde el 2001, dice Hohler.

Blair S. Walker es escritor y trabaja en Miami.

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