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¿Cómo mantenerte sano durante tus viajes?: Consejos para disfrutar de las vacaciones de verano 

 

Liz Fanning

Fundadora y directora ejecutiva de CorpsAfrica.

“Siempre digo que nunca supe lo que quería hacer, pero pasé mi carrera preparándome para ello. Y no tengas miedo de fracasar. Solo súbete las mangas y ponte a trabajar."

In English | El Cuerpo de Paz envía a personas de Estados Unidos a países africanos, pero CorpsAfrica usa el talento de estos países. Reclutamos, capacitamos y enviamos a jóvenes africanos con estudios universitarios a localidades remotas en sus propios países, donde ayudan a solucionar problemas identificados por la población local. Hasta la fecha, más de 300 voluntarios han prestado servicio en cuatro países —Marruecos, Senegal, Malaui y Ruanda— y han beneficiado a aproximadamente 150,000 africanos de zonas rurales. Nuestro método no solo beneficia a los habitantes de estas zonas, transforma la vida y las metas de vida de nuestros voluntarios.

El problema que estoy intentando solucionar

Algunos países de África están entre los más pobres del mundo. En varios en los que trabajamos, casi la mitad de la población vive por debajo del nivel de pobreza. Al mismo tiempo, África es rica en talento subutilizado y cuenta con cientos de universidades de donde se gradúan jóvenes con formación que no pueden encontrar trabajo. CorpsAfrica (en inglés) aprovecha el idealismo y la energía de estos adultos jóvenes para permitirles ser parte de la solución. Nuestros voluntarios pasan casi un año en una localidad y aprenden de los propios habitantes sus principales necesidades y los conectan a organizaciones que tienen los recursos para ayudarlos. Nuestra amplia gama de proyectos incluye pozos, irrigación (incluido un innovador sistema de energía solar reciente), inodoros, huertos autosostenibles (750 hasta ahora) e incluso una cancha de baloncesto patrocinada por la NBA para que los chicos de un campo de refugiados puedan practicar una actividad productiva. Cuando comenzó la COVID-19, nuestros voluntarios estaban perfectamente posicionados para educar a los residentes sobre las mejores formas de protegerse.

El momento que despertó mi pasión por este proyecto

Cuando tenía veintitantos años serví como voluntaria del Cuerpo de Paz en una remota comunidad montañosa en Marruecos. Un día, estaba en un café en Marrakech y empecé a conversar con una mujer de la zona. Me preguntó por qué estaba en el país. Entusiasmada por mi respuesta, me preguntó si ella también podía unirse al Cuerpo de Paz, y yo tuve que decirle que no, que era solo para personas de Estados Unidos. Nunca olvidé su pregunta durante los próximos 20 años mientras recaudaba fondos para varias organizaciones. Cuando la crisis económica comenzó en el 2008, decidí que quería volver a ayudar a las personas que viven en la pobreza. Después de trabajar para otra organización sin fines de lucro, decidí crear mi propia organización para darle por fin una respuesta afirmativa y brindarle a la mujer del café, y a muchos otros como ella, la oportunidad que merecen de servir.

Lo que desearía que otras personas supieran

Las personas de África no buscan salvadores. Buscan colaboradores y recursos para poder ayudarse a sí mismas. Una organización local codirige cada uno de los proyectos en los que trabajamos y necesita la participación de la comunidad local. Estas son las mejores maneras de garantizar que los proyectos continúen siendo sostenibles después de que nuestro voluntario se vaya.

Inspirados por el Cuerpo de Paz, los jóvenes africanos están ansiosos por ayudar a mejorar su país. El año pasado, 1,700 personas presentaron una solicitud para los 56 lugares de nuestro programa. A cambio, los jóvenes tienen la satisfacción de saber que están logrando un cambio, y aprenden habilidades y establecen contactos que les permitirán avanzar en su carrera.

Consejos para los que desean marcar la diferencia

Siempre digo que nunca supe lo que quería hacer, pero pasé mi carrera preparándome para ello. Mis 25 años de experiencia en recaudación de fondos me permitieron crear esta organización en el 2011 y arrancar a toda marcha. Cuando alguien me dice que quiere hacer algo similar, le aconsejo que controle su ego, deje que el proyecto lo encuentre y sea flexible. Incluso en África, los voluntarios que vienen de ciudades y creen saber qué es la pobreza aprenden muy rápido una lección de humildad cuando viven en una localidad sin agua corriente ni electricidad. Esa humildad es lo que les permite servir mejor. Y no tengas miedo de fracasar. Solo súbete las mangas y ponte a trabajar.

Por qué mi estrategia es única

Nuestros voluntarios llegan a sus localidades sin un plan preconcebido. Los capacitamos para escuchar a la comunidad para que puedan convertirse en facilitadores, intermediarios y amigos. Cada país en el que trabajamos tiene necesidades distintas, al igual que cada localidad rural. Nuestro modelo representa un cambio importante hacia el desarrollo dirigido por africanos. Esperamos que este modelo contribuya a romper los ciclos de pobreza rural, desempleo juvenil y dependencia de la ayuda en todo el continente.