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Ethel Percy Andrus cambió el concepto de envejecimiento Skip to content
 
Pancarta con el rostro de Dra. Ethel Percy Andrus, y titulada Un Legado que Pervive

   

Ethel Percy Andrus: La extraordinaria mujer que cambió el país

La fundadora de AARP creció con una pasión por la educación y el servicio.

Fotos de Ethel Percy Andrus de su juventud

AARP

La fundadora de AARP, Ethel Percy Andrus, creció con una pasión por la educación y el servicio.

In English | Ethel Percy Andrus nació en el siglo XIX y ayudó a transformar el siglo XX. La indomable mujer que llegaría luego a fundar AARP nació en San Francisco en 1881, de padres que inculcaron en ella y en su hermana mayor, Maud, un amor por el aprendizaje y un espíritu progresista. Esas características la guiarían a lo largo de sus 85 años, desde sus días como una joven maestra y directora de una escuela secundaria hasta más adelante en su vida, cuando se propuso mejorar la vida de los adultos mayores en el país. 

Su educación comienza

Cuando Andrus tenía 5 años, sus padres, George y Lucretia, trasladaron a su joven familia de California a Chicago, donde George estudiaba derecho y las niñas comenzaron su propia educación. Fue una época tumultuosa: la famosa huelga de Pullman de 1894 llevó a Chicago al caos después de que las tropas federales aplastaran el levantamiento de los trabajadores de los ferrocarriles, debido a las enormes brechas entre los millonarios de la Edad Dorada y los pobres. De niña, Andrus se sintió conmovida por aquellos en la cima que intentaron distribuir la riqueza: Veneraba al fallecido Peter Cooper, un rico industrial e inventor convertido en filántropo que fundó una universidad en Nueva York que ofrecía clases nocturnas gratuitas para todos, sin importar la raza o el origen. Lo que causó una gran impresión en ella, dijo después, fue "el amor y servicio a personas que él ni conocía".

Andrus estaba entre las pocas mujeres que fueron a la universidad en 1900. Pasó un año en University of Chicago antes de vincularse a un programa de capacitación de maestros en una institución afiliada, el innovador Lewis Institute en el sector oeste de Chicago. Después de obtener un título de cuatro años en 1903, inmediatamente se vinculó como profesora y enseñó inglés y alemán allí durante siete años, un momento emocionante para la joven maestra.

Mientras trabajaba en el Lewis Institute, descubrió Hull House, una casa de acogida cofundada por la heredera Jane Addams. Estaba ubicada en un barrio empobrecido donde inmigrantes (italianos, irlandeses, alemanes, griegos, bohemios, rusos y polacos) podían encontrar apoyo y un lugar donde vivir. Hull House ofrecía clases nocturnas para adultos en materias como inglés y ciudadanía. Andrus se ofreció como voluntaria y, más tarde, recordaría: "Aprendí allí a conocer la vida de manera cercana y a valorar a personas de diferentes razas y credos".

Recordó que su tiempo en Chicago fue "feliz y maravilloso", pero esa parte de su vida terminó en 1909, cuando ella y su padre se enfermaron (los registros no especifican la naturaleza de la enfermedad). La familia se mudó (pensaron en ese momento que sería temporalmente) a una pequeña ciudad en el sur de California, Santa Paula, para que los dos pudieran recuperarse. Andrus se recuperó, pero su padre empeoró. Fue diagnosticado con atrofia del nervio óptico, una enfermedad progresiva.

Una pasión por enseñar

La familia terminó quedándose en California, y Andrus finalmente consiguió un trabajo para enseñar inglés en Manual Arts High School, una escuela nueva para estudiantes de clase trabajadora en la creciente nueva metrópolis de Los Ángeles. En 1916, pasó a ser la directora de Abraham Lincoln High en el Éste de Los Ángeles, y a ser la primera mujer en dirigir una escuela secundaria urbana importante en California. Supervisó a un grupo diverso y multilingüe de más de 1,000 estudiantes y trabajó arduamente para fomentar el entusiasmo por el aprendizaje y el tipo de ambiente acogedor que había visto años antes en Hull House. 

Una de las primeras cosas que Andrus hizo como directora fue hacer que la palabra "oportunidad" se escribiera en letras grandes en la puerta de entrada.

Fomentó el entusiasmo por los programas deportivos, ofreció una variedad de actividades sociales y clubes, y transformó el plan de estudios para que fuera más relevante para los estudiantes, con clases vocacionales además de las materias más tradicionales. Y como ella también quería inspirar a los padres, abrió la inmensamente popular Opportunity School, donde los adultos podían tomar clases nocturnas.

Continuaría estudiando hasta obtener una maestría de University of Southern California y un doctorado de la Facultad de Educación de USC. Luego, a los 62 años, después de 28 años como la devota directora de la escuela Lincoln, Andrus renunció: Su madre estaba enferma (su padre había fallecido mucho antes). Sus colegas estaban sorprendidos y consternados cuando anunció su renuncia, pero, ella explicó, "Mi madre me necesita ahora".

Mientras cuidaba a su madre, ella seguía involucrada con los temas de bienestar de los maestros, preocupada por las escasas pensiones que recibían, un promedio de $40 por mes, que dejaban a los profesionales jubilados "sin fondos suficientes para mantenerse con vida, y mucho menos para vivir con dignidad".

Una nueva misión

Cuando su madre se recuperó, Andrus estaba nuevamente lista para servir al público. Esta vez, concentraría sus energías en las personas mayores, una decisión que su madre, quien tenía más de 90, apoyó con elocuencia, recordó Andrus, con estas palabras:

"Últimamente he estado pensando mucho en la vejez. La vejez, Ethel, al igual que la juventud, necesita atención, pero le hace falta algo más. Hace falta el deseo de vivir, el continuar planificando y el esforzarse para seguir trabajando en algo que valga la pena, y luego, cuando finalmente la persona llegue a una edad en que se hace más dependiente, necesita a alguien a quien le importe o, si no hay nadie que la pueda cuidar, debe haber asistencia comunitaria, para que sea más fácil la tarea de ayudar a quienes ahora no pueden ayudarse a sí mismos para que no pierdan su dignidad y su autoestima'.

Así que, en ese momento, con más de 60 años, Andrus emprendió a una nueva carrera, enfocada en mejorar la vida y ampliar las oportunidades para los adultos mayores en Estados Unidos.

—Adaptado de Ethel Percy Andrus: Una visionaria que transformó el país

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