Ayude a los conductores mayores a mantener su independencia para que puedan Compartir y Vivir
Muchos adultos mayores pueden comenzar a sentirse inseguros al conducir por la pérdida normal de sus destrezas debido al envejecimiento natural y otros factores. Salir a conducir a las calles puede provocar ansiedad y convertirse en una pesadilla, en vez de ser un acto cotidiano que facilite la movilidad y el intercambio social.
Juan R. Mojica, voluntario quien dirige el Programa de Seguridad para Conductores de AARP en la Isla, indica que refrescar los conocimientos para conducir sirve para compensar la pérdida normal de destreza y aprender nuevas técnicas para conducir con seguridad. “Ofrecemos un curso diseñado para personas mayores de 50 años que ayuda a lidiar con el ajetreo de nuestras calles y la falta de consideración por parte de los conductores imprudentes”.
Rosita Hernández, de 90 años y oriunda de Humacao, tomó el curso hace ocho años y continúa conduciendo su auto libremente en su comunidad. “El curso me ha ayudado a mantener mi libertad de movimiento sin tener que depender de nadie, a continuar con mi vida social y, además, me da la oportunidad de ayudar a mis familiares y amistades en cuestiones tan importantes como sus citas médicas”, expresó.
“Al igual que Rosita, existen miles de personas en Puerto Rico que se pueden beneficiar, por lo que AARP está ofreciendo la oportunidad de preparar instructores que puedan dar el curso en sus comunidades a través de toda la Isla”, dijo Mojica. Las personas mayores de 50 podrán certificarse como instructores luego de tomar un curso que incluye material didáctico y audiovisual.
El curso de seguridad para conductores ha ayudado a muchos mayores de 50 años a mantenerse seguros en las calles de hoy, y está diseñado para ayudar a los adultos mayores a:
- Repasar sus habilidades para conducir y actualizar sus conocimientos sobre las reglas de tránsito.
- Aprender acerca de los cambios físicos normales de la edad para adaptar la manera de conducir a estos cambios.
- Reducir las violaciones a la ley de tránsito y los accidentes.
Según los instructores, la mayoría de las personas no se dan cuenta de cuánto puede ayudarles el curso hasta que deciden tomarlo. Mucha gente se niega a entender que los cambios físicos son algo normal que llega con la edad. “Se puede percibir que nuestros reflejos van cambiando poco a poco, pero como se trata de un proceso gradual a veces cuesta reconocer estas debilidades”, afirmó Mojica.
Para convertirse en instructor del Programa de Seguridad para Conductores y para obtener información sobre cursos cerca de su localidad, puede comunicarse con Juan R. Mojica llamando al 787-810-7552 o escribiendo a monchitomojica@yahoo.com.
Acceda a recursos del Programa de Seguridad para Conductores de AARP.


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