En el corazón de México

Descubre por qué San Miguel de Allende atrae tanto a los turistas.

The Parroquia from Calle Aldama

— Jeremy Woodhouse/Getty Images

In English | En la terraza de una casa de color rosa, con una vista panorámica del centro de la ciudad San Miguel de Allende en México, hago un brindis al atardecer junto a cinco viejos amigos y una docena de nuevos amigos.

Tomar alguna bebida en los tejados durante la puesta del sol es una tradición de la tarde en esta ciudad que abre sus puertas a artistas estadounidenses y canadienses, turistas y jubilados. Atraídos por la cultura, hospitalidad y seguridad de la pequeña ciudad (población de aproximadamente 175,000) a más o menos 165 millas al norte de la capital de México, muchos visitantes acaban por alquilar un lugar a largo plazo o hasta comprar uno para establecerse.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

Los anfitriones de la fiesta del anochecer —Laura y John, una pareja de trotamundos que al parecer no pueden apartarse de San Miguel de Allende— nos trajeron (a mí y unos amigos) a este lugar. Nuestro alojamiento está cerca, una villa que encontré en VRBO.com, de tres suites magníficas con chimenea, al igual que patios enflorecidos con plantas exóticas.

Es para admirar la colección de arte latino que presenta la villa. La plomería y el agua caliente son algo difíciles al principio, pero ambas comienzan a cooperar luego de una rápida consulta con la mucama, Margarita. (Ella trabaja medio día los seis días a la semana, esto incluye preparar desayuno; un acuerdo común en los arrendamientos turísticos de aquí). ¿El precio de tal lujo? Solo $1,750 por semana o $437.50 por persona.

Desde nuestra posición en una montañosa calle de adoquines, solo toma una caminata de diez minutos alrededor de casas multicolores para llegar al corazón de la ciudad, una plaza pública llamada El Jardín. Extendiéndose al frente de la Parroquia de San Miguel Arcángel de estilo gótico, El Jardín es un lugar de encuentro para residentes y visitantes. Tomas un café sentado en un banco de hierro forjado debajo de árboles de laurel bien podados, miras a los niños correr unos detrás de otros en la tarde y escuchas a los mariachis dar serenatas a enamorados en la tarde. Comienzo una conversación con una bonita pareja mexicana, ellos celebran su 50 aniversario con una canción favorita y un beso en el banco del parque.

Quédate en El Jardín, dice el refrán, y tarde o temprano verás a alguien que conoces. Una de nuestras primeras paradas fue el lugar de encuentro de expatriados: la biblioteca pública y centro de la comunidad, donde se organizan eventos benéficos que conceden becas de universidad a estudiantes mexicanos. Muchos expatriados también se contagian con el amor al estudio y se inscriben en clases de español y arte o clases de control de ira. (Al repasar el currículo. "¡Es un campamento de verano para adultos!", dijo un amigo).

Tomaba clases de yoga a las 9 a.m. varias veces a la semana, en un estudio que se abre con vista a un jardín (donde también van a estirarse gatos contentos). La inversión costó 100 pesos, aproximadamente $6. Visitamos La Mano, un spa, para su masaje especial de los jueves, a 800 pesos (aproximadamente $50) por una hora. Era exactamente lo que necesitábamos.

A todo mi grupo de amigos nos impresiona lo bien preservada que está la arquitectura de los siglos XVII y XVIII de este sitio, que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad, sus festivales continuos y la sensación de libertad, de poder caminar con seguridad por el lugar de noche. El centro de la ciudad carece de semáforos y de cadenas comerciales —bueno, sí, hay un Starbucks— así que paseamos por las boutiques y mercados al aire libre, las galerías de arte y talles artesanales. Probamos los restaurantes, como vegano, sushi, comida mexicana que te hace agua la boca.

Una noche probamos un restaurante en el contemporáneo (y costoso) Hotel Matilda, donde cenamos rodeados del parpadeo de las velas y con vista a la piscina. La escena podría ser en South Beach o Los Ángeles, solo una de las razones por la que prefiero las opciones auténticas de San Miguel como Los Milagros, un restaurante al estilo cantina con un guitarrista canoso y paredes cubiertas de arte popular. Devoramos pollo caliente con cebolla verde, frijoles refritos, salsa y guacamole servido en molcajetes.

Al final de la semana, mis amigos y yo andábamos buscando propiedad para comprar o alquilar. En la fiesta de despedida del hotel, una huésped que era de Atlanta nos decía de San Miguel: "es un vórtice mágico que atrae a las personas".

Yo siento la atracción. Y sé que la magia nos atraerá de nuevo.

Alertas de tema

Usted puede recibir alertas semanales por correo electrónico sobre los siguientes temas. Solo haga clic en “Seguir”

Administrar alertas

Procesamiento

Por favor espere...

progress bar, please wait

¿Quéopina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Publicidad

Ofertas y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Beneficios para miembros de AT&T

Los socios ahorran un 10% en la tarifa mensual de servicio de ciertos planes de wifi de AT&T

Member Benefit AARP Regal 2

Los socios pagan $9.50 por boletos ePremiere de Regal que se compren en línea.

Walgreens 1 discount membership aarp

Los socios ganan puntos en productos de salud y bienestar marca Walgreens

Member Benefits

Únete o renueva tu membresía hoy. Los socios de AARP obtienen beneficios exclusivos y ayudan a lograr un cambio social

Publicidad