
Los tubos de acero ensamblados y revisados están listos para el despacho. — Sandy Hooper/Aurora Select
Aprendizaje intergeneracional
Trabajar en Vita también es un proceso de aprendizaje para los empleados que no son tan mayores. Robert Kurkjian, 20 años, ha estado trabajando en la fábrica por cuatro años mientras asiste a un establecimiento educativo comunitario local. Antes pensaba que todas las personas mayores eran iguales, pero ahora afirma que sería imposible decir si alguno de sus compañeros de trabajo es mayor, a menos que uno lo vea. Según Kurkjian: ''Nunca esperaba ser amigo de ellos, pero ahora lo soy''.
''Me tratan casi como si fuera un nieto. Me hace feliz saber que cuando sea mayor voy a poder vivir igual que ahora y que no tengo que cambiar''. A Kurkjian le agrada un compañero de trabajo en particular: ''Este hombre tiene 76 años y se divierte más que yo".
Rosa Finnegan tampoco se va a su casa después del trabajo. Todos los viernes por la noche, la casi centenaria se va a cenar con dos amigas del trabajo. ''Me gusta que aquí hay muchas otras personas mayores y jubiladas como yo. Todos tenemos dolores y achaques'', reconoce.
Espera seguir subiendo y bajando los 19 escalones que llevan a la planta de la fábrica, lo que Fred Hartman llama ''aprovechar nuestro programa de salud'', de manera que pueda celebrar sus 100 años en febrero del año próximo, rodeada de amigos en su trabajo. Entretanto, hasta esperar porque termine el sábado y el domingo puede parecerle una eternidad. ''Extraño no venir a trabajar los fines de semana'', dice Finnegan. ''¡El lunes me estoy muriendo por regresar al trabajo!''
Sally Abrahms escribe sobre envejecimiento y la generación de los boomers para revistas, periódicos y sitios web de todo el país. Vive en Boston.
- « Anterior
- 1
- 2
- 3
- 4















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »