El objetivo de la ley
Estas estrategias fueron incluidas en la Senior Citizens Freedom to Work Act del año 2000, aprobada para alentar a la gente a continuar trabajando más allá de la edad de jubilación. Según Patricia Dilley, profesora de leyes de la University of Florida y una asistente del subcomité del Seguro Social de la Cámara de Representantes, un modo de lograrlo fue permitirle a la gente acceder a algún nivel de beneficios jubilatorios, mientras continuaban trabajando.
Otras consideraciones
Estas tácticas no son para todos. Primero, conllevan algún riesgo. Lo más importante es que uno necesita vivir lo suficiente como para que los años extra de espera en cobrar sus beneficios valgan la pena. Además, el monto del beneficio podría afectar su factura de impuestos, de modo que, quizás, desee consultar a un abogado fiscalista antes de firmar.
Los críticos sostienen que estas estrategias benefician a las personas que tienen una mejor educación, mayores ingresos y que pueden llegar a trabajar por más tiempo. Según Alicia Munnell, directora del Center for Retirement Research del Boston College, el hecho de que la gente mejor educada sea más proclive a saber de ellas primero desvirtúa el objetivo del Seguro Social de ofrecer un beneficio que esté disponible para la sociedad en general.
Finalmente, ofrecen mayores beneficios a las parejas casadas, señala Kathryn Garnett, una consultora en planificación para la jubilación de Seattle. Y mucha gente con ingresos menores, especialmente mujeres mayores solteras, no puede darse el lujo de esperar para recibir mayores beneficios.
Sin embargo, si usted integra una pareja con un ingreso modesto o promedio, y está en condiciones de utilizar estas estrategias, posiblemente note un impacto significativo en las finanzas de su hogar, sostiene David Yeske, planificador financiero certificado de San Francisco.
“Si usted es un profesional que gana varios cientos de miles de dólares al año, el impacto será insignificante. Pero si su ingreso es de $50.000 y usted consigue un beneficio conyugal, eso sí podría tener un impacto sustancial en su hogar.”
Es posible que, en el futuro, el Congreso modifique estas normas; de todos modos, los especialistas sostienen que si usted ya comenzó a cobrar los beneficios, es probable que, aunque las reglas cambien, siga rigiendo para usted la normativa vigente al momento de comenzar a cobrarlos.
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