Alternativa 2: Comenzar a considerar la longevidad
Si, tal como se prevé, la expectativa de vida de los estadounidenses continúa aumentando de una generación a la siguiente, los individuos recibirán, en promedio, beneficios del Seguro Social por un período más prolongado. Esta tendencia contribuye a profundizar la brecha de financiación, y una alternativa para compensarla es considerar la longevidad. Ello reduciría automáticamente los beneficios mensuales a pagar por el Seguro Social a medida que aumente la longevidad. La reducción podría lograrse ya sea aumentando la edad a la que una persona puede solicitar todos sus beneficios jubilatorios sin reducciones (edad plena de jubilación) o modificando la fórmula para el cálculo de los beneficios. Dependiendo de la propuesta considerada, esto permitiría compensar del 20 % al 26 % de la brecha de financiación.
Ventajas: Considerar la edad de jubilación del Seguro Social es una manera justa de abordar el hecho de que los estadounidenses vivirán más tiempo en el futuro. Al asumir que la expectativa de vida seguirá creciendo, este método incrementaría la edad plena de jubilación aproximadamente un mes cada dos años; si se implementara a partir de 2025, la edad de jubilación aumentaría de 67 a 68 años para el año 2049. Este aumento no significa necesariamente que alguien tenga que jubilarse más tarde. La alternativa es un beneficio mensual ligeramente menor. Cada jubilado recibiría esta información con antelación suficiente para poder decidir qué propuesta quiere adoptar. (David John, Heritage Foundation)
Desventajas: Considerar los beneficios por longevidad reduciría injustamente los beneficios para casi todos los beneficiarios. La expectativa de vida prácticamente no ha aumentado entre los trabajadores con bajos ingresos y otros grupos vulnerables. Reducir los beneficios para todos sólo porque los estadounidenses adinerados están viviendo más tiempo sería completamente injusto. Más aún, este cambio se opondría al propósito del Seguro Social, que es el de garantizar una seguridad económica básica. El alquiler, los servicios públicos, los alimentos y la atención médica no cuestan menos sólo porque algunas personas vivan más (Virginia Reno, National Academy of Social Insurance).
Siguiente: Recalcular el ajuste por costo de vida. »
















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »