La vida es dura para Patricia Cole, de 59 años, de Morris, Alabama y, ahora, gracias a su banco, se ha puesto mucho peor. Cole, quien es parcialmente ciega y está criando sola a tres nietos, vive exclusivamente de los pagos por discapacidad del Seguro Social. Pero, en marzo, su banco congeló la cuenta donde le depositaban los pagos y envió todo el dinero que depositado allí a un juzgado que manejaba una antigua deuda de su hijo. Cole tuvo que llamar a un abogado y pasó un mes intentando que le devolvieran los fondos. … Regrese
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