Secreto # 2: Muchas veces menos es más
Existe una curiosa tendencia en muchas comunidades del país: los estadounidenses están optando por vivir en hogares más pequeños. Aparentemente, al comprar o construir la casa ideal se está dejando de lado la idea de que "cuanto más grande mejor".
En consecuencia, muchas personas, entre ellos adultos de mediana edad, jubilados y padres cuyos hijos se han ido del hogar, venden sus grandes casas ya que, a nivel personal o económico, no tiene sentido mantenerlas.
"Incluso a las tasas actuales, un creciente número de baby boomers opta por un estilo de vida más sencillo y hogares más pequeños o accesibles", afirma Jed Smith, economista de la National Association of Realtors (Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios).
De acuerdo con Smith, muchas personas de más de 50 años "se mudan a lugares como Tennessee, Carolina del Norte, Arizona y Florida, donde la vivienda tiene un costo menor".
Además de los beneficios económicos, existe un motivo por el que tantos baby boomers y personas próximas a jubilarse deciden reducir sus gastos con la edad. Muchas personas han llegado a la conclusión de que tener una casa grande y los bienes materiales que antes consideraban tan importantes no los hace sentirse más satisfechos con la vida.
Secreto # 3: las experiencias, y no los bienes materiales, son los que enriquecen la vida
Si analiza sus gastos pasados, probablemente recordará con más cariño, y con mucho mayor detalle, las experiencias que tuvo que las cosas que compró. De hecho, cada vez más investigaciones sugieren que una vez que una persona tiene el dinero suficiente para satisfacer sus necesidades básicas, adquirir mucho más dinero (o muchas más posesiones) no genera más felicidad.
Los gastos vinculados con experiencias son los que realmente brindan una satisfacción inmediata y a largo plazo.
Los expertos consideran que uno de los motivos por el que las experiencias generan más felicidad es que se las recuerda mejor en el futuro. Evocar un viaje a España, un evento de degustación de vinos compartido con amigos o un curso de fotografía de verano trae a la mente recuerdos agradables y sobre los que mantener conversaciones, algo que probablemente no sucederá con un sofá o un traje tres años después de comprarlos.
Siguiente: No se compare con los demás. »















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »