P. Los planes de contribución definida, tal como los 401(k), parecen estar reemplazando a los planes con beneficios definidos. ¿Cuáles son los riesgos asociados a esta tendencia?
R. El problema es que a casi nadie le es posible ahorrar lo suficiente para la jubilación, aunque sea diligente y ahorre regularmente a lo largo de su carrera. Hay tantos riesgos: los riesgos de inversión, altos costos, el riesgo de los participantes. A las personas, frecuentemente les es difícil ahorrar un alto porcentaje de su sueldo.
P. ¿Tiene el gobierno algún papel que desempeñar para ponerle freno a estos maltratos que usted describe?
R. La reglamentación que existe actualmente [se debe] hacer cumplir. Uno de los principales cimientos de la legislación en materia de pensiones es que los planes de pensión y de jubilación se deben administrar solamente para el beneficio de los participantes, y no para el beneficio de las empresas o del sector de los servicios financieros. Las personas deben seguir recordándoles a sus empleadores que estos planes son para ellos.
P. ¿Qué más?
R. También hay muchas lagunas jurídicas que se necesitan eliminar. Se supone que las empresas no discriminen a favor de los empleados de alta remuneración en cuanto a las pensiones y los planes 401(k), pero existen tantas lagunas jurídicas en la reglamentación que les permiten hacer esto precisamente. Algo más universal —quizás un plan respaldado por el gobierno— probablemente sería una de las pocas maneras en que se podría tener algún tipo de ahorros automáticos.
P. ¿Qué pueden hacer las personas para protegerse?
R. Sería muy buena idea, durante cualquier tipo de oferta de jubilación, inspeccionar detalladamente los documentos. Y darse cuenta de que su empleador le puede prometer a usted seguro médico o cierto nivel de pensión —pero si no están detalladas en los documentos técnicos del plan, no puede confiar en dichas promesas—.
P. ¿Qué pasa si luego surgen problemas con la pensión?
R. En muchos casos, las personas pueden recibir ayuda gratuita. Un primer paso de importancia fundamental es contactar al Pension Rights Center (Centro de derechos sobre pensiones) en Washington, para ver si existe un proyecto de asesoramiento [cerca de usted]. Puede ser que logre recibir la ayuda de un actuario voluntario con sus problemas.
Julia M. Klein es crítica y periodista cultural en Filadelfia y redactora para Columbia Journalism Review.
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