Problemas con la letra chica
Si usted presenta una demanda, lea la letra chica. El abogado Frank Darras, de Ontario, California, ha visto como algunas compañías rechazan o dilatan excesivamente los pagos por razones poco claras. Ellas pueden cubrir servicios de atención domiciliaria solo si quienes hacen el trabajo registran detalladamente todos los servicios, o pueden recortar días de cobertura porque no están de acuerdo con el “plan de atención” de su médico. Los ancianos no están en condiciones de luchar contra el papeleo excesivo, sostiene Darras. “Ellos mueren, y yo termino con un hijo del difunto tratando de cobrar lo que le debían”.
Asimismo, verifique la letra chica correspondiente a las anualidades diferidas, que prometen acceso absolutamente gratuito a su dinero para pagar cuidados a largo plazo. El planificador financiero Bill Houck, de Westwood, Nueva Jersey, dice que algunas anualidades cubren los costos de hogares de cuidado, pero no los de centros de vida asistida.
¿Cuáles son sus alternativas para estar asegurado, ante facturas que pueden llegar a $80.000 o más al año? Olvídese del programa de LTC propuesto por el gobierno federal para la clase media, conocido como CLASS Act (Ley CLASS, Servicios de Asistencia y Apoyo para Vivir en la Comunidad); se dejó de lado por ser demasiado caro. Para aquellos que han gastado casi todos sus ahorros, Medicaid también está en peligro. Es el programa que cubre los gastos de un 64 % de los residentes de los hogares de cuidado a largo plazo, según Families USA. Sin embargo, sus presupuestos están siendo recortados por algunos estados, y muchos congresistas quieren recortar miles de millones más. La ley de reforma del sistema de salud amplía Medicaid, pero eso está siendo cuestionado en la Corte Suprema de EE. UU.
Sin un seguro privado, acceso a Medicaid o una cantidad descomunal de dinero, su fortuna estará supeditada a su buena salud, buena suerte o, si alguna de estas falla, a buenos parientes. Serán más las familias que tengan que cargar con los costos del cuidado de sus ancianos, y menos los hijos que vayan a heredar algo después de que se paguen todas las facturas.
Mi visión: Contrate un seguro de cuidados a largo plazo —o renuévelo si ya lo tiene— si es capaz de costearlo. Sin embargo, cada vez más gente no puede acceder a esa protección.
Jane Bryant Quinn es experta en finanzas personales y autora de Making the Most of Your Money NOW.
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