Cada vez son más las personas que llegan a la edad de jubilación sin pensiones, con escasos ahorros, una hipoteca considerable (y a veces dos), un promedio de seis tarjetas de crédito y deudas de uno o más vehículos. En ese momento, trabajar ya no es opcional, como tampoco lo es para una persona de 30 años con las mismas obligaciones y una familia que alimentar.
Tener deudas aumenta el riesgo y reduce el flujo de efectivo. Su objetivo principal debe ser jubilarse sin deudas y poder disponer de sus ingresos. Si usted se jubila con deudas, pasará mucho tiempo pagando las compras pasadas, en lugar de usar sus ingresos para vivir la vida que siempre soñó.
4. No buscar asesoramiento profesional.
Prepararse para la jubilación implica acumular: el ahorro y la inversión son sus principales preocupaciones. Pero cuando está jubilado, sus principales objetivos se tornan mucho más complejos: seguir incrementando sus ahorros al tiempo que los gasta. En esta etapa, no tener un asesor competente podría ser un gran error.
5. Hacer un mal manejo de su estrategia de distribución.
Convertir inadecuadamente sus ahorros en un flujo de ingresos, extraer demasiado dinero de la cuenta equivocada en poco tiempo o de los mercados equivocados podría ser la diferencia entre una jubilación llena de felicidad y una jubilación llena de errores.
Una típica estrategia de distribución consta de dos fases. La primera fase implica transferir el dinero de cuentas prejubilatorias, por ejemplo, su plan 401(k), a cuentas posjubilatorias. La segunda fase consiste en crear un flujo de ingreso desde dichas cuentas posjubilatorias.
El momento ideal para comenzar a trabajar con su estrategia de distribución es aproximadamente un año antes de jubilarse. Usted debe pensar cuánto necesita, de dónde va a provenir el ingreso y si sus ahorros le alcanzarán.
Cuando se jubile, su cartera de acciones se hace cargo de la tarea que el departamento de nóminas estuvo haciendo mientras usted trabajaba, es decir, enviarle su cheque de sueldo todos los meses. Si usted se jubila a los 65 años y vive hasta los 85, se necesitarían 240 cheques mensuales. Existe una gran cantidad de variables que afectarán este reparto, tales como la tasa de distribución que elija, los retornos de las inversiones, la inflación, cuánto tiempo vivirá y, también, la suerte.
Habrá algunos aspectos que usted podrá controlar y otros que no, pero contar con una estrategia de distribución bien concebida y sostenible lo ayudará a asegurarse de que su dinero le alcance para toda la vida.
Joseph Hearn es autor de The Bell Lap: The 8 Biggest Mistakes to Avoid as You Approach Retirement (la etapa final: los ocho mayores errores que debe evitar al acercarse a la jubilación).
- « Anterior
- 1
- 2















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »