El seguro de cuidados a largo plazo

Lo esencial, que debes saber, sobre esta cobertura de seguro de salud.

Pareja de adultos mayores, mujer besa la frente del hombre

Contratar una póliza de seguro de cuidados a largo plazo puede ser costoso; sin embargo, hay medidas que puedes tomar para que resulte más asequible y flexible. — Getty

In English | Para muchas personas en Estados Unidos, en especial los 70 millones de baby boomers nacidos entre 1946 y 1964, la frase “cuidados a largo plazo” está adquiriendo un nuevo sentido de urgencia. En menos de una década, los boomers de edad más avanzada cumplirán los 80, la edad a partir de la cual muchos necesitarán ayuda para realizar las actividades de la vida diaria.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

¿Qué son exactamente los cuidados a largo plazo? El término comprende una gama de servicios que varían ampliamente. Van desde los cuidados en el hogar y los cuidados diurnos para adultos hasta los cuidados residenciales en centros de vivienda asistida y hogares geriátricos. Sin embargo, los cuidados a largo plazo por lo general se definen como la asistencia práctica brindada durante un período de tiempo extenso a personas (de cualquier edad, aunque los usuarios principales son los adultos mayores) que no pueden cuidar de sí mismas debido a una discapacidad prolongada, una enfermedad o un deterioro cognitivo como la enfermedad de Alzheimer.

Una persona cumple los requisitos para recibir cuidados a largo plazo cuando un médico u otro profesional de la salud certifica que no puede desempeñar de manera independiente por lo menos dos actividades de la vida diaria, como por ejemplo bañarse, vestirse y comer.

El costo de los cuidados

Lamentablemente, los cuidados a largo plazo no son económicos: según Genworth Financial, para el 2016, el costo promedio de una habitación privada en un hogar geriátrico es $92,378, y el de un auxiliar de cuidados en el hogar es $46,332. En zonas costosas, esas cantidades pueden ser casi el doble. Para calcular los costos en tu zona, usa la calculadora de cuidados a largo plazo de Genworth. Y al contrario de la creencia popular, Medicare y otros tipos de seguro médico no pagan esas cuentas, porque los cuidados a largo plazo no se consideran como un gasto médico. Medicare solo cubrirá la atención especializada de enfermería y los servicios de terapia después de que alguien haya estado hospitalizado. La conclusión: a menos que estés seguro de que podrás pagar por estos cuidados por ti mismo (o reúnas los requisitos para Medicaid, lo cual sucede solo cuando has agotado tus recursos y cumples con los otros requisitos de elegibilidad de este programa gubernamental), probablemente deberías pensar en contratar un seguro de cuidados a largo plazo (LTCI).

Asegurar o no asegurar

Sin embargo, el consumidor promedio enfrenta un dilema: el costo de este seguro es casi tan prohibitivo como el de los cuidados. Lo primero que sorprende es el precio elevado —una póliza típica contratada por una pareja de Maryland a mediados de sus 50 años puede empezar en unos $3,100 anuales, y las primas pueden dispararse de buenas a primeras—. Luego, descubres que el panorama de los LTCI es confuso e impredecible y está reglamentado de manera poco clara.

Dos elementos de disuasión en particular, el costo elevado y la naturaleza anual de “úsalo o piérdelo” del producto, han hecho que el LTCI resulte poco atractivo para la mayoría de las personas en Estados Unidos. Solo cerca de 8 millones de personas tienen algún tipo de cobertura para los cuidados a largo plazo, según Limra, una empresa de investigación de la industria de seguros. Además, las ventas han ido disminuyendo.

Sin embargo, los expertos en este campo piensan que parte del problema es que muchos consumidores niegan la realidad. Si tienes cincuenta y tantos años y estás sano, es difícil imaginarse que algún día tu salud será delicada y no podrás cuidar de ti mismo. O tal vez creas que tus hijos u otros familiares intervendrán.

Es más, te opones a la idea de “desperdiciar” dinero en primas costosas para algo que estás bastante seguro de que no vas a utilizar nunca. ¿Por qué no invertir ese dinero y usarlo para los cuidados en caso de que hiciera falta? Si no lo usas, tus hijos heredarán unos buenos ahorros.

Estos razonamientos, aunque son comprensibles, pasan por alto unas cuantas realidades. Primero, incluso si tienes la suerte de contar con familiares dispuestos a cuidar de ti, quizás no puedan brindarte el nivel de cuidados que requieres; puede que no estén cerca, no tengan suficiente tiempo ni conocimientos técnicos, o que ellos mismos no estén sanos y fuertes. Considera lo siguiente: el 7% de los cuidadores familiares tienen 75 años o más, y el cuidador promedio de su cónyuge tiene 62.3, según las investigaciones de AARP.

Muchos planificadores financieros están a favor de “autoasegurarse”. Esto es en parte porque no confían en los productos de LTCI, pero también piensan que una cartera de inversiones diversificada, con interés compuesto durante 25 a 30 años, rendirá lo suficiente para pagar la mayoría de los cuidados de una persona promedio.

Alertas de tema

Usted puede recibir alertas semanales por correo electrónico sobre los siguientes temas. Solo haga clic en “Seguir”

Administrar alertas

Procesamiento

Por favor espere...

progress bar, please wait

¿Quéopina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Únete a la lucha

Dile al Congreso que proteja a Medicare
Publicidad

Ofertas y Beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Beneficios para miembros de AT&T

Los socios ahorran un 10% en la tarifa mensual de servicio de ciertos planes de wifi de AT&T

Member Benefit AARP Regal 2

Los socios pagan $9.50 por boletos ePremiere de Regal que se compren en línea.

Walgreens 1 discount membership aarp

Los socios ganan puntos en productos de salud y bienestar marca Walgreens

Member Benefits

Únete o renueva tu membresía hoy. Los socios de AARP obtienen beneficios exclusivos y ayudan a lograr un cambio social

Publicidad