9. Rediseñar los copagos y deducibles de Medicare
La Parte A de Medicare paga la atención de pacientes internados en hospitales, en centros para enfermos terminales y centros de atención especializada, así como los servicios de atención domiciliaria. La Parte B paga las visitas a médicos y los servicios ambulatorios (excepto los medicamentos recetados). La Parte A y la Parte B tienen distintos deducibles y costos compartidos. Bajo la Parte A, los beneficiarios que reciben servicios hospitalarios para pacientes internados pagan un deducible ($1.156 en 2012) por cada período de beneficios, y no existe ningún costo inicial compartido para internaciones menores a 60 días. En cambio, el deducible anual por los servicios de la Parte B es de $140, y los beneficiarios deben pagar el 20% de sus costos una vez alcanzado su deducible. Algunas propuestas plantean combinar los programas de la Parte A y la Parte B para pasar a tener un solo deducible (por ejemplo, $550), y crear un coseguro (por ejemplo, del 20%) para todos los servicios de la Parte A y de la Parte B. Actualmente, no hay límite anual máximo para los gastos de bolsillo de la Parte A o de la Parte B. Algunas propuestas fijarían un límite para esos gastos de bolsillo.
Ventajas: Rediseñar los copagos y deducibles de Medicare podría simplificar y mejorar los beneficios que reciben los beneficiarios. Si en este nuevo diseño se incluyera un límite anual a los gastos de bolsillo, los beneficiarios de Medicare —particularmente aquellos que utilizan mucho el programa— tendrían mayor protección económica frente a los gastos generados por enfermedades graves e inesperadas. Así se podría reducir también la necesidad de contratar un seguro complementario como Medigap. La mayoría de los beneficiarios probablemente no alcance el límite de gastos de bolsillo en un año determinado, pero el hecho de saber que ese límite existe podría brindarles una mayor sensación de seguridad económica. Rediseñar los costos compartidos de Medicare también podría generar ahorros para el Gobierno federal al hacer que los beneficiarios sean más conscientes de los costos asociados a los servicios de atención médica, lo que resultaría en una menor utilización y en mayores ahorros de Medicare. (Avalere Health)
Desventajas: Muchos beneficiarios de Medicare terminarían pagando más de su propio bolsillo si se decide combinar los costos compartidos de las Partes A y B. Los adultos mayores que utilizan más a menudo los hospitales podrían resultar afectados negativamente por las propuestas que pretenden aplicar coseguros a los primeros 60 días de internación. Además, los beneficiarios de Medicare con ingresos moderados o sin cobertura complementaria podrían tener dificultades para pagar esos costos compartidos. Estos adultos mayores podrían optar por no recibir la atención médica que necesitan para evitar pagar el coseguro o el deducible, lo que empeoraría su estado de salud y acabaría generando por tanto mayores costos a largo plazo para Medicare. (Avalere Health)
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