El uso prolongado de muchos medicamentos puede provocar pérdida ósea, incluso algunos que son prescritos regularmente a adultos mayores. Entre ellos figuran los esteroides, que son usados para tratar una variedad de enfermedades inflamatorias; diuréticos de asa de acción limitada, generalmente indicados para el tratamiento de hipertensión (alta presión sanguínea) y edema (retención de líquidos); e inhibidores de la bomba de protones, como el esomeprazol (Nexium), lansoprazol (Prevacid), omeprazol (Prilosec) y pantoprazol (Protonix), usados por lo general, para tratar los síntomas de la GERD (enfermedad de reflujo gastroesofágico).
También le recomiendo que lea un informe del Director General de Salud Pública de EE. UU. (puede descargarlo gratis, solo en inglés) sobre el mejor modo de promover la salud ósea y prevenir la osteoporosis y las fracturas, que es la meta a la que siempre apunto con mis pacientes. Estas son las principales estrategias:
Una buena dieta. Asegúrese de estar dándole a sus huesos las mayores probabilidades de mantenerse fuertes, ingiriendo suficiente calcio (las personas adultas deberían tomar un complemento de citrato de calcio —no carbonato de calcio—), vitamina D y otros nutrientes óseos.
Ejercitarse. Asegúrese de ejercitarse regularmente. Los ejercicios de soporte de peso —caminar, trotar o cualquier otra cosa que pueda hacer con sus pies— son mejores. Asegúrese de consultar a su médico antes de comenzar un nuevo régimen de ejercicios.
Reducir el riesgo de caídas y fracturas. Es importante recordar que las caídas —que inciden en alrededor del 90 % de las fracturas de cadera— deberían ser su mayor preocupación.
De modo que yo les aconsejo a mis pacientes que tomen algunas sencillas y sensatas precauciones en su casa para reducir el riesgo de fractura: cosas como, por ejemplo, deshacerse de alfombras sueltas y agregar luces activadas por movimiento (especialmente en baños y escaleras, y en sus proximidades).
También le presto especial atención a los medicamentos que puedan afectar negativamente el equilibrio y la estabilidad (como benzodiazepinas, antihistamínicos, antidepresivos y antipsicóticos).
Como reza el dicho, más vale una onza de prevención que una libra de cura.
“Consulte al farmacéutico” es escrito por Armon B. Neel Jr., PharmD, farmacéutico geriátrico acreditado, en colaboración con el periodista Bill Hogan. Ambos son coautores de Are Your Prescriptions Killing You? (¿Lo están matando sus medicamentos?), que fue publicado en julio por Atria Books.
También le puede interesar:
En fotos: 10 beneficios del aceite de oliva.
- « Anterior
- 1
- 2




















¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »