AARP Bulletin

Cuando el dolor mata

Cada año, 46 millones de personas en Estados Unidos ingieren una sobredosis de analgésicos, y las cifras van en aumento para quienes tienen más de 55 años.

Una píldora con el signo de muerte - Sobredosis de analgésicos

“Sabemos que es muy probable que quienes toman un analgésico opioide por entre tres y seis meses todavía lo estén tomando años después”, dice Roger Chou, catedrático de medicina en Oregon Health and Science University. — Ilustrador: Sam Kaplan, Estilista de accesorios: Angela Campos

In English | Después de años de padecer una dolencia degenerativa en la espalda, a Betty Tully le preocupaba que ya estaba tomando demasiados medicamentos. Sin embargo, cuando su médico la tranquilizó diciéndole que un medicamento opioide de acción prolongada llamado OxyContin podría aliviarle el dolor sin consecuencias negativas, decidió probarlo. Al principio, los comprimidos la ayudaron. Pero a medida que su eficacia disminuyó, tuvo que tomar más y más para obtener algún alivio. “En un plazo de siete meses, estaba tomando 280 miligramos diarios”, dice Tully, de 68 años, quien vive en Chicago. “Ese es el equivalente a 56 Percocets al día. Me volví adicta por completo”. Cuando un nuevo médico se rehusó a volver a recetarle el medicamento, ella descubrió lo que les sucede a los adictos a la heroína cuando no pueden obtener una dosis. “El cuerpo me pedía a gritos el medicamento. El cerebro me lo pedía a gritos”.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

Hace tiempo que los expertos en salud vienen advirtiendo sobre una epidemia creciente de adicción y sobredosis relacionada con los analgésicos opioides (la morfina, la oxicodona y la hidrocodona son los más comunes). Cada día, 46 personas en EE.UU. mueren al ingerir analgésicos recetados. En los últimos años, cada vez más personas mayores como Tully han sido víctimas. Entre 1993 y el 2012, el índice de hospitalizaciones por ingerir una sobredosis de analgésicos recetados se quintuplicó entre las personas de 45 a 85 años, mucho más rápido que entre los adultos más jóvenes, según datos de la Agency for Healthcare Research and Quality (Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud). El índice de muertes por sobredosis entre adultos de 55 a 64 años se septuplicó. El grupo con el índice de mortalidad más alto fue el de 45 a 54 años, más de cuatro veces el índice para los adolescentes y los adultos jóvenes.

Y esas estadísticas probablemente subestiman el verdadero impacto que la epidemia de analgésicos tiene sobre las personas mayores en EE.UU. “Si una persona joven o de mediana edad no se despierta por la mañana, la muerte enseguida parece sospechosa y llaman al médico forense”, dice el psiquiatra Andrew Kolodny, director médico de Phoenix House, una agencia nacional sin fines de lucro para el tratamiento de adicciones, quien es un destacado experto en adicción a los opioides. “Pero cuando una persona mayor con varios problemas médicos no se despierta, la muerte se atribuye más a menudo a causas naturales, incluso cuando la verdadera causa es una sobredosis accidental de opioides”.

Las personas mayores corren un alto riesgo de tener problemas por varias razones, explica el Dr. David J. Tauben, catedrático clínico y jefe de la División para el Dolor en la University of Washington en Seattle. “En primer lugar, es más probable que padezcan dolor crónico y que se les recete un opioide para aliviarlo. Segundo, la capacidad del organismo para eliminar los fármacos del sistema disminuye con la edad, así que una dosis que es inocua para personas más jóvenes puede ser una sobredosis para los pacientes mayores”. El peligro aumenta cuando una persona toma varios medicamentos distintos que deben eliminarse a través del hígado o los riñones —tales como medicamentos para enfermedades del corazón o diabetes—, como hacen muchos adultos mayores. “Agregar analgésicos opioides a una mezcla de otros medicamentos es muy arriesgado”, dice Tauben.

Los analgésicos opioides también pueden ser letales para pacientes mayores a quienes les cuesta trabajo llevar un control de sus medicamentos. “Si a alguien que toma una dosis de 80 miligramos de oxicodona se le olvida que ya la tomó e ingiere otra, existe una gran probabilidad de que sea una sobredosis mortal”, dice Kolodny.

Buenas intenciones que acaban mal

Los analgésicos opioides pueden aliviar el dolor pasajero. Por ejemplo, después de una lesión o una cirugía, proporcionan alivio mientras el cuerpo sana. Además pueden controlar el dolor en la etapa final de la vida. Sin embargo, debido al riesgo de adicción y sobredosis, tradicionalmente casi nunca se recetaban para casos de dolor crónico.

Esto cambió a fines de la década de 1990, cuando nuevas campañas instaron a los médicos a tomarse más en serio el dolor crónico. Apoyadas por la American Pain Society (Sociedad Estadounidense para el Dolor), la American Academy of Pain Medicine (Academia Estadounidense de Medicina para el Dolor) y otros grupos profesionales, las campañas tenían la bien intencionada meta de instar a los médicos a ser más enérgicos en el tratamiento del dolor crónico, el cual afecta a aproximadamente 100 millones de personas en EE.UU. Una campaña llamada “Pain is the Fifth Vital Sign” (El dolor es la quinta constante vital) sugirió que el dolor se debe considerar un indicador tan importante de la salud como la presión arterial o el pulso.

Sin embargo, el empuje para el uso ampliado de los analgésicos fue financiado en gran parte por fabricantes de medicamentos que tenían intereses económicos de por medio, dice Kolodny, “y le restaron mucha importancia a los riesgos de adicción y exageraron mucho la eficacia de estos medicamentos. A los médicos les dieron la impresión de que los medicamentos son mucho más inocuos y eficaces para el dolor crónico de lo que en realidad lo son”.

Entre 1996 y el 2002, Purdue Pharma, el fabricante de OxyContin, financió más de 20,000 programas educativos para médicos, muchos de los cuales promovían el uso a largo plazo de opioides para el dolor crónico.

“Durante más de una década, nos dijeron que estos medicamentos son inocuos y eficaces”, dice Jason Hoppe, un médico de sala de emergencias que ha estudiado cómo los médicos de sala de emergencias recetan los opioides.

Siguiente: Sigue el debate sobre quién debería tomar los opioides. »

Alertas de tema

Usted puede recibir alertas semanales por correo electrónico sobre los siguientes temas. Solo haga clic en “Seguir”

Administrar alertas

Procesamiento

Por favor espere...

progress bar, please wait

¿Quéopina?

Deje su comentario en el campo de abajo.

Publicidad

Ofertas y beneficios

De compañías que cumplen con los altos estándares de servicio y calidad establecidos por AARP.

Beneficios para miembros de AT&T

Los socios ahorran un 10% en la tarifa mensual de servicio de ciertos planes de wifi de AT&T

Member Benefit AARP Regal 2

Los socios pagan $9.50 por boletos ePremiere de Regal que se compren en línea.

Walgreens 1 discount membership aarp

Los socios ganan puntos en productos de salud y bienestar marca Walgreens

Member Benefits

Únete o renueva tu membresía hoy. Los socios de AARP obtienen beneficios exclusivos y ayudan a lograr un cambio social

Publicidad