Salud

Cómo mantenerse activo a pesar de los problemas de salud

¿Ha dejado de realizar alguna actividad física por causa de algún problema de salud como la artritis, los dolores crónicos de espalda u otra incapacidad?

No debería. Con aprobación de su médico, y siguiendo el programa adecuado, las personas con problemas de salud pueden gozar de muchos de los beneficios para la salud que resultan al mantenerse activo. La actividad física puede, por ejemplo: darle más energía, levantar el ánimo, reducir el estrés, fortalecer los músculos y huesos, ayudar a dormir mejor y mejorar el equilibrio y la flexibilidad. También puede contribuir a aliviar los síntomas de algunas condiciones crónicas incluidas la artritis, diabetes, enfermedad del corazón, y osteoporosis.

Ha pasado mucho tiempo desde que los impedimentos físicos nos sometían a una vida de inactividad. Las investigaciones demuestran cada vez más que mover el cuerpo es bueno para la salud física y mental, incluso si usted sufre de una desafiante condición de salud. El movimiento ha reemplazado al descanso inapropiado como receta médica para enfrentarse a condiciones como el dolor de espalda, y para recuperarse de cirugías cardíacas y otras cirugías. La gente con necesidades especiales disfruta ahora participando en actividades como caminar y esquiar, eventos ciclísticos y de natación, incluso en maratones.

El movimiento: algo benéfico para la mayoría

De acuerdo al fisiólogo del American Council on Exercise (ACE) Cedric Bryant, el estudio y exámenes de los efectos del ejercicio en personas mayores ha modificado las recomendaciones que hacen los médicos sobre la actividad física. "La mayoría de las personas, a menos que sufran de algún problema cardiovascular invisible, pueden con toda seguridad emprender un programa de ejercicios, siempre que empiecen poco a poco y vayan aumentando gradualmente cuando comiencen a notar una mejoría.

A veces, a las personas con problemas de salud les preocupa que la actividad física pueda causar dolores o empeorar su situación. Obtener primero el visto bueno del médico puede contribuir a aliviar estas preocupaciones. También es importante que usted compruebe que está haciendo la cantidad debida de las actividades convenientes.

"Podría decirse que el ejercicio es un tipo de medicina", menciona Bryant. "Pero debe administrarse según las dosis indicadas".

Cómo obtener ayuda

Si necesita ayuda para planear un programa de ejercicios, considere la posibilidad de usar un entrenador personal o un instructor físico capacitado y certificado para trabajar con personas que sufren de retos para la salud.

Si a usted le resulta muy difícil salir, un entrenador personal podría ir hasta su casa. Aunque podría resultar caro, no tiene que ser una inversión a largo plazo, dice Janie Clark, presidente de la Asociación Estadounidense para el buen Estado Físico de la Tercera Edad (American Senior Fitness Association). Después de que el entrenador lo inicie en un programa, lo más probable es que sólo necesite un chequeo ocasional de su avance para ver si necesita hacer algún cambio.

Un buen lugar para encontrar clases especializadas sobre estado físico, p. ej. el programa PACE (People with Arthritis Can Exercise, las Personas con Artritis Pueden Hacer Ejercicio), pueden ser los programas de bienestar de los hospitales, el YMCA y los clubes de salud locales.

"En muchos clubes de salud están ahora contratando instructores y entrenadores con una educación especializada", menciona Clark. Sin embargo, si usted desea incorporarse a un club de salud, investigue bien el asunto antes de hacerlo.

Clark dice que detalles como las largas distancias entre el estacionamiento y la entrada pueden dificultar el empleo de ciertos clubes. Claro está que caminar es una de las cosas más fáciles que podemos hacer para empezar a mover el cuerpo. Usted puede empezar lentamente e ir aumentando el ritmo de su rutina, caminando distancias mayores o caminando a un ritmo más veloz. Asegúrese de:

  • llevar zapatos seguros para caminar, que brinden buen soporte y tracción;
  • tomar abundante agua antes, durante y después del ejercicio;
  • tenga en cuenta las condiciones del tiempo, por ejemplo el calor o la humedad extrema, el frío o el hielo; o
  • esté atento a las señales de advertencia, p. ej. mareos o dolores, que podrían indicar que hay un problema.

No olvide tampoco tomarse todo el tiempo que necesite. Incluso puede distribuir sus actividades en sesiones más breves, en caso de que una sola sea demasiado. Por ejemplo: dé dos paseos de 15 minutos, en lugar de dar uno de media hora.

"No es necesario que usted haga mucho para lograr un beneficio", dice says Bryant. "El ejercicio puede hacerse en varias tandas porque sus efectos son acumulativos".

Recursos en inglés

Camine hacia una mejor salud
Caminar es fácil, barato, suave con el cuerpo y bueno para las personas de todas las edades y prácticamente cualquier estado físico.

Las salpicaduras de los ejercicios acuáticos dejan buena impresión
El agua permite a ciertas personas con necesidades especiales, que no podrían de otra manera, hacer ejercicio cómodamente.

Recursos adicionales

Centro Nacional para las Actividades Físicas y las Discapacidades (NCPAD)
El NCPAD ofrece a las personas con discapacidades guías generales sobre el ejercicio, hojas de datos, clips de video, proyección de diapositivas, grupos de discusión, un calendario de eventos e información sobre investigaciones.

Cómo hacer ejercicio con artritis
La Fundación para el Artritis ha planeado programas de actividad física específicos para las personas con artritis, incluidas las personas del programa PACE (las Personas con Artritis Pueden Hacer Ejercicio).

American Council on Exercise (Consejo Estadounidense del Ejercicio)
Encuentre en su área a un especialista certificado en ejercicio clínico (una persona con experiencia planeando programas para las personas con necesidades especiales y enfermedades crónicas).

The Physician and Sportsmedicine Online (Médicos y Medicina del Deporte en línea)
Artículos sobre cómo hacer ejercicio para las personas que sufren de asma, enfermedad del corazón, diabetes, osteoporosis y osteoartritis.

Libros

Encuentre los siguientes libros (en inglés) en internet en Barnes & Noble.com

ACSM's Exercise Management for Persons with Chronic Diseases and Disabilities (Guías para el manejo del ejercicio para las personas con enfermedades crónicas y discapacidades)
Larry J. Durstine, Geoffrey E. Moore, Human Kinetics Publishers, noviembre de 2002

Conditioning with Physical Disabilities (Poniéndose en forma cuando se sufren discapacidades físicas)
Kevin F. Lockette, Ann M. Keyes, Human Kinetics Publishers, abril de 1994

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