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Guerra por el consumo de sal

¿Debería reducir el consumo de sal si está saludable?

Esto es lo que indica la evidencia más reciente.

Dos semanas más tarde, otros investigadores cuestionaron estos resultados, al argumentar que un reanálisis de los mismos datos arrojó que, en efecto, el sodio aumenta la presión arterial, lo que a su vez aumenta el riesgo de sufrir infartos y derrames cerebrales. Mientras más se disminuya el consumo diario de sal, más se reducirá la presión arterial, lo cual es algo positivo, argumentó el segundo grupo en un comentario divulgado en la publicación médica The Lancet.

El debate, dice Nissen, no se trata sobre si la sal es perjudicial para aquellas personas que sufren de hipertensión, enfermedades cardíacas o renales. La pregunta que debemos hacernos es si se debe restringir el uso de sal como una recomendación universal, incluso para aquellas personas con presión arterial normal.

Los consumidores deben por lo menos examinar las etiquetas de los alimentos que compran y escoger las marcas que tienen menos sodio.

Si le pregunta a las autoridades federales del área de la salud, sin duda alguna, la respuesta será que sí; todos se benefician de la reducción en el consumo de sal, en particular los estadounidenses mayores.

Las guías alimenticias gubernamentales del 2010 para los estadounidenses recomiendan limitar la ingesta total de sal de todas las fuentes a 1.500 mg por día (menos de una cucharadita) para las personas de 51 años o más, los afroestadounidenses y todas aquellas personas que sufran de hipertensión, diabetes o enfermedades renales crónicas. La mayoría de los estadounidenses consumen más del doble de esa cantidad.

Por lo menos, aconsejan las guías, los consumidores deben al menos examinar las etiquetas de los productos que compran y escoger las marcas que contengan menos sodio. Los estadounidenses adquieren casi el 80 % de la sal que consumen de los alimentos procesados y las comidas de restaurante, no de la sal que añaden cuando cocinan en sus hogares.

La American Heart Association (AHA, Asociación Estadounidense de Cardiología) es aún más firme, al instar, durante el mes de enero, a los consumidores, profesionales del campo de la salud, a la industria alimentaria y al gobierno, a "intensificar los esfuerzos para reducir la cantidad de sodio que los estadounidenses consumen diariamente".

La asociación va más allá que el gobierno al recomendar que todos los adultos, independientemente de su edad, consuman no más de 1.500 mg de sodio para reducir el riesgo de derrames, ataques cardíacos y enfermedades renales. Seguir esta recomendación, dice la asociación, redundará en ahorros en los costos de cuidados de salud, y salvará vidas.

Pero un reciente estudio de 12.000 adultos a cargo de investigadores de los Centers for Disease Control and Prevention (CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de EE. UU., publicado en los Archives of Internal Medicine, encontró que la proporción de sodio a potasio puede ser un factor más importante (en inglés) al determinar el riesgo de muerte, que los niveles de sodio solamente. Los investigadores encontraron que aquellas personas que seguían una dieta alta en sal y baja en potasio, es decir, alta en alimentos procesados y de restaurantes, tenían un 50 % de riesgo mayor de muerte. Aquellas que tenían una ingesta mayor de potasio (que se encuentra usualmente en los alimentos frescos) tenían un riesgo menor de morir.

"Por supuesto, limitar la cantidad de sal es recomendable" para aquellos que padecen de hipertensión, o de enfermedades del corazón o de los riñones, dice Nissen. Seguir una dieta baja en sal puede ayudar a evitar tener que tomar medicamentos adicionales, los que pudieran ocasionar efectos secundarios, explica.

Más importante, para aquellos con insuficiencia cardíaca congestiva, el reducir la cantidad de sal "los mantendrá alejados del hospital".

Pero para los estadounidenses mayores con presión arterial normal, las dietas bajas en sal pueden ser duras de llevar, especialmente porque estamos acostumbrados a los niveles de sal en las comidas empacadas y de restaurantes, por lo que los alimentos bajos en sal nos parecen desabridos. La compañía de sopas Campbell's anunció recientemente que estaba añadiendo sal a su línea de sopas bajas en sodio debido a las escasas ventas del producto.

Siguiente: ¿Qué tanto sabe sobre la sal? Complete nuestro cuestionario. »

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