“Ahora somos sólo yo y Dios —dijo—, así que busqué dentro mi alma y decidí que podía hacerlo. Yo quería retribuir y ser parte del cambio”.
Lences, que por un corto tiempo enseñaba ciencias y matemáticas, se encuentra enseñando nuevamente en la provincia sudafricana de Cabo Norte.
“Ellos me hacen recordar constantemente lo competitivo que es el proceso, así que no doy esto por sentado —dice Lences—. Estoy tremendamente emocionada por esta oportunidad. Para mí, esto es algo profundamente altruista. No soy una misionera. Sólo pienso que de verdad poseo un conjunto de destrezas que pueden resultar útiles y marcar la diferencia. Y también puedo representar a mi país”.
En lo que respecta a Graham, él admite que hubiera preferido trabajar por un par de años más antes de aventurarse a ir a Vanuatu, pero tampoco hay empleos en su campo para alguien mayor de 60 años, dijo. “No juego bien al golf, de modo que jubilarme y luego dedicarme al golf habría terminado prematuramente con mi vida”, asegura.
“No soy una persona joven e inexperta; tengo bastantes canas, pero me siento animado por mi reclutador del Cuerpo de Paz. Toma bastante tiempo finalizar el papeleo, pero estoy muy emocionado con la idea de ir”.
Johnston con su blog desde Marruecos, parece disfrutar de su nueva vida, excepto por el agobiante calor que hace durante el día. “Para mí, la vida aquí es tan extraordinaria que no tengo tiempo de pensar en mi tierra natal. A los 84 años ya me había jubilado hace tiempo y me mantenía ocupada con trabajo voluntario. Cuando escuché que no había límite de edad para el Cuerpo de Paz, pues... aquí estoy”.
_____________________________________________________
Michael Zielenziger es un escritor que vive en el área de la Bahía de San Francisco.
- « Anterior
- 1
- 2
- 3











¿Qué opina?
Deje su comentario en el campo de abajo.
Debe registrarse para comentar.
Ingrese | InscríbaseMore comments »