
Los abogados Antonio Revilla (izq) y Spencer Aronfeld (der). — Brian Smith
Después de Haití
El abogado Spencer y la microbióloga Dina Aronfeld son una pareja muy activa y padres de dos hijos pequeños. Spencer, un exitoso abogado de litigios de 45 años nacido en Chicago, y Dina, de 41 años y quien nació en Arabia Saudita, maneja con su esposo una red de abogados.
La organización Lawyers to the Rescue fue creada por la pareja hace un año, a raíz del terremoto en Haití.
“Cuando sucedió el terremoto, dijimos tenemos que hacer algo”, cuenta Dina Aronfeld.
Y lo hicieron. La pareja movilizó sus contactos y organizaron una subasta en la que recaudaron más de $7.000 que donaron en ese entonces a la Cruz Roja. Lo que ellos no sabían es que la recaudación de fondos para ayudar a los damnificados, los llevó a crear algo de mayor alcance.
“La mayoría de nuestros contactos son abogados. Con mi esposo nos preguntamos, ¿por qué no crear una organización sin fines de lucro para que los abogados hagan un impacto en la comunidad?”, recuerda Dina Aronfeld.
Así nace Abogados al Rescate, cuyos miembros son abogados, estudiantes de leyes y otros profesionales que son voluntarios en varios proyectos de asistencia comunitaria.
“Creo que tengo una obligación como abogado, miembro de la comunidad y padre, de ser un ejemplo, en vez de sentarme en silencio y ver a otra gente ayudar”, dice convencido Spencer Aronfeld. “Conozco muchos abogados que querían involucrarse pero no sabían cómo”, anota el experto en litigios, radicado en Coral Gables, Florida.
Desde su fundación, la organización ha realizado eventos para recaudar fondos para el terremoto de Chile y recientemente para Japón, entre otras actividades comunitarias.
Perspectiva positiva
Aronfeld y su esposa se han propuesto construir una reputación positiva de la profesión. “Antes era un orgullo decir que se es abogado, ahora se ha convertido en una broma pesada”, continúa Aronfeld.
“La imagen que tenemos no es necesariamente la correcta”, concuerda Marco Britt, quien conoció a Spencer Aronfeld en un supermercado en Coral Gables. Aronfeld escuchó que Britt y su madre hablaban en italiano y como él también lo habla, se les acercó y se hicieron amigos. Luego lo invitó a ser parte de Abogados al Rescate.
“Yo estuve en organizaciones sin fines de lucro y enviaba cheques nada más, pero esta es una oportunidad de que los abogados puedan contribuir a la comunidad, ayudando a quienes más lo necesitan”, añade Britt, quien trabaja para un estudio jurídico en Miami.
Hace poco Spencer Aronfeld, inspirado en su hija de 11 años, escribió el libro infantil Sara Rose, Kid Lawyer (Sara Rose, la niña abogada). Es la historia de una niña que quiere ser abogada y en el proceso aprende lo que esta profesión significa y representa para su clase en un caso.
“Lo escribí para empoderar a las niñas pequeñas para que puedan resolver conflictos”, explica Aronfeld. El producto de la venta del libro se destina a ayudar a la organización.
“Lo que necesitamos ahora es correr la voz para que más abogados se involucren en este voluntariado”, expresa Dina Aronfeld, quien preside la organización sin fines de lucro.










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