Nuestra lucha: Mantener fuerte al Seguro Social
AARP está convencida que el actual sistema del Seguro Social debe ser fortalecido. Cuanto más tiempo nos tome llegar a un consenso nacional sobre los ajustes que debe hacerse, tanto más dolorosos serán los cambios que tendremos que hacer.
A medida que la generación de la explosión de nacimientos (nacidos entre 1946 y 1964) empiece a jubilarse, mayor será la cantidad de personas que reciban beneficios en relación con aquellos que contribuyen al sistema. Además, la gente está viviendo más tiempo. Esas son las razones que hacen necesarios los cambios. Aunque el Seguro Social va a mantener su solidez durante las próximas décadas, es necesario fortalecer el sistema, de modo que siempre pueda pagar el 100 por ciento de los beneficios. A pesar que nunca fue su propósito proveer el total de los ingresos de jubilación de las personas, el Seguro Social es importante para la seguridad durante los años de retiro.
Nuestro futuro: No hay peligro inmediato
El Seguro Social no está en peligro inmediato de “quebrar”. Con la jubilación de los hijos de la explosión de nacimientos en el horizonte, el sistema empezó a acumular recursos que permitieran solventar sus años de jubilación. Gracias a ese planeamiento, los Fondos fiduciarios del Seguro Social ha acumulado más de 1.5 millones de millones de dólares en bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que ganan intereses cada año.
Sin ningún cambio, el Seguro Social va a poder pagar el 100 por ciento de los beneficios hasta bien entrada la década de 2040 y el 70 por ciento de los beneficios prometidos después. Sin embargo, es inaceptable que se pague sólo el 70 por ciento de los beneficios prometidos.
Nuestro desafío: Enfrentar el déficit futuro
Puede tomarse algunas medidas muy simples para empezar a hacer pagos significativos que disminuyan el déficit futuro del Seguro Social. AARP apoya:
- Que se invierta parte del superavit del Seguro Social, de modo que tenga rendimientos más altos que los que ofrecen los bonos del Tesoro de los Estados Unidos. Así, fortaleceremos el Seguro Social y compartiremos los riesgos de la inversión. Cuando se trata del Seguro Social, no debiéramos crear un sistema donde alguna gente gana y otra pierde.
- Que se eleve el límite máximo de la parte de los salarios individuales que paga impuestos del Seguro Social, hasta llegar a la misma proporción del total de los salarios que pagaba ese impuesto en el pasado, Ello elevaría el límite máximo, gradualmente, de 88,000 a aproximadamente 140,000 dólares.
- Que se haga del Seguro Social un sistema verdaderamente universal, incluyendo en él a todos los nuevos trabajadores que se incorporen a los gobiernos de los estados y locales.
Por sí solas, estas medidas no van a cubrir el total la brecha futura, pero son pasos muy significativos hacia la solución del problema.
Cambios en la dirección equivocada
Algunas personas han recomendado tomar parte del dinero que la gente paga al sistema del Seguro Social y desviarlo a nuevas cuentas privadas. Dado que se pagaría menos dinero al sistema del Seguro Social, tendría que reducirse los beneficios, que actualmente están garantizados y que son actualizados con la inflación. Acaso las inversiones hechas en las cuentas privadas compensen la diferencia, pero acaso no.
Los rendimientos del mercado de dinero pueden ser atractivos, pero vienen con riesgo. Además, a diferencia del Seguro Social, la persona puede vivir más tiempo que sus ahorros y perder la protección contra la inflación. Aún más, las cuentas privadas son costosas. La mayor parte de nosotros tendría que pagar dos veces para crear el nuevo sistema: Primero para cumplir con el compromiso ya adquirido con los jubilados actuales y luego para depositar dinero en las cuentas privadas.
En consecuencia, AARP se opone a cuentas privadas que vayan a ser alimentadas con las contribuciones de salariales que actualmente se hace al Seguro Social. Las cuentas privadas de jubilación, además del Seguro Social son, por el contrario parte esencial de la seguridad personal en la jubilación
El Seguro Social es más de lo que suele creerse
Muchas gente no se da cuenta de lo realmente valioso que es el Seguro Social . Una persona tendría que ahorrar 250,000 dólares adicionales durante su vida laboral para reemplazar los beneficios que provee el Seguro Social durante el período de jubilación promedio. Las inversiones independientes, las pensiones, las cuentas individuales de jubilación (IRAs) y las cuentas 401(k) son todas partes importantes de los ahorros para la jubilación. Pero también lo es el Seguro Social. Es más, la pareja promedio, en que ambos trabajan, puede esperar recibir 20,000 dólares al año en beneficios del Seguro Social.
Es verdad que el Seguro Social requiere cambios modestos, pero lo que vale la pena hacer es fortalecer, no reemplazar, la garantía que ofrece.

