In English | Con índices de natalidad en caída y la gente viviendo más tiempo, América Latina enfrenta una "revolución del envejecimiento" que podría encontrar a sus líderes deplorablemente mal preparados, indica el economista del Banco Mundial Daniel Cotlear, oriundo del Perú. Las poblaciones de Argentina, Chile, Cuba y Uruguay son las que envejecen más rápidamente, pero el resto de América Latina no está tan lejos, señala Cotlear. Y a pesar de sus crecientes números, agrega, hay demasiados latinoamericanos que no cuentan con un plan de jubilación.
Después de que Chile actualizara su sistema de pensiones, en la década de 1980, muchos de sus vecinos lo imitaron. Pero ese experimento — que abandona los sistemas de jubilación dirigidos por el gobierno por planes del tipo 401(k), con una regulación más estricta — no logró aumentar la cantidad de latinoamericanos con pensión. De hecho, menos de la mitad de los trabajadores de aquellos países que siguieron el camino de Chile cuentan con una pensión, según un reciente informe de Cotlear.
Algunos países, México incluido, ofrecen a sus ciudadanos ancianos sin pensión modestos pagos en efectivo, pero muchos latinos mayores siguen trabajando para mantenerse. Más del 40 % de la población de América Latina de 60 años o más continúa trabajando, según el informe del Banco Mundial (en inglés). Muchos de ellos se mantienen por encima de la línea de pobreza gracias al dinero que les envían sus familiares que viven en el extranjero.
Para combatir la revolución del envejecimiento en América Latina, el informe del Banco Mundial recomienda desarrollar sistemas de salud más fuertes, aumentar la edad de jubilación, encontrar mejores formas para guiar a la gente hacia regímenes de pensiones y crear más puestos de trabajo para las mujeres. Según Cotlear, la mujer es menos proclive a formar parte de la fuerza laboral y, por lo tanto, no tiene acceso a las pensiones que ofrecen los empleadores.
Pero abordar las necesidades de una población que envejece puede no ser la prioridad de los líderes latinos, que enfrentan problemas más urgentes, señala Riordan Roett, director del Programa de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Estudios Internacionales Avanzados Paul H. Nitze, de la Johns Hopkins University. "No tienen el dinero ni la voluntad política para hacer nada en este momento", comentó Roett en una reciente conferencia sobre el envejecimiento en América Latina, patrocinada conjuntamente por AARP y la Corporación RAND". "Veo una crisis en la que los legisladores no están centrando mucho su atención".
Estudio en PDF (en inglés)
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