La ciudad entera, que en abril de 2010 celebra su 50 aniversario, se enfrascó en un debate sobre la conveniencia de un proyecto que obstaculizaría la vista a las obras de Niemeyer con un obelisco inclinado de 100 metros de extensión.
El arquitecto tenía en marcha un magno proyecto conocido como el Camino Niemeyer, en Niteroi, donde nueve edificios están en construcción para sumarse a otros tres ya levantados, que constituirían el mayor complejo arquitectónico con su firma.
Oscar Niemeyer Soares Filho nació el 15 de diciembre de 1907 en Río de Janeiro, la entonces capital de Brasil, y se recibió de arquitecto en la Escuela de Artes de Río. Rápidamente ganó la atención por sus trabajos.
En 1936, colaboró en el diseño de un nuevo edificio para el Ministerio de Educación en Río, un clásico de la funcionalidad en líneas horizontales y verticales. En trabajos con el arquitecto francés Le Corbusier, Niemeyer colaboró en el desarrollo del "brise soleil", una extensión de las líneas horizontales de los edificios que se convirtió en un diseño muy conocido en los años 60 para amparar los espacios de los rayos del sol.
Los dos arquitectos se reunieron de nuevo en 1947 para diseñar el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York. Pero Niemeyer ya se burlaba de los límites y los severos ángulos de las formas funcionales de la escuela de arquitectura y así creó una propia.
Su primer proyecto individual fue el complejo de Pampulha, una serie de edificios sobre un lago artificial en la ciudad de Belo Horizonte, en el sureste de Brasil. Por primera vez, Niemeyer utilizó los arcos y curvas que fueron su marca.
En los años 50, Niemeyer fue convocado por el presidente Juscelino Kubitschek para diseñar los edificios gubernamentales de una nueva capital en las planicies vacías del centro de Brasil.
"Si uno toma el lápiz pensado sólo en la solución, dibujará sin una idea. Lo que es importante en la arquitectura es la intuición", dijo. "Tengo mi sistema de trabajo... basado en la fantasía, pero siempre sintiendo la lógica".
Tras el golpe militar de 1964 que comenzó una dictadura de 21 años, Niemeyer —comunista irreductible— salió al exilio en Francia, donde en 1965 diseñó las oficinas del Partido Comunista de Francia, en París. También realizó una docena de proyectos en Estados Unidos, Israel, Líbano, Argelia, Italia, Alemania y Portugal.
Nunca retrocedió un centímetro en sus creencias socialistas. En julio del 2006, en un artículo en el diario Folha de S. Paulo, Niemeyer escribió: "La vida es más importante que la arquitectura...algún día el mundo será más justo y elevará la vida a un nivel superior, no más limitada a los gobiernos y las clases dominantes".
Encorvado y de paso lento, el arquitecto acudía diariamente a su oficina, diseñaba y seguía sus proyectos por videoconferencia, entre estos el Camino Niemeyer y un museo en forma de ojo en la ciudad de Curitiba, al sur del país.
Copyright 2012 The Associated Press.
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