La experiencia de vida de Acosta refleja las afirmaciones de Cruz.
Como homosexual, señala, “la iglesia me dijo: ‘Te irás al infierno’; la familia, que debía casarme y vivir una vida tradicional. Entiendo completamente por qué los adultos mayores LGBT no quieren ser vistos como homosexuales. Los LGBT de edad avanzada no buscan tanta ayuda. Se nos inculca que dependamos de nuestras familias.
“Pero —continúa Acosta— es un círculo vicioso, porque la familia no siempre es tan colaboradora con los LGBT mayores. Es por ese motivo que los recursos locales y estatales son muy importantes para la comunidad latina LGBT”. Él considera que disponer de esos recursos es más fácil para los hispanos, especialmente para los LGBT, cuando los familiares no se involucran. “Lidiar con una comunidad más pequeña —explica— es un camino más sencillo para salir de la tradición familiar."
Se sigue luchando, se sigue liderando
Cruz y Acosta también reconocen la necesidad de una mayor sensibilidad en el tratamiento de asuntos de LGBT dentro de la comunidad hispana. “La fobia es resultado de la ignorancia, por lo que necesitamos aumentar la conciencia y crear culturalmente un espacio para llevar adelante más conversaciones sobre asuntos de homosexuales y lesbianas”, señala Cruz.
En años recientes, esas conversaciones han sido promovidas a nivel local y nacional por organizaciones de derechos civiles de homosexuales hispanos como LLEGÓ (National Latino/a Lesbian, Gay, Bisexual, and Transgender Organization), Unid@s (The National Latina/o Lesbian, Gay, Bisexual & Transgender Human Rights Organization) y la Unity Coalition/Coalición Unida.
LLEGÓ, que comenzó a operar en octubre de 1987, en Washington D.C., durante la marcha por los derechos de lesbianas y homosexuales, se dedicó a construir una red nacional de homosexuales y lesbianas hispanos para educar y sensibilizar a latinos y no latinos en temas relacionados con la homofobia, el sexismo y la discriminación. Limitaciones financieras forzaron el cierre de la organización en el 2004, pero, en el 2007, Unid@s retomó la posta que había dejado LLEGÓ en términos de apoyo y alcance comunitario. La Unity Coalition/Coalición Unida, fundada en el 2002, proporciona apoyo y servicios a LGBT en todo el país.
Los dirigentes políticos hispanos también han apoyado el movimiento. En el 2004, en una de las asambleas de dirigentes hispanos más importantes sobre el tema, el representante Xavier Becerra (demócrata por el estado de California) se unió a los Representantes Charles A. Gonzalez (demócrata por el estado de Texas) y Raúl M. Grijalva (demócrata por el estado de Arizona), a Unid@s y a varios grupos de derechos humanos hispanos en rechazo a cualquier intento de enmienda de la Constitución de EE. UU. para prohibir el matrimonio entre personas del mismo género. En una conferencia de prensa, en el Capitolio, Becerra declaró: “Alguien está tratando de decir que ‘Sí, la segregación es igualdad’… Lucharemos contra eso porque es lo correcto. La ley nos exige que lo hagamos. Nuestra propia conciencia nos lo exige”.
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